miércoles, 10 de abril de 2019

DOS LIBROS CON TESTIMONIOS DE LA LUCHA PARA QUIENES LUCHAN CONTRA EL ENGAÑO

Compañera/os de los espacios, colectivos, grupos libres, independientes, autogestivos:
         Tal como estaba previsto, a fines de noviembre de 2018, el compañero impresor nos entregó ya el libro: “¡UNÁMONOS AL PUEBLO!, una lección del 68 mexicano. (Caminos Post-68).
 Nos había entregado en octubre de 2018 la 2ª Edición del libro “De la protesta callejera a la lucha por otro mundo posible”.
Ambos libros son de la autoría de Guillermo Palacios, quien en 1968 fue brigadista en la Prevocacional 4 del IPN y en 1971 fue parte del Comité de Lucha de la Vocacional 6, también del IPN. Después, en 1972-73 estuvo en la Preparatoria Popular Tacuba, dando por terminada su participación como activista estudiantil y pasando, ya de manera permanente, a otro ciclo de vida, al que llamó de integración con el pueblo. Esto porque entre los activistas  politécnicos se extendió una posición política radical, con la idea de abrir caminos hacia una nueva revolución, que destruyera el sistema capitalista dominante. Nada bueno podía esperarse ya del Estado mexicano. Las masacres del 2 de octubre de 1968 y del 10 de junio de 1971 nos convencieron de que en México estaban cerradas las vías pacíficas y civiles de lucha y no quedaba ya otro camino que el de la lucha armada.
Pero, con ese mismo objetivo se abrieron dos caminos:
El de armarse y pasar a la acción revolucionaria armada. Muchos compañeros del IPN formaron parte del grupo Lacandones, otros se ligaron a las guerrillas de Genaro Vázquez Rojas y de Lucio Cabañas Barrientos en el estado de Guerrero, o a otras de las organizaciones político-militares que surgieron durante la década de los 70’s.
Y hubo otros, también convencidos de la necesidad de una revolución que, sin duda habría de ser armada, que no optaron por irse directamente a prácticas insurreccionales, pues su pensamiento fue que una revolución no puede ser obra de pequeños grupos de valientes armados, sino que precisa ser lucha de todo el pueblo trabajador, para lo cual, la tarea inmediata era integrarse al pueblo, con los obreros en las ciudades, en las fábricas o en el campo, con las comunidades agrarias, campesinas  o indígenas.
Esto se resume aquí en un par de párrafos es lo que se relata en el libro: “¡UNÁMONOS AL PUEBLO…”, en básicamente tres fases: 
Una primera que va de 1970 a 1980, donde aborda la experiencia de lucha en una docena de fábricas, como parte de lo que en esa década se denominó “Insurgencia Obrera”
Una segunda que se inicia en 1980, al ingresar a trabajar en Teléfonos de México, que concluye en parte en 2010, cuando se jubila de esa empresa, y de alguna manera sigue ahora como parte del sector jubilados.
Todavía dentro de la segunda fase, se inicia una tercera a partir de 1994, a raíz del levantamiento armado zapatista, en la cual se incluye desde 1994 como parte de lo que ha dado en llamarse zapatismo civil (CND, FZLN, Otra Campaña y Sexta), donde continúa participando. 
En el 1er libro: “De la protesta callejera…” se abordó la experiencia del Movimiento Popular-Estudiantil, de 1968 a 1972.
En 2018 se cumplieron 50 años del 68. El Estado Mexicano, desde las autoridades académicas de la UNAM, del IPN y de otras instituciones educativas hicieron todo lo posible por institucionalizar estas fechas, en particular el 2 de octubre. El truco en ello es reducir el movimiento a la masacre. Pero, aunque efectivamente el 2 de octubre no se olvida, quieren poner ahí el punto final, es decir, a olvidar, soslayar, ocultar, enterrar todo lo demás: las asambleas, las brigadas, las grandes manifestaciones, la autodefensa frente a las fuerzas represivas, la rebeldía, la independencia, la horizontalidad, la insubordinada irreverencia hacia el Estado por su criminal proceder, la participación creciente de obreros, campesinos, comerciantes, empleados públicos, la solidaridad comprometida de profesores, escritores, artistas, intelectuales… Y todo lo que aprendimos, lo que la lucha nos enseñó, no caer en las trampas demagógicas de los señores del poder.
Repudiamos rotundamente al PRI, pero ya veíamos incubarse el “huevo de la serpiente” desde el cada vez más suplicado registro electoral del PCM, para institucionalizarse, para formar parte del mosaico electoral, para presentarse como la “opción de izquierda” y ser lo que ahora son: la cuna de la claudicación y la traición…, la “demostración” de que todos tienen un precio (una diputación,... un cargo público,... ¡la presidencia de la república...!, algún hueso qué roer...). 
Pero siempre hay algo más grande: la dignidad, esa que no tiene precio mientras se tengan convicciones libertarias firmes. ¿Pudieron los abuelos de los priístas comprar a Emiliano Zapata o a Ricardo Flores Magón? ¡Nunca! Se mantuvieron firmes, no olvidaron algo que seguimos teniendo presente hoy: ¡No rendirse. No venderse. No claudicar. No traicionar!
Y bueno, regresando a lo de los libros. La aparición de la 2ª Edición de “De la protesta Callejera…” y la publicación de “¡UNÁMONOS AL PUEBLO!..., al ser ediciones de autor, ahora sin “editor ejecutivo” y habiendo tratado directamente los costos de ambas publicaciones con el compañero impresor, nos permiten que, a la hora de hacer cuentas, los libros podrán distribuirse a un precio más accesible. La 1ª Edición de “De la protesta callejera…”, todavía con intervención de un “editor ejecutivo” se manejó a un costo mínimo de $200 por ejemplar. Y se anunciaba que en librerías estaría aún más caro. Ahora, sin esa intervención se podrán dar a $100 por ejemplar. Pero como el costo neto de producción por libro es de aproximadamente $50 por ejemplar, la idea es recuperar lo gastado y hacer un fondo que permita autogestionar otras publicaciones. 
Esto significa que nuestra propuesta para los compañeros de grupos y colectivos libres, independientes, de lucha, autónomos, de abajo y de izquierda, que estén dispuestos a contribuir en la distribución y venta de estos libros, que a nosotros sólo nos recuperen $50 por libro y que la diferencia se quede para el fondo del grupo o colectivo. Si un libro lo venden en $100, sólo nos regresan $50 y se quedan con $50. Aunque incluso pueden darlos en menos, en $70, en $80, como lo decida cada colectivo, la diferencia se queda ahí.
La idea no es hacer negocio, sino difundir una experiencia narrada desde abajo, por un activista de base, que no fue ni es dirigente de nada, ni de nadie, que no pretende enseñarle nada a nadie, que no busca señalar un camino, ni decir a nadie qué hacer o dejar de hacer. Solo trasmitir una óptica distinta de esta experiencia de lucha, de la que ya escribieron los que fueron dirigentes, los intelectuales, los novelistas, los guionistas de teatro o cine, pero faltaba una interpretación crítica desde abajo, por alguien que lo vivió y lo marcó.
La idea es también luchar porque la memoria colectiva no sea institucionalizada, reducida al martirologio, inscrita con "letras de oro" en los lugares donde la corrupta clase política perpetra falsos e hipócritas "homenajes" a los que, sin buscar nada a cambio, lucharon honesta y decididamente en las calles para hacer valer derechos que no se han cumplido cabalmente en nuestro país, ni durante la larga noche del pasado ignominioso ni en el gatopardismo que ahora busca engañar y mediatizar al pueblo trabajador con otros tintes demagógicos que trata de ocultar tras nuevas máscaras.
Que le quede claro a toda la clase política: ¡NO NOS ENGAÑAN! ¡NO LES CREEMOS! ¡NO OLVIDAMOS! ¡NO PERDONAMOS! ¡NO NOS RECONCILIAMOS CON EXPLOTADORES Y OPRESORES! ¡NO NOS RENDIMOS! ¡NO NOS VENDEMOS! ¡NO CLAUDICAMOS!
Ahora se declara demagógicamente que este año, 2019, será el año del General Emiliano Zapata. Se cumplen 100 años de su asesinato a traición. Los mismos que en tierra de Zapata buscan imponer el Plan Integral Morelos, los mismos que dieron la señal para que el compañero Samir Flores fuera asesinado. Los que buscan acabar con las tierras comunales sembrando muerte y destrucción. ¡Ya basta de eso! No podemos, no debemos permitir que la memoria de Zapata sea burlada nuevamente.
Iremos a donde nuestros hermanos de lucha de los espacios libres, autogestivos, independientes de los gobiernos y de los partidos políticos, con los trabajadores del campo y de la ciudad, con los estudiantes y profesores, con todos los que luchando abajo y a la izquierda están dispuestos a combatir al criminal sistema capitalista que despoja, explota, reprime y desprecia a los pueblos indígenas y campesinos, a los obreros y empleados, a los comerciantes y artesanos, a todas las expresiones diversas de rebeldía y resistencia... 
      La obtención de ejemplares de ambos libros es directamente con el autor: Guillermo Palacios. Asimismo para acordar la presentación de estos libros.
FB: www.facebook.com/doroteo.arango.3139         
Teléfono local: 5394-2670,
Teléfono celular: 553103-3866.

