sábado, 6 de octubre de 2018

(nueva actualización) MEMORIA POLITÉCNICA DEL M-68. ACTIVIDADES INDEPENDIENTES (septiembre y octubre 2018)

Granaderos provocando a estudiantes de la Vocacional 7 (21 de septiembre 1968)
Actividades programadas para septiembre en las que participan: Jesús Gutiérrez Lugo (ESIME), Sergio del Río Herrera (ESIME), Martha Espinoza (Vocacional 1), Benito Méndez Castro (Vocacional 6), Mario Rivera, Jorge Martínez Valero (FCPyS-UNAM, NVR) y Guillermo Palacios (Prevocacional 4, Vocacional 6, Prepa Popular Tacuba, obrero)
Granaderos atacando a estudiantes de la Vocacional 7 (21 de septiembre 1968)
ACTIVIDADES INDEPENDIENTES PROGRAMADAS EN SEPTIEMBRE Y OCTUBRE DE 2018:

[*] Radio SME: Miércoles 19 de septiembre (11 a 13 horas)
Edificio nuevo del SME, Insurgentes Norte Nº 98, Col Tabacalera.
Grabar programa para la 
serie conmemorativa del Movimiento de 1968.
Participan: Martha Espinoza, Jesús Gutiérrez Lugo, Sergio del Río y Guillermo Palacios

[*] Vocacional 3: Miércoles 19 de septiembre (18 a 20 horas)
Agricultura 4-A (Parada Mexibus: Vocacional 3) Ecatepec de Morelos, EdoMex.
Plática con estudiantes y profesores de la Vocacional 3.
Independencia y resistencia del IPN en 1968.
Participan: Sergio del Río, Guillermo Palacios y otr@s posibles.  

[*] Universidad Obrera de México: viernes 21 de septiembre (18 horas)
San Ildefonso Nº 72 (Frente a Plaza Loreto) Centro Histórico.
Presentación del libro: “De la Protesta callejera a la lucha por otro mundo posible”
Participan: Mario Rivera, Jorge Martínez Valero y Guillermo Palacios.

[*] Santa Cruz Acalpixtla: Sábado 22 de septiembre (12 horas)
Charla con uno de los pueblos originarios de Xochimilcosobre la experiencia del Movimiento Popular-Estudiantil de 1968.
Participan: Jesús Gutiérrez Lugo y Guillermo Palacios.

Nuestra Voz Radio: domingo 23 de septiembre (11  horas)
Programa Especial sobre el significado histórico del 23 de septiembre.
Participan: Jorge Martínez Valero  y Guillermo Palacios.

ESIA-Zacatenco:  lunes 24 de septiembre (18 horas)
Jornada Conmemorativa del Movimiento Estudiantil-Popular de 1968,
Organiza:Asamblea General Politécnica.
Presentación del libro: “De la protesta callejera a la lucha por otro mundo posible”.
Participan: Mario Rivera, Jorge Martínez Valero y Guillermo Palacios.

Colonia Agrícola Oriental: 
sábado 29de septiembre (12 horas)Charla con los vecinos sobre los 50 años del 68 Mexicano.
Presentación del libro: "
De la protesta callejera a la lucha por otro mundo posible".
Participan: Martha Espinoza, Guillermo Palacios (y otros por confirmar)

UACM-San Lorenzo Tezonco: lunes 1 de octubre (13-14:30 horas)
Prol. San Isidro 151, San Lorenzo Tezonco.
Conversatorio con estudiantes de la UACM.
Participan:  Víctor Pérez Torres, Guillermo Palacios (y otros por confirmar)

Arquitectura-UNAM: martes 2 de octubre (10-13 horas)
Ciudad Universitaria.
Charla: el 2 de octubre no terminó el M-68.
Participan: Jesús Gutiérrez Lugo, Sergio del Río Herrera y Guillermo Palacios.

Arquitectura-UNAM: jueves 4 de octubre (10-13 horas)
Ciudad Universitaria.
Charla:M-68, resistencia octubre-diciembre de 1968.
Participan: Jesús Gutiérrez Lugo, Sergio del Río Herrera y Guillermo Palacios.

