martes, 31 de octubre de 2017

Antonia Méndez López, niña tzeltal desplazada de Banavil, murió de tristeza

La familia de la niña Antonia Méndez López, muerta en desplazamiento forzado, retorna provisionalmente a su tierra sin garantías de seguridad.
La historia de Antonia López Méndez, niña indígena tzeltal, muerta a los 11 años, evidencia las condiciones de vulnerabilidad de las niñas y niños en desplazamiento forzado en Chiapas.
Antonia, víctima de la pobreza extrema y arrancada de su raíz, enfermó de tristeza, según cuenta su madre, aunque el diagnóstico médico fue edema cerebral. Durante tres años padeció el estar lejos de su casa. Falleció el 21 de febrero de 2015 por no tener acceso a atención adecuada de salud. La llevaron a enterrar en el patio familiar en Banavil, Tenejapa, Chiapas, al lado de sus dos hermanitas Petrona de 6 años y María de uno.

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