martes, 9 de abril de 2019

JORNADAS DE LUCHA “ZAPATA VIVE, SAMIR VIVE, LA LUCHA SIGUE” 100 años del asesinato del general Zapata

Considerando que a nuestro hermano Samir Flores Soberanes lo mató el régimen neoliberal; no sabemos si el gobierno, si los empresarios, si sus cárteles delincuenciales, o, si los tres juntos;
Observando que la autodenominada “Cuarta Transformación” inició con Miguel de la Madrid Hurtado, se profundizó con Carlos Salinas de Gortari, siguió su guerra de conquista con Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto; y ahora continúa con el proyecto transexenal de Andrés Manuel López Obrador y el Partido Movimiento de Regeneración Nacional.  Para los pueblos originarios el único “cambio verdadero” es el aumento de las mentiras, los engaños, las persecuciones, las amenazas, los encarcelamientos, el despojo, los asesinatos, las burlas y desprecios, la explotación humana y la destrucción de la naturaleza; en suma: el aniquilamiento de la vida colectiva que somos;
Asumiendo que el gobierno neoliberal que encabeza Andrés Manuel López Obrador tiene su vista puesta en nuestros pueblos y territorios, donde, con el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, se tiende una red de cooptación y desorganización, que abre el camino a una guerra que tiene nombre industrial, hecha de proyectos y violencias, que, apoyada en las corporaciones militares y en la próxima Guardia Nacional, expande una oscura telaraña de muerte y destrucción en los pueblos originarios del país;
Reiterando nuestra firme oposición a las políticas neoliberales de los viejos y los nuevos gobiernos, nuestra oposición a las consultas, se llamen como se llamen, que no tienen otro fin que el despojo de nuestros territorios; nuestra oposición a la minería, al represamiento de nuestros ríos, a la construcción de autopistas, a la acelerada especulación inmobiliaria de nuestras tierras, a los megaproyectos neoliberales de muerte como el Proyecto Integral Morelos, el Corredor Transístmico o el Tren Maya;
Recordando que la lucha encabezada por el General Emiliano Zapata Salazar y el Ejército Libertador del Sur y Centro representaron y siguen representando los intereses y aspiraciones de nuestros pueblos y de millones de explotados y explotadas en México y en el mundo; y que este próximo 10 de abril se cumplen 100 años del cobarde asesinato del General Emiliano Zapata Salazar por parte del régimen político que, a pesar de sus “transformaciones”, nos sigue gobernando hasta el día de hoy:
CONVOCAMOS
A la Asamblea Nacional entre los pueblos indígenas del Congreso Nacional Indígena/Concejo Indígena de Gobierno y los adherentes a la Sexta, Redes de Apoyo al Concejo Indígena de Gobierno y colectivos y organizaciones que luchan y se organizan contra el capitalismo a realizarse el 09 de abril del presente año en la comunidad indígena de Amilcingo, municipio de Temoac, Morelos, de las 10:00 de la mañana a las 18:00 horas.
Así como a la:
Movilización Nacional e Internacional a 100 años del asesinato del General Emiliano Zapata Salazar, cuyo epicentro será en Chinameca, Morelos, el 10 de abril de 2019, a partir de las 9:00 horas de la mañana.
El programa de actividades se difundirá próximamente.
ATENTAMENTE:
A marzo de 2019.
¡Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos!
¡Nunca Más Un México Sin Nosotros!
Asamblea de la Resistencia de Amilcingo,
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua Morelos-Puebla-Tlaxcala,
Congreso Nacional Indígena/Concejo Indígena de Gobierno,
Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Por acuerdo de la Asamblea Emergente Nacional ante la Violencia del Estado y la Autodeterminación de los Pueblos, realizada en la comunidad de Amilcingo, Morelos, con fecha 09 de marzo del presente año, se impulsa la presente convocatoria junto con las siguientes organizaciones:
Huexca en Resistencia, Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos, Red de apoyo al CIG-Morelos, Organización Popular Francisco Villa de Izquierda Independiente, Trabajadores de Morelos, UPCI, Cholultecas Unidos en Resistencia-CHUR, Nodorolidente, MOPIM-CNPA-MN, Instituto Cultural Autónomo Rubén Jaramillo, UPVA 28 de octubre, Red contra la Represión, Red Coyoacán, Praxis en América Latina, CNI Tepoztlán, CNI Puebla, Colectivo Resistrenzas, Red de Resistencia y Rebeldía Cineteca, Red de Rebeldías y Resistencias, UPCD, EPM, Colectivo Obrero, JEN, Comunidad de Huazulco, Zapatistas del sur de Morelos, UCIZONI, MAIZ, Integrantes UAM-Azcapotzalco, Solidaka, Unión por la Soberanía Popular, Escuela Normal Rural Popular Mactumactzá, Ejido Tenextepango, Ruacig, Rebelión, Hecho en Tlalpan, Colectivo El Zurdo, Movimiento por la libertad de los defensores del agua Tlanixco EdoMex., San Miguel Cajonos-Oaxaca, Universidad de Chapingo, Libertad bajo Palabra, Flor de la Palabra, Organización Nacional del Poder Popular.