ESIME-Culhuacán: jueves 4 de octubre (18  horas)
Av. Santa Ana Nº 951, San Francisco Culhuacán.
Jornada conmemorativa del Movimiento Estudiantil-Popular de 1968.Participan: Mario Rivera, Jorge Martínez Valero y Guillermo Palacios.Colonia Agrícola Oriental: sábado 6 de octubre (12 horas)Charla con los vecinos sobre los 50 años del 68 Mexicano.Participan: Martha Espinoza, Guillermo Palacios (y otros por confirmar)

(estas actividades no están sujetas a la agenda de ninguna autoridad de ningún gobierno, en ninguno de sus niveles, ni con ninguno de los partidos políticos existentes; como en 1968, somos independientes, libres, autónomos, contestatarios, críticos, rebeldes pues).
24 de septiembre, 1968. Tras tomar violentamente el Casco de Santo Tomás, el ejército toma también la Vocacional 7. 
MEMORIA POLITÉCNICA DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL-POPULAR DE 1968: SEPTIEMBRE SANGRIENTO.
Ante la ofensiva policíaco-militar, el politécnico responde con la autodefensa.
Doroteo Arando, 
La Voz del Anáhuac.
Septiembre de 2018.
En 1968 el IPN participó desde el inicio del Movimiento Popular-Estudiantil. En Tlatelolco se ubicaban dos escuelas del IPN: la Vocacional 7 (al costado norte de la Plaza de las Tres Culturas) y la Prevocacional 4 (en la esquina de San Juan de Letrán y Manuel González –hoy Eje Central y Eje 2 Norte-), con un amplio vínculo con habitantes de la Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco y con los barrios populares vecinos: Peralvillo, Lagunilla, Guerrero, Santa María la Ribera, San Simón Tolnáhuac. 
Este vínculo fue fundamental en la defensa de los planteles durante la etapa previa y posterior al IV Informe de GDO, pues fueron atacadas por los grupos paramilitares y policíacos que agredían a los brigadistas de estas escuelas y por las noches abriendo fuego contra los planteles, entrando en ellos, destruyendo todo lo que encontraban a su paso y disparando contra las guardias estudiantiles. 
Pero desde la noche en que el ejército invadió la Ciudad Universitaria, estos ataques se recrudecieron: esa misma noche, un grupo paramilitar asaltó la Vocacional 7, asesinando a todos los que encontró. Pero este hecho sangriento no trascendió  a los medios. La nota fue la ocupación militar de CU.
El 21 de septiembre desde mediodía comenzaron a provocar los granaderos, amagando con invadir la Vocacional 7.
Sabíamos que tras la ocupación militar de CU, vendrían por el IPN. En asambleas esto se analizó, se discutió. Llegamos a la conclusión de que debíamos resistir si atacaban los granaderos, incluso si el operativo era militar: no permitiríamos que nos arrebataran los planteles sin resistir. Nos preparamos: con autobuses urbanos dispusimos barricadas y acopiamos piedras y molotovs.
Ya en horas de la tarde se desató el combate, los granaderos fueron repelidos una y otra vez. Comenzando la noche nos movimos a las azoteas de los edificios vecinos para desde ahí resistir. Muchos vecinos se sumaron, desde sus ventanas arrojaron zapatos viejos, botellas, agua hirviendo. Hasta los niños apoyaron: nos donaron canicas y resorteras pues las piedras y molotovs de nos acabaron. 
Así hasta la madrugada, cuando se presentó el ejército. Pero se dio un incidente que dio un vuelco a la situación. Un oficial del ejército, habitante de uno de los edificios llegó acompañado de su esposa y su madre. Indignado porque los granaderos insultaron y agredieron a su esposa y madre, sacó su arma y disparó contra ellos: hirió a dos y mató a un mando. Luego, ya uniformado, salió de su departamento y se entregó, aduciendo “legítima defensa”. Esto obligó a que el mando militar ordenara el repliegue. Esa noche -21-22 de septiembre-, no pudieron tomar la Vocacional 7.
