domingo, 31 de diciembre de 2017

COMANDANTE LUCIO CABAÑAS, abatido hace 43 años en las montañas de Guerrero

A 43 AÑOS DE LA CAÍDA EN COMBATE DE LUCIO CABAÑAS
Izquierda Democrática y Popular
10 noviembre, 2017
Domingo, 3 de diciembre a partir de las 12:00 horas, en el Plantón por los desaparecidos, presos y procesados políticos, en Av. Reforma esquina con Río Neva, Col. Cuauhtémoc, (Frente a la PGR)
Lucio Cabañas, maestro rural guerrerense asesinado por el ejército en 1974, encabezó uno de los movimientos guerrilleros más importantes en México durante los años sesenta y setenta. Su recuerdo y la memoria de la lucha campesina en la sierra de Guerrero que tantos muertos y desaparecidos ha dejado a su paso, permanecen vivos aún y representan un símbolo libertario de compromiso por los pobres.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Estado de bienestar, milagro mexicano, capitalismo keynesiano añorado por el priísmo metapartidario

¿Será por eso? ¿Nostalgia del “milagro mexicano”?
Javier Hernández Alpízar
Babel
Zapateando
Publicado el 17 / octubre / 2017
El régimen político mexicano siempre ha sido difícil de entender. Ha sido un régimen autoritario siempre: incluso lo sigue siendo, y bastante sangriento, después de su “transición a la democracia” y la “alternancia en el poder” del cambio de siglo y milenio.
Los mexicanos, de hecho, jamás, ni cuando más lo han presumido los optimistas, hemos vivido bajo una democracia.
La impronta del régimen es priísta, el breve paréntesis panista, peor que los años priístas, nomás confirma que una golondrina no hace verano. Excepto la oposición de derecha panista, la mayor parte de los candidatos y líderes partidarios son priístas. El PRI, como señalara la revista La Guillotina en 2005, es una clase política metapartidaria cuya cúpula está en casi todos los partidos: PRI; PRD; PT; Convergencia (Movimiento Ciudadano) y, hoy, Morena.
Excepto los nefastos 12 años del panismo, que, insistimos, fueron peores que el priato, este país ha sido gobernado por priístas, y los dos candidatos que han disputado más fuertemente al PRI la presidencia han sido de origen priísta: Cuauhtémoc Cárdenas (1988) y Andrés Manuel López Obrador (2006, 2012); a ambos han tenido que hacerles fraude, porque después de los ochenta el régimen político abrazó la globalización neoliberal y quemó sus naves “nacionalistas” representadas por Cárdenas y AMLO, el PRD antes y hoy Morena. Ambos cachorros de la revolución llegaron tarde, en los 60 habrían estado en su elemento.
El régimen mexicano alcanzó su consolidación como Estado con Lázaro Cárdenas (de ahí los imaginarios del petróleo y del apellido Cárdenas), pero por causas profundas en el sistema capitalista planetario, su mejor época de bonanza económica, real para ciertos sectores de la población, fue durante los años sesenta, el llamado “milagro mexicano”, que en el capitalismo mundial corresponde al keynesiano “estado de bienestar”.
Después de los ochenta vino la imposición en México del neoliberalismo (el estado de malestar) iniciado en el planeta con el golpe de estado en Chile en 1973, y continuado con los golpes de estado y dictaduras en el Cono Sur y luego con los regímenes de Tatcher y Reagan.
Así el priísmo ha tenido, grosso modo, una etapa “nacionalista” y luego una neoliberal. En el imaginario mexicano han quedado grabadas las imágenes de dos “Ogros filantrópicos” (fusilándole el apodo a Octavio Paz): uno más nacionalista (donde lo filantrópico parece sublimar al ogro) y uno más tecnócrata neoliberal, con cero empatía y prácticamente puro ogro. (Con Peña Nieto, más bien onagro).
Tal vez la absurda insistencia en encontrar a todo candidato, líder, gurú y jefe de partido en la clase política metapartidaria priista, y negarse obcecada y casi patológicamente a seguir otro camino, viene de la nostalgia de un imaginario Papá PRI bueno, el del “milagro mexicano”, es decir una nostalgia del “estado de bienestar”, los políticos priístas en casi todos los partidos pretenden explotar ese imaginario: quien más lo tiene hecho, asociado de manera mitológica y fetichizada es AMLO.
