viernes, 26 de enero de 2018

Verdad y justicia para Guadalupe Benítez y Roberto Malagón, universitarios asesinados en 2017

Entrevistas con familiares de Lupita Benítez y Luis Roberto Malagón, estudiantes asesinados en 2017
Radio Zapatista
26 enero, 2018
Isabel Benítez denuncia amenazas y reitera la exigencia de justicia y castigo a todos los culpables del feminicidio de su hermana Lupita
Radio Zapatista
26 enero, 2018
Ciudad de México, 24 de Enero de 2018.- Verónica Guadalupe Benítez apenas tenía 21 años y un bebé de tres meses cuando en Julio del 2017 fue lapidada y acuchillada en San José del Vidrio, Estado de México por su esposo y su suegra.
En entrevista para Radio Zapatista, Isabel Benítez narró la muerte de su hermana Lupita, señaló el desgastante y frustrante proceso padecido en las Fiscalías de Barrientos y de Toluca al exigir justicia, y denunció las aún hoy constantes amenazas vertidas por la familia de Luis Ángel en las audiencias del caso, pues en ellas le han dicho “que ahora los que siguen son sus niños”. De hecho, las autoridades no han querido levantar un acta para hacer constar estas amenazas, pues dicen que esto no procede en el estado de México. “¿Quieren esperarse a que suceda algo más?”, concluyó la hermana de Lupita Benítez:
Mi nombre es Juana Isabel Benítez Vega, soy hermana de Verónica Guadalupe Vega, estudiante de bioquímica diagnóstica en la FES Cuautitlán Izcalli.  Ella tenía 21 años y tenía un bebé de tres meses. El pasado seis de julio del 2017 fue victima de feminicidio a manos de su esposo  Luis Ángel y su suegra María Gabriela.
Esto fue en la comunidad de San José del Vidrio, Nicolás Romero, estado de México. Ha sido un proceso muy difícil. Ya van casi siete meses. Ella fue lapidada. Le destrozaron su rostro y también recibió diecisiete puñaladas en todo su cuerpo. Le destrozaron sus pechos y le dejaron restos del arma punzocortante en la clavícula.
El proceso ha sido muy difícil desde un inicio porque las autoridades, las mismas autoridades de feminicidios no nos han dejado tener acceso a la carpeta. El hoy imputado Luis Ángel está vinculado a proceso. Hay testigos que vieron cuando su esposo y la suegra golpearon a mi hermana y minutos después ella pierde la vida.
Esos testigos ya declararon pero las autoridades no han querido jalar a la señora. Nos dicen que la señora no participó. Todo esto fue a metros de su casa. Él trabajaba vendiendo lunch en una escuela particular donde los mismos maestros de la escuela lo encubrieron, lo protegieron. Yo  ese día recibí una llamada a las 11:30 de la mañana. Preguntaron si era la casa de Lupita y yo les dije que sí. Me dijeron “vente rápido al departamento porque Luis Ángel le está poniendo en su madre”.
Cuando yo llego al departamento de mi hermana  vi que había gente y cuando veo, me bajo del carro, veo que mi hermana ya está tendida, ya está cubierta con una sábana y la única que estaba ahí era la suegra de ella y en su ropa tenía sangre.
Yo le pregunté qué fue lo que paso y ella nunca me contestó. Andaba muy agresiva y me decía que ella no sabía, que a ella no le preguntara,  y se echó a  correr. No estaba ni Luis Ángel  ni el bebé de mi hermana, pero antes de que se fuera me dijo que estaban golpeados tanto el bebé como Luis Ángel.
Esperé  a que llegara más familia mía. Yo me quedé con el cuerpo de mi hermana y quise ir a buscar al niño. Cuando ya voy saliendo del camino de terracería Luis Ángel viene acompañado del esposo de la directora y de su hijo y ahí me lo dejan; pero él estaba todo rasguñado de los brazos, del cuello y traía un golpe, y yo le dije que qué le había hecho a mi hermana, y me decía “no, dime que lo salvé” . Me armó su teatro y dijo que un tipo grande y robusto con una playera blanca se había querido llevar a mi sobrino, luego “que no, que lo quería secuestrar”  y luego que lo quería robar. Muchas versiones dio. Entonces yo les dije a los policías que él había sido.