El 23 de septiembre tuvo lugar el ataque al Casco de Santo Tomás. En las asambleas de las escuelas ubicadas ahí (Ciencias Biológicas, Enfermería, Medicina, ESCA, Economía, Wilfrido Massieu y las Vocacionales 3 y 6) también se aprestaron a defender sus planteles con barricadas en las calles adyacentes.
Los enfrentamientos fueron cruentos. Del lado estudiantil, además de barricadas, piedras y molotovs, utilizamos, con ingenio,  todos los medios disponibles: con tubos de PVC y cohetones se hicieron bazucas; con un tramo de ángulo, solera y cable de acero se armaron ballestas, electrodos de soldadura eléctrica afilados fueron las saetas, que lo mismo ponchaban las llantas de los vehículos policiales que los chalecos antibalas de los policías; regamos aceite quemado en el pavimento, al pasar por ahí un camión de granaderos, una  sola molotov alzaba una gran llamarada y densa humareda. 
Formas de autodefensa ingeniosa. Hasta entonces nuestro movimiento había sido pacífico, pero los ataques armados a los planteles, la brutalidad policíaca, la violencia militar extrema nos orillaron a defendernos con lo que teníamos a  la mano, incluidas algunas pocas -muy pocas- armas cortas: la vieja pistola del abuelo, tomada a hurtadillas del ropero; algún revólver que el tío te proporcionó: “tenga mi’hijo”, defiéndase; o un fogón que utilizó alguno de los vecinos de los barrios vecinos que apoyaron (Tlatilco, Santa Úrsula, Santa María la Ribera, Santo Tomás, Pantaco)
De los barrios cercanos a la estación de trenes de Pantaco, donde vivían viejos ferrocarrileros, que no olvidaban cómo el ejército les rompió la huelga en 1959, o de la Refinería de Azcapotzalco, también hubo un decidido apoyo proletario.
Y, por supuesto, el refuerzo estudiantil que llegó de las escuelas politécnicas de Tlatelolco, la Ciudadela y Zacatenco.
Todo esto hizo que el ataque policíaco-militar al Casco de Santo Tomás se prolongara toda la noche. Hasta que en la madrugada del 24 de septiembre el ejército pudo imponer el control. 
La última escuela en caer fue Ciencias Biológicas que ocupa el mismo edificio que albergó, hasta 1956 el Internado y los comedores estudiantiles del IPN, cuando en la madrugada del 23 de septiembre el ejército tomó y clausuró, desalojando violentamente a los internos y encarcelando a los dirigentes estudiantiles de entonces. Muchos estudiantes fueron expulsados del IPN, entre ellos Arturo Gámiz García, originario de Chihuahua, estudiante y representante de la Prevocacional 4 (entonces ubicada en Peralvillo).
Es muy probable que por ello, Arturo Gámiz haya decidido que el asalto al cuartel militar de Cd. Madera fuera el 23 de septiembre de 1965, cuando tras participar en las luchas agrarias de Chihuahua y ser reprimidas éstas salvajemente por los guardias blancas de los terratenientes, la policía y el ejército, llegó a la conclusión de que ya no quedaba más camino que el de la lucha armada y formó con campesinos, profesores rurales y estudiantes normalistas y universitarios el Grupo Popular guerrillero.
El ejemplo que. legó Arturo Gámiz y el que estaban dando en las montañas de Guerrero Genaro Vázquez y Lucio Cabañas fue el espíritu de lucha que nos motivó a la resistencia en los combates de Tlatelolco (21 de septiembre) y del Casco d Santo Tomás (23-24 de septiembre). 
Vocacional 7 nunca fue regresada al Politécnico. El ejército permaneció ahí. Luego le fue entregada al IMSS, hasta que por  fallas estructurales la desalojó. Finalmente fue demolida, en vano intento de borrar la memoria y la historia. 
En marzo de 1969 GDO decretó la desaparición de los Prevocacionales, pasando al sistema de secundarias técnicas. La Prevocacional 4, de Tlatelolco fue trasladada a la secundaria técnica Nº 120, en GAM. Así, el gobierno despojó al IPN de dos edificios en Tlatelolco: el de Vocacional 7 y el de Prevocacional 4. 