Ese imaginario se basa en la ignorancia de que el “milagro mexicano” se debe a circunstancias mundiales irrepetibles y no a los priístas, por lo cual nadie, priísta o no lo puede repetir por mera fuerza de voluntad.
Para la derecha priista y panista es un fantasma ominoso de cuando no había neoliberalismo, lo llaman “populismo” y lo asocian con la crisis del capitalismo. Ellos también lo fetichizan, y lo culpan de una crisis que no nace de una mera “mala administración”, “populismo” o “corrupción” sino de la dinámica interna (dialéctica) del capitalismo.
Todos ellos se equivocan: el capitalismo está en una nueva fase, una crisis de dimensiones titánicas, para cuya cura dentro del mismo capitalismo no servirán ni el neokeynesianismo voluntarista (que además, nadie toma en serio, es sólo un eslogan electoral) ni más neoliberalismo en versión dura (PRI; PAN) o en versión “blanda” (Morena).
La crisis del país es tal que, de ellos, de la clase político empresarial en el poder, sea panista o sea el priísmo metapartidario, incluida Morena, gane quien gane, se verá obligado a seguir bajo la hegemonía de los Estados Unidos y los 43 tratados de libre comercio firmados con diversos países del mundo, el “pacto con el diablo” con el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, los grandes capitales de Estados Unidos, Canadá, España, Brasil, China y demás.
Nadie podrá reeditar el “milagro mexicano” y todos se verán obligados a seguir violando derechos humanos: porque el sistema capitalista, y el neoliberalismo es la quintaesencia del capitalismo (Aníbal Quijano), consiste en la violación estructural y sistemática de los derechos humanos.
Ante esa perspectiva tan cerrada, no sirve de nada la nostalgia del estado de bienestar y de un PRI “nacionalista”, del cual se recuerdan solo las “ollas de carne caliente” y no la represión, el autoritarismo y la violencia (1968, como una de las heridas más altamente simbólicas).
Esto tal vez nos ayude a comprender por qué algunos ven la ruptura con esa clase metapartidaria priista como un tabú, como si llamáramos al parricidio.
Pero sigue abierta la cuestión; se necesita otro camino; difícil, porque a estas alturas de la historia, después de varios sexenios de la guerra del capital contra la población mexicana, no hay salida fácil.
La nostalgia del “PRI bueno” es una mera regresión. Mirar para adelante implica hacer otra cosa, el pasado es para no repetir errores; no para tratar de embalsamarlo y tenerlo en pie cuando ya está muerto, como el régimen mexicano.
Por otra parte, el panismo (y la candidata “independiente” que regurgitó, la Calderona) representan el regreso a un imaginario pasado aún más viejo (algo como el imperio de Iturbide, o la llegada de Hernán Cortés).
Pensar el mañana con realismo implica hacer algo diferente. Arar el porvenir con viejos bueyes nos está costando caro: miles de vidas ya.

La Voz del Anáhuac 339-noviembre de 2017

Va la Voz del Anáhuac N° 339 de noviembre de 2017

Está disponible en:


 En este número podrán encontrar:
1. Batallón Femenino de Kurdistán saluda al CIG y su vocera Marichuy por Somos el medio.
2. La no-candidata en campaña en México: Marichuy por Mumia Abu Jamal.
3. LA TORMENTA YA LLEGÓ: CIG en La Garrucha por Radio Zapatista.
4. Boletín de prensa a las Redes de Apoyo al CIG y Marichuy LLEGÓ LA HORA DEL FLORECIMIENTO DE LOS PUEBLOS.
5. José Revueltas en las RevolucionCITAS.
6. Cincuentenario de la Preparatoria Popular por Doroteo Arángo, La Voz del Anáhuac.
7. (9 dic.) Sparring en solidaridad con Fernando Bárcenas y sus luchas por antagonismorp.wordpress.com.
8. AVISOS URGENTES A LAS REDES DE APOYO AL GIG.
9. Gran Fandango pro damnificados en la Okupa Che.
10. Amor de Pablo Neruda.