sábado, 6 de abril de 2019

RED DE RESISTENCIA Y REBELDÍA GUANAJUATO CONVOCA A ENCUENTRO DE MUJERES

Encuentro de mujeres que luchan: Región Bajío
Enlace Zapatista:
28 de febrero de 2019.
Frente al llamado de las compañeras zapatistas:
“Compañera, hermana:
No te dejes de luchar. Aunque esos malditos capitalistas y sus nuevos malos gobiernos se salgan con la suya y nos aniquilen, pues tú tienes que seguir luchando en tu mundo.
Porque bien que lo acordamos en el encuentro que vamos a luchar para que ni una sola mujer en cualquier rincón del mundo tenga miedo de ser mujer.
Y pues tu rincón es tu rincón, compañera y hermana, y ahí te toca, como a nosotras nos toca acá en tierras zapatistas”.
Las Mujeres de la Red de Resistencia y Rebeldía del estado de Guanajuato convocan al:
Encuentro de Mujeres que Luchan:
Región Bajío,
en la ciudad de León, Guanajuato, los días 6 y 7 de abril en el domicilio Canal de Sardenata #530 en la Colonia Los Castillos.
*Sólo mujeres y niñ@s.
Facebook: @mujeresqueluchanredgto
Correo: encuentrodemujeresredgto@gmail.com

jueves, 21 de marzo de 2019

“CARAVANA CONTRA EL DESPOJO, POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA”. Zapata y Samir Viven

Caravana Zapata y Samir Viven. A 100 años del asesinato de nuestro General Emiliano Zapata, Somos Tierra y Libertad
Congreso Nacional Indígena:
21 marzo, 2019  
Ruta: Café “Zapata Vive” CDMX–Amilcingo–Chinameca–CDMX.
Salida: 9 de abril, 07:00 horas, Café “Zapata Vive”, Certificados 6, Col. Álamos, Benito Juárez.
Regreso: 10 de abril, por la tarde de Chinameca a la CDMX. Café “Zapata Vive”
Quienes participen, podrán pernoctar en Amilcingo, por lo que es importante llevar, casas para acampar, y/o bolsas para dormir, platos vasos y cucharas, pero sobre todo mucha rebeldía.
El costo del transporte viaje redondo es de $260.00 pesos. Comunicante por INBOX al Café “Zapata Vive” o acude al café a pagar tu viaje. Teléfono: 55 3495 7590
También se invita a todos los colectivos, organizaciones, redes, adherentes a la Sexta o individu@s, para que viajemos junt@s en la “Caravana contra el Despojo, por la Verdad y la Justicia”, a que registren también su participación.