La familia de él ya estaba ahí. Desde ese momento empezamos a recibir amenazas. Yo tengo bebés. Y la familia de él nos dijo que los que siguen son mis hijos y mi sobrino, que los que siguen son los niños. Y esas amenazas a la fiscalía le ha valido. La fiscalía de feminicidios de Barrientos estaba llevando el caso pero ahí los MPs (ministerios públicos) y la fiscalía nos volvían a revictimizar.
Nos decían que eso no se podía, que ya lo tenían. Es más, la misma fiscal Irma Millán[i] nos dijo que ella lo tenía agarrado de los huevos, que qué era lo que queríamos, y nosotros le decíamos que queríamos justicia, que paguen todos los feminicidas de mi hermana, todos los que la hicieron sufrir y padecer.
Es lo único que queremos: justicia para Lupita. Pasaron dos meses, hicimos una marcha el 18 de septiembre a Toluca y entonces se pasó la carpeta para Toluca, y pensamos que el cambio iba a ser diferente pero no ha sido así. La fiscal Dilcia[ii] no nos quiere recibir. Nos dice que tienen asuntos mas importantes y le digo que cómo es posible que diga eso si todos los asuntos son importantes, más porque a mi hermana la mataron con mucha saña, con mucho odio.
Ha sido un proceso super difícil. Hemos tenido que enfrentar a las mismas autoridades, al mismo sistema. Nosotros lo único que queremos es justicia, justicia para ella.
[i] Titular de la Fiscalía Especializada en Feminicidios de la Procuraduría General de Justicia Mexiquense (PGJEM)
[ii] Dilcia García Espinosa, fiscal central de atención a delitos vinculados a la Violencia de Género en el  Estado de México.
Padres de Luis Roberto Malagón continúan exigiendo que se esclarezca el asesinato de su hijo en la UNAM
Radio Zapatista
26 enero, 2018
Ciudad de México, 24 de enero de 2018.- Aún consternada y herida, Victoria recuerda que su hijo Luis Roberto era un hijo excelente y estudioso que amaba su carrera y estaba ansioso por terminarla para poder ayudarle a su familia y a la gente.  
En entrevista para Radio Zapatista, ella y Roberto, los padres de Luis Roberto, quien fue asesinado el pasado 18 de agosto del 2017 en las instalaciones de la UNAM, denuncian que las autoridades de la Universidad y de la clínica 8 del IMSS les han mentido y han querido hacer pasar por un suicidio el asesinato de su hijo. Firme, don Roberto solicita a los estudiantes de Ciudad Universitaria que les ayuden a esclarecer qué fue lo que realmente pasó con su hijo, quién y por qué razón lo atacaron y por qué la UNAM está mintiendo sobre los asesinatos recientes al interior de sus instalaciones:   
Mi nombre es Roberto Malagón Chagoya, padre de Luis Roberto Malagón de Gaona, quien sufrió un homicidio en las instalaciones de C.U. el día 18 de agosto de 2017. Siendo las 7:30 lo encuentran inconsciente en la facultad de medicina, en el estacionamiento de odontología. Lo llevan a la clínica del IMSS en un estado inconsciente.
Cuando nos hablan él estaba en estado de coma. Él ya del 18 al 23 estuvo cinco días en el hospital. Los médicos no le encuentran nada, nos mandan a C.U. a pedir ayuda a los médicos, no supieron qué es lo que tenía. Nos mandan a las instalaciones dela UNAM a ver qué le había pasado el 18 de agosto y  las autoridades de la UNAM nos cierran las puertas porque no nos quisieron prestar las cámaras. Les decimos a las autoridades que nos ayudaran porque los médicos nos estaban pidiendo su apoyo.