domingo, 30 de septiembre de 2018

POR LA CANCELACIÓN DEFINITIVA DEL NUEVO AEROPUERTO DE LA CIUDAD DE MÉXICO EN TEXCOCO

Invitación a manifestarse el 30 de septiembre, a las 10am, en la plaza principal de Texcoco por la Cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México
Convoca el Pueblo Nahua del Valle de México, Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno
Exigimos con base en su probada no viabilidad técnica, financiera, ambiental y social, se proceda a la cancelación definitiva de la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México proyectado con 6 pistas en el lecho del Lago de Texcoco, así como de los megaproyectos ya en proceso en todo el territorio de la Cuenca de México y el resto del país. 
Hacemos un llamado a nivel nacional e internacional a continuar organizándonos para enfrentar al Sistema Capitalista y a integrarse a este esfuerzo que defiende la vida, la naturaleza y nuestro legado. 
¡NO al megaproyecto de muerte más grande y más corrupto de Latinoamérica: el inviable, innecesario, ecocida e incosteable Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México! 
¡NO a la muerte del Lago de Texcoco!
¡No a la expansión de la Aviación!

viernes, 21 de septiembre de 2018

CNI-CIG: REPUDIAMOS LA COBARDE REPRESIÓN CONTRA LA COMUNIDAD OTOMÍ radicada en la CDMX

Al pueblo de México,
A las Redes de Apoyo al CIG,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A los medios de comunicación:
Ante el ataque perpetrado por el mal gobierno en contra de nuestros compañeros y compañeras de la Comunidad Otomí radicada en la Ciudad de México, el Congreso Nacional Indígena y el Concejo Indígena de Gobierno, repudiamos la cobarde represión llevada a cabo el día de hoy 19 de septiembre, a un año de los sismos que sacudieron varias partes del país. Hoy alrededor de las 9:30 horas, cientos de granaderos y un grupo de golpeadores atacaron por igual a niños, mujeres y ancianos dejando heridos a 15 de nuestros compañeros, para desalojar con su violencia a 70 familias de la comunidad otomí, que han permanecido en el campamento de damnificados desde hace un año ante el daño que sufrió el edificio ubicado en la esquina de las calles Milán y Roma de la colonia Juárez en la Delegación Cuauhtémoc.
En esta agresión, fue golpeado nuestro compañero Diego García Bautista a quien le robaron dos teléfonos celulares cuando estaba documentando el desalojo violento para despojar a nuestros compañeros.
Exigimos que termine el desprecio, el despojo y la represión en contra de la Comunidad Otomí radicada en la Ciudad de México y sean reparados los daños causados, con los que buscan callar sus justas demandas para beneficiar nuevamente a los dueños del dinero.
Atentamente:
Septiembre de 2018
¡Por la Reconstitución Integral de Nuestros Pueblos!
¡NUNCA MÁS UN MÉXICO SIN NOSOTROS!
Congreso Nacional Indígena
Concejo Indígena de Gobierno

LA SOLIDARIDAD MÁS O MENOS ORGANIZADA, PERO NO SE TRATA DE HÉROES, SINO DE PERSONAS SOLIDARIAS

No se trata de héroes, sino de personas solidarias
Alexis Jiménez,
Fotografías: Kino Luiggi,
Agencia Autónoma de Comunicación SubVersiones:
19 de septiembre de 2018.
No hay héroes tras una catástrofe; por lo mismo no debe haber honores, mucho menos a las fuerzas armadas. Los sismos del 7 y 19 de septiembre del año pasado nos demostraron que la solidaridad es necesaria, y que la exaltación de unos sobre otros va en sentido contrario a lo que se logró trabajando hombro con hombro.
En la desgracia, no vale más ni menos el trabajo del voluntariado. A algunas personas, el miedo las hace reaccionar instantáneamente; a otras les lleva tiempo asimilarlo y, por ende, movilizarse y accionar. Llevar medicamentos, palear, servir comida, verificar información, atender heridos, etc., no implica el mismo desgaste físico o mental, pero todo es parte de un engranaje que permitió salvar vidas, alimentar, dar abrigo y seguridad a quienes en esos momentos lo necesitaban.
Los primeros en llegar pasan desapercibidos, no sólo después del sismo sino cotidianamente: jóvenes en su mayoría, que optaron por usar la bicicleta como medio de transporte. Ahí estuvieron escasos minutos después del sismo, ayudando a quitar los primeros escombros, horas antes que el ejército.
Pequeños negocios, restaurantes, tiendas, ferreterías y farmacias cedieron las pocas cosas útiles que tenían para atender la emergencia: palas, agua, cubetas, cubrebocas, vendas, comida, sus manos, sus pocas o muchas fuerzas, sus esperanzas.
Trabajadores de la construcción, quienes en el día a día conocen el golpeteo del mazo contra el concreto, el apuntalamiento con vigas y el traslado del cascajo abrieron más lozas, muros, trabes de concreto y de acero que la poca o más bien inexistente maquinaria del Estado para atender casos de desastres.
En el mar de confusión, las redes sociales brindaban datos, no todos ciertos, había también mucho rumor generado por el miedo; hubo ojos y manos que se dieron a la tarea de verificar y sociabilizar la información que los medios de comunicación tradicionales no tenían tiempo siquiera de enterarse. La difusión de las necesidades de cada punto con desastres circulaba, antes en un tuit o en grupos de WhatsApp, que en cualquier boletín de gobierno.
Hubo quien, cargando con su miedo sólo alcanzó a acercarse a alguien para tenderle la mano, darle un abrazo a un desamparado, parar el llanto de quién no tenía noticias de un familiar con palabras de aliento o simplemente donar dinero.
A la par de todos están los que, por profesionalización, entrenamiento y experiencia saben qué hacer en estos casos: médicos, topos, enfermeras, rescatistas, especialistas en la tierra, en ingeniería y hasta animalitos.
El Estado mexicano busca volver una catástrofe en una tragedia al estilo griego, donde sus instituciones –principalmente las fuerzas armadas- queden como los héroes de una historia que aún no termina de escribirse. Del otro lado hay víctimas, desamparados y sin techo. Pero la solidaridad sigue, más o menos organizada, pero demostrando que no se trata de héroes, sino de personas solidarias.