EL NEODESARROLLISMO DE AMLO CON HEGEMONÍA NEOLIBERAL

De la austeridad y el nuevo desarrollismo en México: ¿Una transformación sin cuestionamientos al capital?
José Luis Ríos Vera,
América Latina en movimiento:
20 de marzo de 2019.
El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) en su Informe por los primeros 100 días de Gobierno (11/03/2018), subrayó: “En materia económica, estamos aplicando la fórmula de acabar con la corrupción y con la impunidad para liberar fondos que puedan ser destinados al desarrollo y al bienestar del pueblo. En eso consiste nuestro plan económico en esencia. En acabar con la corrupción, con los privilegios, y liberar fondos de esta forma para el desarrollo… [además, jlr] El plan de austeridad nos permitirá liberar fondos para el desarrollo…”.
“Austeridad Republicana” y “Estado de bienestar” es una contradicción en los términos. En los marcos de la austeridad, no es alcanzable el bienestar social generalizado. Como directrices de ésta, el combate a la corrupción y el ataque a los privilegios anidados en las altas esferas de la función pública, si bien necesarios y si se quiere, hasta encomiables, no son suficientes para financiar desarrollo ni para revertir desigualdades. El otro eje en que impacta la nueva política de austeridad se encuentra en las funciones sociales del Estado, profundamente deterioradas por los planes de ajuste y estabilización en décadas de neoliberalismo. De este eje, ya se observan sus efectos en grandes contingentes de trabajadores del servicio del Estado, a los que se les golpean sus derechos laborales y condiciones de vida: despidos masivos (se pretenden despidos de más de 200 mil trabajadores), recortes salariales, contratos eventuales, inestabilidad laboral, falta de seguridad social, etc. Su principal efecto sobre la sociedad podría ser la dramática reproducción del hiato social que el diluvio neoliberal abrió: deterioro de los servicios públicos (educación, salud, agua, cultura, preservación del medio ambiente, etc.), riesgos de parálisis, desaparición y deterioro de programas sociales, exclusión, individualización y más penuria social. Precisamente cuando la sociedad precisa de un Estado amplio, fuerte, la tendencia es su contraria. Por más que se repita, un Estado austero no puede ser eje de “desarrollo”.
Neodesarrollismo: Un modelo económico-social con hegemonía neoliberal
¿Cuál es la raíz de la austeridad? ¿Qué obliga al Estado a sustentar su “plan económico” en la austeridad republicana?
Muy a pesar de que el jefe de Estado en México haya decretado “el fin de la época neoliberal”[1] en el país, y con todo y lo relevante que sea un discurso crítico del neoliberalismo desde el poder Ejecutivo, sostenemos que –al menos hasta ahora– existe un predominio hegemónico neoliberal en el “modelo de desarrollo económico y ordenamiento político” que abandera AMLO.  Así, la raíz estructural de la “austeridad republicana” se encuentra en la primacía neoliberal en la política económica monetaria, fiscal y hacendaria.
El modelo neodesarrollista que inicia en México es un modelo de “desarrollo económico” y “convivencia entre sectores sociales” relativamente permisible dentro de un marco de políticas económicas neoliberales hegemónicas (monetaria/fiscal/hacendaria/comercial) salvaguardadas por las fracciones de clase predominantes (fracciones financieras y exportadoras, ambas locales-extranjeras).
Comprender con rigor el neodesarrollismo implica superar un análisis dicotómico y lineal. Pues este mantiene un complejo movimiento de relaciones de “política social”, “bienestar” y “desarrollo” en coexistencia con la política económica neoliberal (monetaria, fiscal, hacendaria), cuya hegemonía reside en estas últimas. La complejidad de esta coexistencia no está exenta de tensiones y contradicciones entre las clases sociales y fuerzas políticas que la sustentan, así como no excluye la posibilidad de relativas alianzas. Por ejemplo, esto permite explicar las tensiones que el poder ejecutivo gobierno guarda con la oligarquía local y extranjera al tiempo que permite entender las relaciones y empalmes entre éstos.    
El neodesarrollismo supone la rectoría del Estado respecto a la economía y una acotada influencia de la política social en el gasto de gobierno (que no es menor, por ejemplo, la insistencia sobre los actuales programas sociales, el respaldo estatal a Pemex y CFE, precios de garantía, etc.). La celebración en la cúpula empresarial y financiera del “presupuesto equilibrado” presentado por el ex consultor del Banco Mundial, y hoy secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, es prueba fiel de este acotamiento del poder financiero sobre la política social. Y ante los márgenes de maniobra en los que podría decirse que busca desplazarse la “cuarta transformación” del gobierno actual, se imponen las presiones del capital financiero internacional mediante una especie de militarización económica a través de las Calificadoras, lo cual no es sino una amenaza “terrorista” permanente. Como una muestra más de su carácter apátrida y dependiente, la oligarquía mexicana se ampara en dichas presiones y amenazas internacionales. Claudio X. González Laporte, ex asesor de inversión extranjera en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, ex presidente del Consejo Mexicano de Negocios, y uno de los máximos representantes de la lumpenburguesía mexicana, señaló: “aunque el presidente electo cuente con mayoría en el Congreso de la Unión, será distinto al Partido Revolucionario Institucional (PRI) hegemónico del pasado, porque ahora hay organismos internacionales, firmas calificadoras e instituciones que observan que se cuide y preserve la estabilidad macroeconómica”. (El Universal, 20/08/2018)
