miércoles, 14 de febrero de 2018

14 de febrero de 1974, 44 años de la masacre en Nepantla, donde fue asesinada Dení Prieto Stock

Flor para no olvidar: Dení Prieto Stock, María Luisa
Por César Godínez Meneses 
Agencia SubVersiones
publicado originalmente el 12 de septiembre, 2014
14 febrero, 2018

Ver video:
Flor en otomí
País: México  
Título: Flor en otomí
Año:2012
Duración: 82 min.
Director: Luisa Riley
Guion: Luisa Riley
Música: Steven Brown
Fotografía: Azeneth Farah
Productora: La Casa de Atrás / FOPROCINE / Filmoteca de la UNAM / IMCINE
Sinopsis: 

Historia de Dení Prieto Stock, una joven guerrillera asesinada en un operativo militar en Nepantla, Estado de México, el 14 de febrero de 1974. Su trayectoria a la clandestinidad, su vida en la casa de seguridad y el asalto del ejército. Es la historia de lo que vivió su familia después de su muerte a los 19 años de edad. 

Una noche de octubre de 1973, a la hora de la cena, Dení se levantó de la mesa y dijo a su familia: “Al rato vengo...” y se fue a la guerrilla, a la casa que las Fuerzas de Liberación Nacional tenían en Nepantla, a 80 kilómetros de la Ciudad de México. Cuatro meses después el ejército, con fusiles y granadas, asaltó la casa. Murieron cuatro compañeros y Dení quien tenía sólo 19 años.
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Una pieza del rompecabezas que no se conocía a detalle en la historia contemporánea mexicana, de una era llamada «Guerra Sucia» fue expuesta la noche del pasado 5 de septiembre de 2014. Se proyectó el documental Flor en Otomí en el Foro Cultural Ana María Hernández, en Coyoacán, con la presencia de la realizadora Luisa Riley.
El documental narra los sucesos de la vida de Dení Prieto Stock, miembro fundacional del antecedente del  Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), las Fuerzas de Liberación Nacional (FLN); conocida en el ámbito guerrillero como María Luisa.
Según la realizadora –y amiga cercana en la juventud de Dení- el motivo más fuerte para realizar este documental fue «el de no olvidar, el de  traer a la memoria, aunque duela, esa etapa tan oscura de México, donde a los jóvenes se les convierte en criminales tan sólo por el hecho de serlo y de disentir de la clase gobernante».
Dení Prieto Stock nació el 8 de septiembre de 1955 en la Ciudad de México. Era hija de Evelyn Stock y del dramaturgo y periodista Carlos Prieto Argüelles, aunque su abuelo Jorge Prieto Laurens era anticomunista, el espíritu de Dení fue a contracorriente: ricas lecturas de poesía y marxismo fueron los ejes de su vida en rebeldía. Su nombre significaba en lengua otomí: flor.
Dení cursó estudios a nivel bachillerato en el Colegio Madrid. Desde joven  participaba en brigadas comunitarias con campesinos en Tlaxcala y el Estado de México. En 1973, estuvo a punto de ser detenida por apoyar a los campesinos de Tenango del Valle, Estado de México, a quienes les impartía clases.
Asimismo, ella participó activamente en las revueltas estudiantiles en 1968 y en 1971. Cuando conoce al hijo del entonces mandatario mexicano Luis Echeverría, lo increpa por la matanza del 10 de junio de 1971, conocida como el halconazo: «tu papá es un asesino».
La directora Riley contó sobre el proceso de investigación. Ya que los padres de Prieto Stock fallecieron, lo más que pudo encontrar fueron los testimonios de la hermana de Dení, Ayari y su prima, además de los amigos de su juventud y después de más de tres décadas, pudo acceder a los expedientes archivados en gobernación sobre el su asesinato en Nepantla, Estado de México, el 14 de febrero de 1974,  durante el gobierno de Echeverría.
Dení fue asesinada a los 19 años. Durante el ataque a la «Casa Grande»primera y única casa de seguridad de las FLN­- ella perdió sus lentes, lo que afectó su visibilidad esa noche, volviéndola vulnerable ante las fuerzas represoras echeverristas.
La prolífica vida de María Luisa fue marcada por una sutil forma de comprender el mundo desde la perspectiva femenina: la lucha contra el capitalismo, sus años de amores conjugados con los pensamientos libertarios, sus debates ideológicos  al interior del núcleo guerrillero donde también encontró a su compañero de lucha y vida Raúl Sergio Morales Villarreal, con quien contrajo nupcias rebeldes.
Muchas fueron las voces calladas por el régimen hegemónico del PRI en los años 60 y 70, tantas historias cruentas vividas en una «democracia», que pareciera más una dictadura como en Chile y Argentina. Mientras que en los países sudamericanos hubo muchas voces como Las Madres y Abuelas de la Plaza de Mayo, en nuestro país se pudo contener el descontento ante los aparatos gubernamentales y al supuesto estado «democrático» mexicano.
Por último la realizadora comentó que el documental ha sido comprado por el Canal Once, pero no lo han transmitido, tal vez por censura o miedo al develar verdades del partido que vuelve a gobernar México. Asimismo, cuando se quiso llevar a Nepantla, las autoridades negaron el permiso de proyectarlo en la plaza popular. «Es un tema incómodo»,  señaló Riley.

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