Radio SME: PROGRAMA CONMEMORATIVO, 50 AÑOS DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL DE 1968


Entrevista a: Martha Espinoza, Víctor Manuel Sánchez y Guillermo Palacios
Radio SME, Programas:
20 de septiembre de 2018.
El miércoles 19 de septiembre de 2018 Radio SME trasmitió en vivo una entrevista en la que participaron: Martha Espinoza (Prevocacional 1-IPN), Víctor Manuel Sánchez (Preparatoria2-UNAM) y Guillermo Palacios (Prevocacional 4-IPN), en la que compartieron aspectos de su experiencia en las escuelas de enseñanza media del IPN y la UNAM en que cada uno de ellos estudiaba cuando se desencadenó el Movimiento Estudiantil-Popular de 1968. 
          Ella y ellos eran estudiantes de base, sin ninguna experiencia política previa, sin ninguna militancia, pero reconocen que, para ellos, el movimiento fue su escuela de formación política, pues el haberse involucrado en esta lucha les permitió aprender a luchar y a entender en qué país vivimos. Después del movimiento cada cual siguió se propio camino, pero siempre del lado del pueblo, con los trabajadores, con los vecinos, en las luchas y resistencias que abajo se dan contra el capitalismo.

jueves, 20 de septiembre de 2018

PRONUNCIAMIENTO DEL PUEBLO NAHUA DEL VALLE DE MÉXICO DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA

Congreso Nacional Indígena:
Correo, Twitter y Facebook de COOEM:
Twitter:@CPOOEM_Edomex,
Facebook.com/Coordinadora de Pueblos y Organizaciones del Oriente del Estado de México en Defensa de la Tierra, el Agua y su Cultura
19 de septiembre de 2018.
PRONUNCIAMIENTO:
A las comunidades y pueblos originarios de la Cuenca del Valle de México, nunca se nos hizo llegar el proyecto ejecutivo del nuevo aeropuerto, su Aerotrópolis y obras asociadas para el análisis de sus implicaciones y consulta en asambleas comunitarias de acuerdo con nuestros usos y costumbres y tampoco hemos enviado representantes ni voceros.
Desconocemos el planteamiento “a modo” de una consulta ilegal e impositiva, por parte de un gobierno que todavía no es gobierno y que intenta confundir y forzar al pueblo de México a decidir entre solo 2 opciones sobre la construcción de un nuevo aeropuerto internacional probadamente corrupto, inviable, innecesario, ecocida e incosteable, quitándole con ello responsabilidad al actual gobierno y al suyo propio cuando tome posesión, culpando al pueblo del inminente fracaso de la mega-obra, en una estrategia que además de dilatoria -porque desvía la atención del problema nacional ocasionado por el gobierno en funciones-,  beneficia a los empresarios a los que va a servir.
EL “MODUS OPERANDI”:
La violación de los usos y costumbres, tratados internacionales y los derechos de los pueblos indígenas y no indígenas plasmados en la constitución política de México y de los estados; complicidad y corrupción entre autoridades y empresarios; religión, medios de comunicación, tribunales, cámaras de diputados y senadores e instituciones al servicio del gran capital; infiltración de las fuerzas armadas y grupos de choque paramilitares para mediante el hostigamiento, la amenaza constante y la agresión debilitar la resistencia de los pueblos a los megaproyectos y obligarlos a ceder sus derechos sobre la tierra y bienes naturales; y la utilización por parte del estado de un grupo de “oposición” que se presta al juego del sistema a través de los partidos políticos, haciendo declaraciones unilaterales e irresponsables sin los elementos para un análisis serio y con apariciones oportunistas, provocadoras y agresivas en eventos y en debates manipulados para aparentar un liderazgo y una representatividad que no tiene y que de no aclararse y frenarse ya, arrastraría peligrosamente a los pueblos, comunidades, barrios, colonias, ejidos y parajes afectados de toda la Cuenca del Valle de México al escenario donde banqueros, empresarios y gobiernos nos necesitan para sus fines.
La consulta tiene que ser entre los pueblos, desde sus lugares, a sus tiempos, a sus modos y con los elementos suficientes para valorar y dar contestación a través de nuestros representantes comunitarios. “Caminamos despacio porque vamos lejos”“Porque el poder no está en un gobierno, el poder está en el pueblo”, no podemos dejarnos contagiar de la urgencia de los capitalistas y su afán de negocio en aras de una supuesta modernidad, un falso progreso, la ilusión de una mejor calidad de vida a través de empleos esclavizantes basados en el racismo, la pendularidad y la explotación; y un modelo económico neoliberal de desarrollo basado en la gentrificación, la  injusticia social, el engaño, la traición, el despojo, el saqueo, la depredación, la contaminación, la destrucción y la muerte, que también ignora, desprecia, calumnia, distorsiona y atropella el origen, la cultura, el conocimiento, la razón, el sentido común, el valor, la determinación y la dignidad de quienes con claridad política y sin guerra sucia, defendemos.
Como uno más de los diversos esfuerzos organizativos en nuestra región, el próximo domingo 30 de septiembre de 2018 a las 9.30 am en el Jardín de Texcoco, al oriente del estado de México, daremos a conocer información que consideramos relevante y de  utilidad sobre el avance y el sustento legal y ético de nuestra legítima lucha no partidista y anticapitalista por la defensa de la vida y el patrimonio del Lago de Texcoco, por la cancelación definitiva del nuevo aeropuerto, su Aerotrópolis y obras asociadas y en contra de la expansión de la aviación, de los proyectos de aeropuertos en el mundo, el “greenwashing” (falsas soluciones “verdes”), el crecimiento caótico, el cambio climático y el calentamiento global, que amenazan la vida de los ecosistemas, de la humanidad y del planeta.
Ojalá motivemos el interés por asistir, escuchar, dialogar y aportar, en una fórmula de unidad regional no colonizada, horizontal y respetuosa de la autonomía de cada quien.
Pueblo Nahua del Valle de México del Congreso Nacional Indígena
19 de septiembre de 2018