La confrontación al capital no es sencilla, como tampoco lo es el no confrontarlo. Se exige una lectura rigurosa del enemigo de clase para definir las estrategias de lucha.  Los países dependientes y periféricos, están integrados al sistema capitalista internacional. En las relaciones económicas internacionales, las modificaciones a las relaciones económicas en los países dependientes mantienen el mandato de reproducir relaciones económicas que lleven a mantener y perpetuar el atraso y la debilidad de nuestros países.  En nuestros tiempos, el capital financiero guarda un poder destructivo descomunal, imaginado con los límites de la época por Lenin. Mediante la fuga de capitales, la devaluación de la moneda, el saqueo de las reservas internacionales, la inflación, etc., el poder del capital podría decirse que se presenta casi al instante, como un relámpago. Como lo experimentamos con el antiimperialismo de Venezuela, confrontar la Reforma energética en México, abriría el camino hacia los ataques de estrangulamiento de la economía por parte del trumpismo.
No obstante, defender la democracia y la soberanía es una de las primeras banderas de las clases trabajadoras y de los movimientos populares de los países dominados en la lucha por su emancipación. Más allá de las ideas falsarias de la oligarquía local sobre un supuesto “poder absoluto” o “presidencia imperial” concentradora de la toma de decisiones en el Ejecutivo en México, lo dominante es el imperialismo y la hegemonía financiera, más aun, en el contexto del unipolarismo trumpista y la guerra geopolítica global por la hegemonía mundial. En este contexto, confrontar la hegemonía neoliberal no puede ser fácil. Quizá sea eso lo que ha llevado a AMLO a comprometerse desde la campaña electoral con la hegemonía neoliberal (monetaria, fiscal, hacendaria, comercial) lo cual fue expresamente plasmado en su Carta a los inversionistas nacionales y extranjeros en abril de 2018.   
En este sentido, en su Informe de los primeros 100 días de Gobierno, el Ejecutivo mexicano ratificó: “No tendremos necesidad de alterar, ni lo haríamos bajo ninguna circunstancia, los equilibrios macroeconómicos.  Nunca gastaríamos más de lo que ingresa a la hacienda pública”.
Neodesarrollismo y empalme empresarial: ¿Una transformación sin cuestionamientos al capital?
La política redistributiva del neodesarrollismo no cuestiona las principales bases de acumulación y concentración del capital[2]. La fórmula del empresario Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de la Presidencia, “crecer para repartir”, y que AMLO al repetirla parece acreditar, supone el olvido de la dramática historia de asimetrías entre la exorbitante acumulación de riqueza de grupos oligárquicos y el despojo y exclusión de las mayorías. Olvido que renuncia a partir de la riqueza acumulada y concentrada para su redistribución (impuestos para quienes más tienen), orientándose en una hipotética riqueza del mañana. En el Informe citado, el presidente Andrés Manuel López Obrador lo ha vuelto a señalar: “No habrá aumentos de impuestos, ni nuevos impuestos”.   
Como hemos mencionado, de la exigua inversión pública orientada al crecimiento, una parte recae en la austeridad con sus impactos señalados, y la otra parte pretende reposar en el combate a la corrupción y a los privilegios de la alta burocracia. No hay cuestionamiento al capital más allá de intentos vanos de moralización. No obstante, cuando a la empresa privada se le llena de elogios por su supuesto “ánimo de integración” y se le asume públicamente como “fundamental” para el crecimiento y desarrollo, el capital responde con extorsión: invertimos, siempre y cuando, prevalezcan la “paz laboral”, licitaciones energéticas, “órganos autónomos”, Estado de Derecho, certidumbre jurídica… el legado de intereses consolidados en el periodo de neoliberalismo extremo. 
Al aceptar imperativos de la política económica hegemónica (monetaria, fiscal y hacendaria), el gobierno es forzado a la “austeridad republicana” como fuente de recursos para “financiar el desarrollo”. Su deriva que inicia es temeraria. Veamos.
Ante nuevos escenarios adversos a la economía internacional y nacional (crecimiento magro, expectativas “pesimistas”, dificultades heredadas de Pemex, etc.,) el gobierno apresuradamente se descubre con recursos “insuficientes” para sus requerimientos. Al no cuestionar los principios sacrosantos (equilibrio fiscal, superávit primario, proscripción de reforma hacendaria), lo que permitiría el empuje, el arrastre de la mayor inversión, el gasto público y un crecimiento sostenido, el Estado –entre la sonrisa de Romo– deriva en su postración: “el sector público no puede solo” (AMLO), se requiere hacer de México un “paraíso de la inversión” (Romo).  Y así, el Estado viene exhortando a los grandes capitales (nacionales y extranjeros) –a los cuales aún deberá “conquistar su confianza”– a colocarse como el motor de la economía.[3]
El signo es de gran calado. El profundo pensamiento crítico sobre las relaciones del gran capital nacional-internacional como atadura infranqueable para el desarrollo, es vaporizado por una perspectiva sobre estas relaciones que las asume como “necesarias” al propio desarrollo.  