Mi hijo estaba entre la vida y la muerte, de hecho de ahí ya no salió a consecuencia de lo que pasó. Ahí empezó todo su homicidio, porque él ya no despierta desde el 18. Entonces las autoridades de la UNAM siempre nos cerraron las puertas, nos pusieron trabas y nunca nos ayudaron ni nos han dicho la verdad.
El MP (ministerio público) toma la carpeta y toma las investigaciones. Ellos lo quieren manejar como un suicidio, pero siempre nos  ocultaron la verdad: que nunca nos quisieron prestar la carpeta siendo que es un derecho que teníamos. El MP siempre me lo negó.
Tenemos un abogado ya, se llama Víctor Caballero. Él hace un amparo y a él en el juzgado ya le amplían la carpeta y ahí ya vemos todo lo que había pasado, porque el MP siempre nos lo negó y lo quiso manejar como un suicidio. Decían que no tenía lesiones ni golpes ni nada y en la carpeta, cuando se la dan al abogado, ya se ve que sí tuvo lesiones, tuvo golpes.
Y el hospital también nos engaña. Entonces es una serie de mentiras entre las autoridades de la UNAM, la clínica 8 del IMSS y el MP que lo quiere manejar como un suicidio. Es una bola de complot entre los tres, porque la verdad es que ahí mismo en la UNAM fue su homicidio.
La realidad es que Luis Roberto nunca despertó. Él prácticamente ya estaba muerto desde el 18. En eso estamos: queremos esclarecer la verdad y por qué nos han engañado. Es lo que está haciendo nuestro abogado: tratar de saber la verdad. Mediante un amparo vamos a tratar de hacer todas las diligencias posibles, porque para el MP ya agotó sus diligencias. Lo quieren manejar como un suicidio siendo que tuvieron la capeta antes que nosotros y viendo los golpes, las lesiones… todo lo que nos han dicho era mentira.
Queremos saber la verdad, qué fue lo que le pasó a mi hijo en la UNAM, quién fue quien lo atacó y por qué le hicieron eso. Entonces es un homicidio allí dentro de las instalaciones de la UNAM. Y las autoridades, desde el Rector, el director de la Facultad de Derecho, siempre nos engañaron con que lo de él fue un suicidio, y hasta se enojaron porque nosotros le mandamos a hacer la necropsia.
Sin la necropsia no hubiéramos sabido qué fue lo que realmente le hicieron a mi hijo, ya que ahí sale que él fue sumergido, asfixiado y aparte que tiene golpes y tiene quemaduras; entonces vamos a esclarecer la verdad, qué fue lo que pasó ahí en la UNAM.
Mi petición es que sigamos apoyándonos uno a otro para descubrir qué es todo lo que ha pasado dentro de la UNAM y por qué las autoridades ocultan todas las verdades tanto de mi hijo como de varias casos. De veras las autoridades de la UNAM siempre me han engañado y nos han traído para allá y para acá y realmente no dicen la verdad.
Para mi es como un complot con el ministerio y con los médicos. Queremos que nos ayuden, como dice mi esposa. A cualquiera que sepa que nos informen. Alguien debe saber algo y se lo agradeceríamos realmente.
Mi hijo era un estudiante muy entusiasta. Porque nada más se dedicaba a estudiar. Él no tomaba ni fumaba ni un cigarro. Ni a novia llegaba porque él le decía a sus pretendientas que esperaba él su título. Él siempre con la UNAM, no con las autoridades que ahora le han fallado. El rector de la Facultad de Derecho lo llevó a varias exposiciones por su buena calificación y ahora es uno de los que no nos quieren ayudar para saber qué fue realmente lo que pasó.
Primero fuimos con él a pedir ayuda y nos cierra las puertas. De repente nos manda llamar para darnos un informe clínico que él no tenía ni por qué tenerlo y puras mentiras nos dijo. Entonces sí queremos saber por qué el director miente siendo que Luis Roberto era uno de sus mejores estudiantes.

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