¡DENUNCIA URGENTE! COMUNIDAD OTOMÍ VIOLENTAMENTE DESALOJADA DE ROMA 18, CDMX

 
Ciudad de México a 19 de septiembre de 2018.
A la Comisión Sexta del EZLN,
Al Congreso Nacional indígena,
Al Concejo Indígena de Gobierno,
A la Sexta Nacional e Internacional,
A las organizaciones, colectivos, individu@s y adherentes a la Sexta:
A los medios de comunicación, independientes, alternativos o como se llamen
DENUNCIA DE HECHOS
33 años de los sismos de 1985 y a un año del pasado sismo del 19 de Septiembre.
Hoy son doblemente damnificados, por la naturaleza y por la violencia estructural del Estado.
El día de hoy, jueves 19 de septiembre del 2018, a las 9:30 de la mañana en el inmueble ubicado en la calles de Roma 18 y Calle de Londres 7, en la Col. Juárez se encontraban cuatro estudiantes de la licenciatura en Pedagogía de la Universidad Iberoamericana con la Dra. Luz María Stella Moreno Medrano, muy específicamente, en la esquina de las calles Milán y Roma de la colonia Juárez cuando alrededor de 60 hombres vestidos de civiles, llegaron directamente a golpear a los adultos mayores, a las niñas y a los niños, a las compañeras y compañeros de la comunidad indígena OTOMÍ, residente en la CDMX. Es importante destacar, que los compañeros de la comunidad indígena otomí, son integrantes del CNI y del CIG. Quienes, en el pasado proceso de apoyo ciudadano a Marichuy estuvieron presentes en esa jornada de lucha. Y esta comunidad, tiene dos Concejales ante el CIG.
Los niños y las mujeres salieron corriendo asustados, acababan de despertar y fueron brutalmente agredidos y desalojados de sus tiendas de campaña, que habitan hace 365 días, que habitan hace un año, pues vale la pena decir, que el inmueble de referencia en el que habitan, fue declarado como un inmueble de alto riesgo estructural, por las afectaciones que sufrió el pasado 19 de septiembre.
Las mujeres sacaron lo que pudieron de sus casas, se subieron a algunos niños en la espalda y algunas personas sacaron los tanques de gas porque la gente gritó que el grupo agresor tenía armas e incluso habían prendido fuego en algunas zonas, usando cloro y cerillos. La gente de Roma 18 sacó piedras y palos, picos para agricultura. Había varias mujeres agrupadas en la puerta del Museo del Chocolate, los niños abrazaban a sus mamás y abuelas llorando y salieron después de las 10 de la mañana corriendo, huyendo por la calle Roma en dirección a Reforma. Los niños y las mujeres se agruparon en la esquina de la calle Viena y Milán, para protegerse de las agresiones.
El desalojo tenía la instrucción y disposición de más de 400 granaderos, más de cien cargadores, y la determinante decisión es de desalojar a más de 70 familias de la comunidad indígena otomí residente en la CDMX, que de paso está decirlo, no estaba dentro del inmueble, se han mantenido durante todo un año en el campamento de damnificados.
Otro testimonio, podemos presentar, pues otra compañera que da clases a la comunidad otomí, a la altura del Museo de Cera, en la calle Londres, siendo ya las 10:00 am, se dio cuenta que había decenas de policías y granaderos cerrando el acceso a las calles y al tránsito vehicular. Muchas mujeres, hombres y jóvenes estaban sacando cajas con cosas mientras policías entraban y salían del predio. Había mucha gente tomando fotos y grabando lo que estaba sucediendo, pero había mucha tensión entre los habitantes del predio y los policías, mientras varios locales observaban desde las rejas del museo de cera, comentando que “ya era hora que los sacaran de ahí” por “flojos y aprovechados” y que ojalá los lincharan. Dando la vuelta a la calle, nuestros compañeros se percataron que había jóvenes y hombres con picos y palos, y entre ellos se levantaban la playera para que los otros vieran si los habían lastimado en la espalda baja. Había una persona en silla de ruedas a media calle, esperando a que alguien lo ayudara a retirarse de la zona.