De este modo, en los primeros meses del gobierno ha venido registrándose un empalme entre el Estado y poderosos organismos empresariales. Más propiamente, se presenta a partir de la reunión del titular del Ejecutivo con el Consejo Mexicano de Negocios, la instalación del Consejo de Fomento a la Inversión, el Empleo y el Crecimiento Económico, así como el encuentro de AMLO con el nuevo presidente del Consejo Coordinador Empresarial.
Con la instalación del Consejo referido, coordinado por el propio Alfonso Romo, se asientan relevantes bases de articulación entre un gobierno neodesarrollista y poderosos sectores empresariales, que en su debilitamiento partidista-electoral de las elecciones del primero de julio, se han visto obligados a saltar directamente a la acción de acompañar “de la mano” al nuevo gobierno con la pretensión de tutelar la tan anunciada “transformación”.
En este sentido, aun sin consumarse del todo, observamos que la operatividad práctica del Estado –éste no se reduce a las diarias conferencias matutinas de la presidencia–, viene fortaleciendo sus inspiraciones en el “mantra” neoliberal tan promovido en otros tiempos. “Estabilidad y confianza” para atraer inversiones y con ello el logro de las metas propuestas. Ello apunta a una vieja matriz discursiva, que dicho sea de paso, el país aún no se repone de sus nocivos efectos.
Asimismo, dentro de este empalme, observamos que el “gobierno de reconciliación” asume de modo lineal un supuesto “círculo virtuoso” generado a partir de un encadenamiento entre inversión-empleo-crecimiento-bienestar. Sobre la base de este circuito no puede surgir bienestar. Además de no predefinir un patrón de consumo acorde a la definición soberana de un aparato productivo (qué producir, hacia qué mercados, para qué clases sociales), no responde a las necesidades de solucionar desequilibrios estructurales (concentración y desigualdad productiva, atraso tecnológico, polarización consuntiva), ni diseña estrategias de solución real a los problemas estructurales del mundo del trabajo (precariedad, informalidad, inestabilidad, pobreza laboral). Es un círculo lineal que a su vez desconsidera los futuros impactos de la tecnología en la desocupación y la presión en los salarios, así como hace abstracción del predominio del carácter improductivo del capital financiero.   
Dentro de esta base de articulación entre el gobierno neodesarrollista y grandes sectores empresariales se encuentra la expansión de proyectos vinculados en muchos casos a iniciativas e intereses codiciados en el “viejo régimen” (Megaproyectos, gasoductos, Corredor Transístmico, Tren “maya”, Zonas Económicas Especiales), los cuales benefician más a los grandes capitales que participarán en ellos, que a las clases populares que experimentarán la profundización de las relaciones de superexplotación del trabajo, despojo territorial y devastación ambiental, lo que robustecerá los obstáculos a la ruptura del diluvio oligárquico neoliberal.
Uno de los rasgos de los gobiernos neodesarrollistas de nuestros tiempos es su empalme con el núcleo empresarial, lo que se enlaza al viejo mito desarrollista consistente en el cargo que debe asumir la “burguesía nacional”. Quizá eso explique la relación AMLO-Romo y el papel de éste último en el diseño del proyecto de nación. Un ejemplo de este tipo de goznes, –que como hemos señalado, para nada está exento de contradicciones–, es Lula, el “gran conciliador” que sin reformas estructurales (económicas, políticas) emprendió políticas redistributivas y salariales como ningún otro presidente en la historia de su país, abatiendo la pobreza en una gran proporción, y quien se coaligó con el empresario industrial José Alencar Gomes da Silva como su vicepresidente. De modo permanente, el modelo económico de los gobiernos del PT colocó por delante a las grandes fracciones empresariales (financieras, agronegocio, industriales, constructoras), haciéndolas crecer al punto de elevarlas a “campeonas nacionales”. El dramático costo de ello, impunemente lo está pagando no sólo el expresidente brasileño, sino su pueblo, a través del golpe “blando” y los desdoblamientos de un estado de excepción de nuevo tipo.
La historia nos ha mostrado en épocas distintas de qué están hechas las oligarquías latinoamericanas, invertebradas, dependientes, carentes de conciencia nacional. El experimento del nuevo desarrollismo que inicia en México no puede incurrir en los graves equívocos del pasado.
Las clases trabajadoras y el poder popular deberán luchar por las reformas que el modelo no puede ofrecer y a su vez frenar los megaproyectos de muerte que el capital siempre ha albergado, y que ahora, al aceptar la subordinación a la hegemonía neoliberal, el Estado neodesarrollista está forzado a impulsar.
NOTAS:
[1] AMLO señaló: “Quedan abolidos el modelo neoliberal y su política de pillaje antipopular y entreguista”. “Ahora tenemos la responsabilidad de construir una nueva política posneoliberal y convertirla en un modelo viable de desarrollo económico, ordenamiento político y convivencia entre sectores sociales”. Alonso Urrutia y Dora Villanueva, “Abolidos, el modelo neoliberal y su política de pillaje, asegura AMLO”, La Jornada, 18/03/2019,
[2] Ver nuestro trabajo: “El nuevo desarrollismo progresista en México: ¿Una transformación histórica sin cuestionamientos al capital?”, 19/05/2018,
[3] Así, nos señala un feliz Alfonso Romo, "El Presidente no quiere déficit y no quiere tener desbalances fiscales, esto quiere decir que el sector privado se va a convertir en el motor de la economía, entonces para allá vamos".  Juan Luis Ramos, “Reactivará estado rondas petroleras en seis meses”, El Sol de México, 8/03/2019,

