viernes, 18 de agosto de 2017

MUNDO, 1968: Vientos de liberad surcan el planeta de este a oeste, de norte a sur

La revolución Cultural Mundial que sacudió al mundo
La Voz del Anáhuac
agosto, 1968
 Una semana después de que los estudiantes mexicanos logramos tomar el Zócalo de la ciudad de México con una gran manifestación en la que participaron más de 300 mil personas, nos enteramos con sorpresa de un hecho inusitado: tropas soviéticas y sus aliados del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia, país europeo socialista en el que desde enero de ese año se desarrollaba un movimiento democratizador con el que se buscaba avanzar hacia una forma no totalitaria de socialismo, legalizando la existencia de múltiples partidos políticos y sindicatos, promoviendo la libertad de prensa, de expresión, el derecho a huelga, etc. Este movimiento fue nombrado la “Primavera de Praga”.

Esto nos sorprendió mucho, pues nuestra idea del socialismo era otra: como decía la propaganda socialista, lo veíamos como un Estado obrero, con libertad, justicia y democracia. Pero la realidad nos estaba mostrando otra cara de lo que conocíamos como socialismo: un sistema impuesto en toda Europa del Este tras la derrota del nazi-fascismo. El mundo se dividió en dos campos: el capitalista, con Estados Unidos, Inglaterra y otras potencias al frente, y el socialista, con la Unión Soviética al frente. El campo socialista era un contrapeso mundial al dominio capitalista e imperialista que avanzaba. Tras la revolución bolchevique, las potencias capitalistas europeas se lanzaron a una guerra en la que pretendían ahogar al recién nacido en su cuna. Pero fracasaron. El ejército rojo resultó victorioso derrotando esa ofensiva. Estos mismos países fueron omisos, ya en el curso de la Segunda Guerra Mundial, cuando el nazi-fascismo invadió la URSS. La contraofensiva soviética fue devastadora para los alemanes, esto fue lo que permitió la derrota del ejército nazi. Una vez derrotado el nazi-fascismo, la URSS se levantó como la segunda superpotencia mundial. Era aliada dela Revolución China, de las guerras de liberación nacional en Corea, Vietnam, Medio Oriente, Argelia…, en todo el mundo. El campo capitalista vio en esta creciente influencia soviética una amenaza y comenzó la llamada “Guerra Fría”. Una confrontación entre los campos capitalista y socialista, con diversos frentes en distintas partes del mundo.
México, bajo el dominio económico de los Estados Unidos, no fue ajeno a esa confrontación. Por eso, el gobierno mexicano veía la amenaza del “comunismo internacional” en cada lucha social que se diera fuera de su control. Por eso a los estudiantes mexicanos se nos acusó de “comunistas”.
         Pero ¿qué “conjura comunista” se podía decir que había tras la “Primavera de Praga”? Claro, los soviéticos se apresuraron a calificarla de “contrarrevolucionaria”, de ser un “complot del imperialismo”. Pero en China, desde la dirección del Partido Comunista Chino, encabezado por Mao Tse-tung, en 1966 se había desatado una oleada de protestas de obreros, campesinos, estudiantes y guardias rojos en contra de los dirigentes del PCCh seguidores del camino capitalista. Se trataba de la crítica masiva en las universidades, comunas y centros fabriles que destituían a los dirigentes del partido que aplicaban políticas que lejos de avanzar en la construcción del socialismo, restauraban prácticas capitalistas. Este movimiento fue conocido como la Gran Revolución Cultural Proletaria. Esto tampoco, en modo alguno, podía considerarse como parte de una “conjura comunista”. 
Todo el mundo se estaba convulsionando: nos llegaba información de que en mayo de 1968 de había desatado el Francia un movimiento estudiantil que, con la participación de millones de obreros llego a la huelga general: la Revolución de Mayo. Y casi al mismo tiempo, otros importantes movimientos estudiantiles en Alemania, Italia, España…
En el propio territorio estadounidense se desencadenaron diversas luchas sociales: el “Black Power”, lucha de la población negra en contra de la segregación racial y por sus derechos civiles, encabezada por líderes pacifista como Martin Luther King y Malcolm X, que tras ser asesinados, escaló a lucha armada de autodefensa, liderada por los Panteras Negras. De manera similar se levantaron los chicanos y migrantes latinos en un potente movimiento de trabajadores agrícolas que adoptó el nombre de “Brown Power”. Buena parte de la juventud estadounidense desencadenó protestas masivas en contra de la guerra en Vietnam, este movimiento fue protagonizado por estudiantes universitarios, por los jóvenes de las comunidades negras, chicanas y latinas (los primeros en ser enviados a esta guerra absurda como “carne de cañón”), y los jóvenes de las comunas contraculturales, conocidos como “hippies”, que preconizaban “amor y paz”, respeto a la naturaleza, regreso a la vida comunitaria, psicodelia y drogas.
Y América Latina, desde el triunfo de la Revolución Cubana en enero de 1959, también vivía diversos procesos de lucha contra las dictaduras militares, contra el colonialismo norteamericano, por libertad, justicia y democracia. Algo similar ocurría en Asia (Corea, Vietnam, Palestina…) y África (Argelia, Congo…).
Es decir todo el mundo se convulsionaba, tanto en los países capitalistas, como en los socialistas y en el llamado tercer mundo. Y no sólo en los aspectos económicos, sociales y políticos. También en sentidos científicos, tecnológicos, y culturales.
Los anticonceptivos y los trasplantes de órganos en seres humanos fueron un gran salto en la ciencia médica. El paso de los bulbos a los transistores en los años 50’s quedó rebasado por el paso a los circuitos integrados y a la computación en lo tecnológico en los años 60’s. Las relaciones de mando-obediencia se transformaron: los alumnos comenzaron a cuestionar los métodos dogmáticos de los profesores, los hijos comenzaron a rebelarse contra la imposición de un proyecto de vida por parte de sus padres. Las parejas comenzaron a relacionarse de manera libre, sin prejuicios ni dogmas, el amor libre ganó terreno al matrimonio institucional, los clósets comenzaron a abrirse para dar paso al respeto a la diferencia y a la diversidad sexual.
Nacieron núcleos feministas, ecologistas, de respeto a la diversidad sexual y muchos otros que desarrollarían una diversidad de luchas.