Foto propiedad de: Armando Monroy / Caurtoscuro
POR TODO ELLO, DENUNCIAMOS
La violencia con la que actuaron los granaderos y golpeadores sin tener una orden de desalojo, en contra de la comunidad Indígena Otomí residente en la CDMX, específicamente en la colonia Juárez, denunciamos la intimación y agresiones perpetradas a las mujeres y los niños y niñas de la comunidad.
Los mensajes discriminatorios y excluyentes de los vecinos de la zona Juárez quienes consideran a los miembros de la comunidad Otomí un problema más que como sujetos de derechos sociales que han estado demandando por más de 30 años el derecho a una vivienda digna.
La agresión cometida en contra del compañero Diego García Bautista quien ha dado seguimiento a las peticiones por una vivienda digna de la comunidad otomí desde hace años y quien fue brutalmente agredido por la policía, pues cuando se acercó a exigir, se presentara una orden de despojo, fue sometido por un cuerpo de granaderos, quienes le robaron dos celulares, uno de ellos con que se transmitía en vivo el desalojo que se estaba llevando acabo, fue goleado fuertemente, con una luxación en la mano, y afectado del cuello y golpeado fuertemente, lo peor es que señalaron que era el responsable de incitar a la violencia, y hablaron con toda impunidad, que indicara dónde estaban las armas, donde estaba la droga. Esto habla de lo fácil que es imputar y criminalizar la protesta social.
DEMANDAMOS
1.Exigimos el cese inmediato de la represión y violencia contra la comunidad indígena Otomí y los colectivos, organizaciones y compañeros que se solidarizan con su causa, y se manifiestan en contra del uso de la fuerza policiaca y valiéndose además, golpeadores civiles.
2.Exigimos, al gobierno de la CDMX, saliente y entrante, seguridad para las familias de la comunidad indígena otomí.
3-Exigimos la inmediata atención médica, psicológica y de alimentación en especial de niños, niñas y mujeres, que salieron en condiciones inhumanas huyendo de sus hogares, y hoy reportábamos un saldo de más 15 personas lesionada gravemente.
4-Exigimos la inmediata atención a sus demandas de vivienda, después de las constantes tensiones durante más de 30 años por parte de las autoridades capitalinas
5-Exigimos, el respeto a la lengua, cultura e identidad de los pueblos u comunidades indígenas.
6-Exigimos el respeto a los derechos humanos y garantías individuales de todos los ciudadanos y en particular la comunidad indígena que está ocasión fue violentada en todos sus derechos.
7-Exigimos que se elimine el racismo y la discriminación que se vive de manera sistemática contra los pueblos indígenas.
8-Exigimos a las autoridades capitalinas y federales atender este caso de manera inmediata y atender los derechos sociales de la comunidad otomí en la colonia Juárez y Roma de la CDMX.
Cerramos este informe, con la denuncia que a más de 10:00 horas del desalojo, no han acreditado la orden con la que se llevó a cabo esta acción.
También resolvimos, mantenernos en guardia del inmueble, y en campamento fuera del inmueble.
¡ZAPATA VIVE, LA LUCHA SIGUE!