LA RESISTENCIA DEL CONSEJO DE PUEBLOS UNIDOS EN DEFENSA DEL RÍO VERDE

Invocaciones. Las mujeres de Paso de la Reyna, Costa de Oaxaca
Astrid Paola Chavelas,
Red de Defensoras y Defensores Comunitarios de los Pueblos de Oaxaca.
Consejo de Pueblos Unidos en Defensa del Río Verde (COPUDEVER).
Este material se comparte con autorización de La Minuta:
Desinformémonos, Periodismo de abajo:
21 de marzo de 2019.
No entiendo los amores
del alma sola
cuando el cuerpo es un río
de bellas olas.

De bellas olas, sí
que le dan vida
si falta un elemento,
negra es la herida.
Violeta Parra,
De cuerpo entero.
Llegar a Paso de la Reyna es emprender un recorrido que requiere, además de varias horas de viaje, un ejercicio de observación para dar cuenta de cómo la historia de la lucha que las comunidades de la Costa han emprendido por defender al Río Verde, está presente en todos los espacios de la geografía costeña desde que uno se enfila por la desviación sobre la carretera que va de Puerto Escondido a Pinotepa Nacional, carteles, pintas y murales que expresan: “No a la presa Paso de la Reina”.
Los contrastes del paisaje hacen presencia conforme se avanza sobre la carretera, los hoteles de la zona turística transmutan al verde continuo que estalla en palmeras y árboles donde la primavera ya transcurre y sobre el que se insertan viviendas y rancherías, huertas de papaya y limón, letreros que anuncian las tostadas de corozo, puestos que ofrecen cocos de pulpa tierna para refrescar la fatiga, hamacas de colores vivos que reposan inalterables sobre las sombras de las casas, mujeres que desgajan el tedio de la tarde, y al fondo, o en continua perspectiva, el río, cuerpo de agua que con el sol de marzo, punto fijo sobre el cielo, refleja destellos sobre los umbrales del agua. Las barcas van y vienen, atracan en la arena y se transfiguran sobre la línea azulverdísima, ventana al tiempo que prende la mirada.
En el poblado de “La Humedad”, el camino de terracería vadea el río, el cual alimenta las cosechas y los animales de encierro de los cuales dependen económicamente las comunidades que se han establecido junto a él. Para quienes por primera vez situamos la mirada en estos lugares, el verde avasalla en todo lo que fecunda el agua, la vida florece.
Nos recibe la fiesta en ciernes, la cocina llena de mujeres costeñísimas, su andar bulle de alegría, al ritmo de la música deshuesan el pollo, guisan el arroz, y preparan el chile costeño, el ajo y la hojita de pescado, planta de la región que da sabor a la salsa de los tamales de conga. Mujeres ellas, matronas afanosas que ponen a parir el comal y que hacen de la cocina su trinchera, su propio espacio de resistencia, la ermita desde donde invocan los espíritus de la sazón de sus abuelas, sabiduría ancestral que por años se han trasmitido a través de sus recetas, ejercicio de memoria para los sentidos que se alimentan de los olores y los sabores de la Costa, ejercicio de resistencia pensado desde la soberanía alimentaria, desde la “producción de lo común”. Saber de dónde viene lo que se cocina, seguir el proceso desde la semilla, aporrear la tierra, preparar la huerta, cosechar la milpa, repetir el ciclo.
La generosidad de la comunidad nos da la bienvenida: una olla de congas a la diabla para retomar el aliento por las horas del viaje, este manjar es una especie de langostino que habita en las partes profundas del río, cuya captura está regulada por la misma gente del pueblo para prevenir su sobreexplotación. La esplendidez de la gente más sencilla siempre reconforta el ánimo, igual que el mole y las tortillas dispuestas para la comitiva. Sobre la brasa y la ceniza se cocinan los tamales de elote para la cena, según la costumbre, unos cuantos chiles a la lumbre para que se cuezan parejitos. La comisión del COPUDEVER encargada de la fiesta tiene una semana con los preparativos para la celebración del día del Río Verde.
Desde hace más de veinte años, la Presa Flores Magón, ha alterado la afluencia del río, “antes había roncador, cuatete, alaguate, lisa, endoco, pez gato, mojarra, camarón, trucha” nos comparte Eva, incansable defensora del río, integrante del COPUDEVER. La diversidad biológica se ha visto amenazada y con eso, la variedad de especies ha disminuido drásticamente. “Este año, debido al bajo nivel del río, la blanquilla no creció como se esperaba” finaliza.
El señor Manuel Sánchez, habitante de la comunidad chatina del Paso de la Reyna, comparte que sus abuelos pertenecían a Santa Cruz Tepenixtlahuaca, municipio de Tataltepec de Valdés, que hace muchos años migraron y que su abuelo fue el primer comisariado de la comunidad en 1938. “Desde que llegó la gente de la presa no dormíamos pensado cómo le íbamos a hacer, nos reuníamos en la explanada de la agencia para platicar. Primero, todo el pueblo se iba a arroyo Zanate a cuidar. Cuando entró la policía del Estado, las mujeres, que madrugan para ir al molino, fueron las primeras en darse cuenta, cuando vieron que entraba la policía, dejaron las tortillas en el comal y salieron armadas con palos a enfrentarlos. Por eso tenemos mucha fe en las mujeres, ellas no tienen miedo. Las mujeres están organizando a las nuevas generaciones, a las muchachas, los jóvenes van a otros pueblos que están en resistencia a compartir y a aprender a defender su territorio”.
Don Manuel, que ha criado siete hijos, cuenta que se dedica a la siembra del maíz olotillo, además de ajonjolí, frijol y el maíz negrito, criollo de la región, semilla que recuperó de la comunidad de Collantes, donde todavía no han perdido sus semillas nativas. Uno de los puntos del reglamento interno de la comunidad de Paso de la Reyna es la revaloración de las semillas de maíz originarias de la zona, tienen tres años tratando de recuperar, además de las variedades del maíz, otras frutas como el tejoruco y el frailillo.
Al otro día, desde las tres y media de la mañana, mientras la comunidad duerme, las mujeres se reúnen en la cocina de la agencia municipal y continúan con los preparativos para el día grande. Algunas llevan al molino el maíz que se ha cocido previamente, otras preparan las hojas de plátano que han de dar cobijo a la masa para los tamales. Desde temprano el aroma del café de olla escapa de la cocina para compartir con las personas que llevan tortillas y tostadas elaboradas en sus casas, para contribuir a la celebración.
A las cinco y media de la mañana avanzamos sobre el camino, la luna nueva ilumina la terracería que atraviesa el pueblo hasta donde habrá de llevarse a cabo la ceremonia, nos envuelve el fresco de los últimos días de invierno, el canto de los pájaros y las voces del agua nos llaman hasta la vera donde el río canta, pálpito de grillos, y se contempla los años. La enramada está lista para la ocasión, la palma tejida sobre los horcones, decorada con frutas y flores, recibe la gente del pueblo y de las comunidades vecinas que se congregan.
La fogata tiende sus redes sobre la noche, ilumina la premisa del ritual, la compañera Ajq´ij (guía espiritual) Virginia, que ha llegado de Guatemala y que pertenece a la cultura Maya Quiché, nos explica los elementos que componen el ofrecimiento y la importancia de cada uno, sobre el círculo de azúcar dibuja los puntos cardinales, coloca trece candelas y el tabaco para equilibrar las energías, la ofrenda de frutas cierra la órbita que nos congrega. Sobre nuestras manos se han puesto pequeños ramos de ruda, romero, siempreviva y orégano, las invocaciones en lengua quiché para llamar a los abuelos y las abuelas de la luz, del tiempo y de la vida para recoger los conocimientos de las grandes culturas, se pide porque no se vaya nuestra lengua, se hacen presentes por medio de la palabra los Lencas, Aimaras, Quechuas. Mapuches y Guaraníes. El aroma resinoso del copal impregna los sentidos y nos da indicios de la ritualidad de la naturaleza que nos rodea, nos recuerda que el universo es una totalidad. Se agradece la energía del agua del río que vibra en los presentes.