Todo esto es, en un análisis social, económico y político de la historia de la humanidad, una Revolución Cultural Mundial, que tuvo diversos escenarios en las distintas sociedades capitalistas y en las entonces llamadas socialistas y que repercutió en todo el planeta, en todos los ámbitos de la vida.
México, por supuesto, no estuvo exento. Los que vivimos ese movimiento que se extendió de julio a diciembre de 1968, en su primera etapa, la de la huelga, las grandes movilizaciones, la represión sangrienta y la resistencia que se extendió de enero de 1969 a junio de 1971, en una segunda etapa de reorganización y definición de distintos caminos revolucionarios, no éramos conscientes de la complejidad de este fenómeno mundial. Tampoco tuvimos, la mayoría, con la claridad suficiente para saber cuáles serían todas las repercusiones de nuestro accionar. Supimos sí, una buena parte de los activistas, conducirnos con dignidad, honestidad y congruencia. 
Los que se vendieron, los que traicionaron los principios que entonces decían defender y ahora ejercen el poder con igual o peor corrupción y autoritarismo al que entonces se opusieron, evidentemente nunca estuvieron convencidos de nada, su palabra era falsa y su actitud “rebelde” una mera pose para cotizarse en el mercado político.
Es falso que “todos los del 68 de vendieron”. Hubo, hay,  muchos, muchas, que siguieron, que siguen luchando. Por diversos caminos, en distintas formas, pero con el compromiso histórico asumido desde entonces. Ahora con más conocimiento, más conscientemente.
Esta es la séptima entrega de una serie de artículos que estaremos publicando en este espacio con motivo de los 49 años del Movimiento Estudiantil-Popular de 1968. El relato se basa en testimonios presenciales.
Si quieres leer también las entregas anteriores puedes hacerlo en los siguientes vínculos:

Primera:

1968: De la protesta por la brutalidad policíaca a la lucha por las libertades democráticas

Segunda:

26 de julio de 1968: una chispa incendia la ciudad. Inicia un gran movimiento

https://sexta-azcapotzalco.blogspot.mx/2017/07/26-de-julio-de-1968-una-chispa-incendia.html

Tercera:

29 de julio de 1968: HUELGA GENERAL EN EL POLITÉCNICO, CRECE EN TODO EL PAÍS

Cuarta:
IPN: 5 DE AGOSTO DE 1968, MARCHAMOS LIBRES, SIN DIRECTOR, SIN CHARROS
https://sexta-azcapotzalco.blogspot.mx/2017/08/ipn-5-de-agosto-de-1968-marchamos.html

Quinta:

1968: NUESTRAS DEMANDAS CORRESPONDÍAN AL MOMENTO QUE VIVÍAMOS

Sexta:
MOVIMIENTO ESTUDIANTIL 1968: 13 de agosto, gran manifestación toma el Zócalo

Séptima:

MUNDO, 1968: Vientos de liberad surcan el planeta de este a oeste, de norte a sur

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