martes, 18 de septiembre de 2018

SERGIO ZERMEÑO NARRA LA NOCHE QUE EL EJÉRCITO TOMÓ C.U.: 18 de septiembre de 1968

Fueron 10 mil soldados los que tomaron la UNAM en el 68
Michel Olguín Lacunza/Francisco Medina Martínez,
Este material se comparte con autorización de UNAM Global:
Publicado en Desinformémonos,
Periodismo de abajo:
18 de septiembre de 2018.

“Venían los tanques oruga por Avenida Universidad con pelotones corriendo a los lados-como se hacen militarmente esos desplazamientos- daban vuelta y entraban en la UNAM. Para ello, dispusieron 10 mil soldados, era una fuerza verdaderamente brutal para una escuela que estaba en huelga y no había gran actividad. A todos nos sorprendió”, narra sobre su experiencia en el movimiento estudiantil del 68, Sergio Zermeño y García-Granados, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.
El académico universitario recuerda su juventud, justo cuando se encontraba en su cuarto año de la carrera de Sociología en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS).
Era el 18 de septiembre, en esa época había unos topes de cemento en las entradas de la Universidad, relata que las orugas golpeaban con ellos y caían haciendo un estruendo en todo aquello, y el sonido de los pelotones golpeando con las botas era verdaderamente “alucinante y acojonante”.
Todos se quedaron paralizados, hasta que el profesor Moreno, encargado de la imprenta en la FCPyS les dijo: “No nos conviene que la UNAM sea acusada de estar en contra de la Olimpiada, destruyamos todo”.
“Se trataba de unos volantes que habíamos hecho erróneamente que ponían en cuestión la algarabía de la Olimpiada que se venía en un mes, el 12 de octubre”.Agrega que en ellos se cuestionaba tanta felicidad y propaganda positiva para dicho evento, que se desarrollaba a mitad de un conflicto muy doloroso con una represión muy fuerte.
Zermeño cuenta que agarraron todo aquello y lo metieron en el horno y luego algunos pudieron salir por la puerta del frente de la imprenta, que en aquel entonces se encontraba junto a la gasolinera de avenida Universidad. Ahora hay una librería ahí.
También destruyeron los linotipos que en aquella época se usaban. El director de la imprenta, el profesor Moreno, no quiso dejar su puesto, quien para Sergio Zermeño era un tipo maravilloso.
Posteriormente, escondieron cinco mil pesos atrás de unas columnas, en unos registros eléctricos de la facultad y después nunca aparecieron. No sabe quién fue, “si un amigo(por decirlo así) o el Ejército que esculcó por todas partes”.
El profesor les dijo, “vámonos por detrás”. Era por donde sacaban la basura de la imprenta, que daba hacia la Facultad de Filosofía y Letras. Ahí los tomó el pelotón, y de acuerdo con Zermeño, fue una fortuna que no los arrestaran dentro de la imprenta pues los hubieran llevado a Lecumberri, donde hubieran pasado tres años como estuvieron muchos de sus compañeros. “Nos salvamos de ésa pero no de Tlaxcoaque”.
Mientras el Ejército entraba, el Consejo Nacional de Huelga sesionaba en la Facultad de Medicina y todos salieron caminando entre los tanques y soldados. Hasta un cierto momento cerraron, pero antes, evoca el investigador, mucha gente salió tranquilamente.
“Nosotros por estúpidos no, pero bueno no fue tan grave porque no hubo violencia”.Arrestaron aproximadamente a 200 personas, los subieron a unidades de transportes del Ejército y luego los pasaron a unos camiones urbanos para llevarlos por la ciudad, hasta llegar al nacimiento de la calle 20 de noviembre donde están los sótanos de la prisión de Tlaxcoaque.
De hecho, iban varios académicos, directores de algunas facultades y varios estudiantes. De acuerdo con el entrevistado, se trataba de una situación horrenda, porque eran demasiados. “Estuvimos como 10 días encerrados en celdas pequeñas con 30 personas aproximadamente”.
Cuando el joven Sergio salió de las celdas estaba muy deprimido y decidió no acudir al mitin del 2 de octubre. Una decisión que probablemente le salvó la vida. 
El inicio
Cuando todo empezó, Sergio Zermeño decidió participar a través de la redacción de folletos informativos. Así, él y otros jóvenes llegaron violentamente con tubos y piedras para tomar la imprenta de la facultad.
Invadieron las instalaciones de la imprenta. El profesor Moreno, quien era encargado del lugar, les dijo: “¿Qué quieren?”, los jóvenes respondieron agresivamente, “redactar un periódico”. Y el académico respondió: “¿Y necesitan los tubos y piedras para hacerlo? Ni sus piedras ni tubos les sirven para hacer un periódico conmigo, porque no creo que sean capaces”. Todos se miraron y soltaron lo que traían en las manos.
El periódico era un encargo del primer órgano dirigente del movimiento, quienes buscaban hacer propaganda a través de su propio periódico. Zermeño recuerda que tenía una ortografía de la “pedrada”pero aprendió muchísimo haciendo la Gaceta del Consejo Nacional de Huelga, que sólo tuvo siete números.
Así comenzaron su labor, apoyados por el profesor Moreno, a quien Zermeño recuerda con cariño y admiración. Había estudiantes de Arquitectura encargados del diseño, de Economía y de Ciencias Políticas, para lo que se ofreciera.
El último número de la gaceta fue muy exitoso, pues tuvo 30 mil ejemplares. Iban brigadas a la imprenta y les entregaban paquetes de 50 números para distribuirlas, con la condición de que las vendieran a peso. “Todo el mundo las compraba”.
Para recoger el paquete del siguiente número les entregaban la mitad que eran 50 centavos. “Con ello hacíamos desplegados, comíamos y lo que se ofreciera, relativamente éramos muy ricos, y la gaceta se vendía excelentemente”. Fue así hasta el 18 de septiembre cuando entró el Ejército a la UNAM.