La compañera Kandida, perteneciente a la cultura Mixe comparte que son los Xëmaapy los encargados de realizar las ceremonias, que se ofrece el mezcal, y según su costumbre, se utiliza para desatar la palabra, para entablar un diálogo con la madre tierra. Al terminar la ofrenda de las compañeras, el compañero Arnulfo da inicio a su diálogo con el dueño del río, en mixteco, su lengua materna, ofrenda velas y cruces que siembra sobre la tierra, le ofrece mezcal, y comparte con los asistentes, además de tortilla de maíz y pollo, sin sal, porque el chaneque no come salado. Al finalizar su rito, las autoridades del Pueblo Chatino de Tepenixtlahuaca comparten que allá, son los mayordomos y la gente grande de la comunidad los que realizan los rituales en su comunidad para pedir lluvias y buenas cosechas, queman velas para pedir por el bienestar del pueblo. Ir a la iglesia es parte de la ceremonia donde además de ofrendar la hoja de cinco negritos, rocían las ciénegas con agua bendecida.
El sol se despereza sobre los cerros cuando finaliza este significativo encuentro ceremonial, dentro del círculo de quienes atestiguamos la espiritualidad que alimenta a los pueblos originarios, se comparte que es posible el diálogo entre culturas, se celebra el valor del agua y la resistencia de los pueblos y la importancia por hacer todo lo posible porque el río siga vivo.
Regresamos nuestros pasos hacia el comedor comunitario para el desayuno, nos reciben las mesas dispuestas con platos de frijol y queso fresco, las tortillas de mano, el café y el pan dulce se comparten alrededor de la animada charla. La alegría renovada por la ceremonia que nos devuelve a nuestras raíces, que nos conecta en todos los sentidos con lo que nos rodea, y que nos hace escuchar las voces que emanan del río, sentir su espíritu de viejo sabio, de niño alegre, de madre y de padre que nos rodea, que nos procura alimento. Que nos protege.
Las señoras continúan afanosas alrededor de las mesas, el viento exhala la fragancia de las frutas que se despulpan para preparar las aguas frescas que se convidarán durante la fiesta se mezcla con el aroma de los tamales recién salidos de la lumbre. La variedad de colores en las tortillas maravilla todavía más que su limpio sabor de hogar, de brote tierno, de sal y maíz nuevo.
Para las diez de la mañana da inicio el evento cultural, las niñas y los niños se congregan en la enramada junto al río para, en medio de danzas, carteles y poesía, festejar desde pequeños esa entidad que los acompaña desde que nacen, que les alimenta el cuerpo, el corazón y el espíritu y les ofrece su remanso de musgo y piedras para refrescarse su sed de náufragos Estas nuevas generaciones aprenden el valor del río, saben de la amenaza que se cierne sobre sus aguas y como la gente grande, expresan su palabra para defenderlo.
Luego, la conferencia de prensa donde compañeros del COPUDEVER dan a conocer que el juez federal amparó al ejido de Paso de la Reyna contra la supresión de las vedas de agua de Enrique Peña Nieto, porque el capital nunca duerme y su visión de venderlo todo, tampoco. Los compañeros del Consejo de Pueblos Unidos por la Defensa del Río Verde informan el recurso de revisión al amparo que han obtenido porque se considera que violenta sus derechos. ¡Ríos para la vida, no para la muerte! Es la consigna que da por terminado el momento que da paso al intercambio de experiencias con el tema “espiritualidad y el agua”, de las compañeras Virginia y Kandida, que comparten con la concurrencia alrededor de la carpa, insuficiente para dar sombra a la gran cantidad de gente que ha llegado para unirse a la celebración en torno al río.
La misa da inicio a las doce del día, al concluir el agradecimiento eclesiástico nos reunimos en la orilla, mujeres y hombres, abuelas y abuelos que esparcen palabras de agradecimiento, plegaria diurna que germina en flores a los espíritus de agua que habitan en el río, mientras se ofrendan pétalos de bugambilia, niñas y niños con su viveza de ajolotes, nadan sobre la mansedumbre aparente de sus aguas.
Dentro de las actividades que se llevaron a cabo después de la comida dispuesta por el comité del COPUDEVER para compartir con los asistentes, inicia la demostración de las actividades que se realizan tradicionalmente en torno al río, observamos cómo se pesca la mojarra, cómo atrapan las congas y los utensilios, como la chicalmaca, que se utiliza para la pesca del camarón y la blanquilla, que requiere de masa fresca en el interior de una olla de barro, para finalizar, el caldo de piedra, alimento que desde los más antiguos habitantes preparaban en el campo con una olla de bejuco donde colocaban los ingredientes y a la que echaban piedras recolectadas en el río y puestas a calentar en la lumbre al rojo vivo hasta que el agua hierva y se cocinen los camarones. Luego, el antojo se reparte entre el atole blanco, las empanadas, el nicuatole, los tamales de calabaza y frijol envueltos en hoja de almendra, el atole de ajonjolí, tepache de maíz, molotes, tostadas y las memelas de manteca, platillos que la gente preparó para compartir, se elaboran cotidianamente en la comunidad, y que dan cuenta de la diversidad de la cocina tradicional de la región.
Es así como el Consejo de Pueblos Unidos en Defensa del Río Verde, y las cuarenta y seis comunidades ribereñas que desde hace años están en resistencia contra el proyecto hidroeléctrico, se dieron cita para conmemorar el catorce de marzo, que por reglamento interno se ha establecido como el día del Río Verde, alrededor del cual, la gente no sólo conmemora y celebra la lucha, sino la vida que la comunidad construye desde este territorio simbólico. Aquí, en estos espacios donde se da constancia de la organización comunitaria, es que nacen los elementos que nutren las reflexiones respecto a cómo las comunidades originarias, de la Costa, de los Valles y de las regiones del Oaxaca, dan respuesta a la constaten invasión de su territorio, a la perenne invisibilización de sus modos de ver y reproducir la vida que rompe las dinámicas consumistas que dicta el capital, que insiste en depredarlos, a ellas, a ellos y a sus bienes naturales que alimentan y recrean los espacios simbólicos alrededor de los cuales las comunidades originarias que producen y se reproducen a través de sus relaciones de reciprocidad, saben del desencanto de saberse ajenos a las instituciones públicas que los ve como solicitados objetos susceptibles de políticas asistencialistas que buscan desarticularlos de sus entramados comunitarios. Ellas, ellos, responden defendiendo el pluriverso que les rodea, resguardando los elementos que nutren su identidad y su cosmogonía, que alimenta sus referentes culturales, sobre el cual tejen su memoria y sustentan su resistencia.
Para cuando el sol inicia su continuo declive sobre nosotros, la alegría se desborda por todas las veredas que llevan al río. La banda de la comunidad ameniza el baile que se prolonga hasta que las chicharras y las luciérnagas despiertan de su siesta e iluminan el camino de regreso al pueblo. Luego, nuevamente en la cocina comunitaria, la cena: caldito de borrego con el que nos despedimos de esta comunidad y de su gente, de sus mujeres que habitan en la memoria y en el tiempo, que anidan su fe de la paciencia de los peces, que hace de la fiesta una de las maneras de organizar su digna rabia, que saben, en su lenguaje, invocar a los espíritus del agua.
Astrid Paola Chavelas.
Red de Defensoras y Defensores Comunitarios de los Pueblos de Oaxaca.
Plenilunio en marzo, primavera en ciernes.