miércoles, 25 de abril de 2018

División funcional de Telmex: Los grandes perdedores, si lo permitimos, seremos los trabajadores

Sobre la partición de Telmex
Miguel Ángel Lara
Fibra telefonista
17 de abril de 2017
Reproducimos aquí dos artículos publicados en Fibra Sindical y en el blog Los Telefonistas Mexicanos, ambos en torno a la separación funcional de Telmex, pues es un problema que, de imponerse, será un duro golpe a los trabajadores telefonistas, a sus derechos laborales, a su Contrato Colectivo, incluso a su Sindicato, pese a que desde la apertura de la competencia en la telefonía impuso una política de “alianza estratégica con la empresa”. Y será también un rudo golpe al conjunto de los trabajadores sindicalizados del país, pues esta forma de vulnerar los derechos obreros (como lo fue también la supresión de la Compañía de Luz y Fuerza en 2009) tendrá graves consecuencias para los trabajadores que aún conservan los derechos a la contratación colectiva y a organizarse en sindicatos. No conforme con la reforma laboral de 2012, el capital va por lo que aún queda de la Ley Federal del Trabajo.
La Voz del Anáhuac,
abril de 2018.
Separar en una empresa diferente a Telmex la red local y lo que denominan infraestructura pasiva (torres, postes, ductos, pozos, registros, estaciones, radiobases, sitios de transmisión “y los demás existentes”) implica partir en dos a Telmex. El Instituto Federal de Telecomunicaciones, brazo gubernamental de los grandes oligarcas de las telecomunicaciones en nuestro país, incluido el emporio de los Slim, impuso que esta nueva empresa se quede con los servicios mayoristas relacionados con dicha red local y la infraestructura pasiva.[1]
Pero hay otros servicios mayoristas que no están relacionados con la red local y los postes, ductos, pozos, etc. De estos, Telmex dice que el IFT decidió lo siguiente: “El resto de los servicios mayoristas serán prestados por una unidad de negocio en Telmex-Telnor distinta a la que presta los servicios de telecomunicaciones a usuarios finales”.[2]
Esta unidad de negocio puede ser un área dentro de Telmex-Telnor, una filial o una subsidiaria. En realidad el IFT no especifica. 
Y la pregunta central sigue siendo la misma: ¿En realidad con esta imposición del IFT Telmex dejará de ser empresa dominante y el mercado se repartirá entre otras empresas en las que ninguna concentre más de la mitad? Y la respuesta también sigue siendo la misma: NO.
No, porque la separación es una medida organizacional y administrativa. Las otras medidas: facilitarle a las empresas competidoras el uso de la red de Telmex casi gratis y brindarles gratis la tecnología con que cuenta Telmex,[3] no va a provocar un cambio drástico en la estructura del mercado mexicano de las telecomunicaciones porque el problema central es de inversión.
¿Los usuarios preferirán irse con una empresa revendedora u otra de telecomunicaciones que no cuente ni con la tecnología ni con la infraestructura para garantizar la calidad del servicio que vende porque no está dispuesta a realizar las grandes inversiones de capital que demandan las telecomunicaciones? NO.
Solo con grandes inversiones de capital por parte de empresas como ATT, Telefónica, IZZI y Telmex misma es posible reconfigurar el mercado de telecomunicaciones. Pero la gran limitante de esto es que no es económicamente viable meterle tanto dinero a esto mientras tengamos un país con el 80%  de su población en condiciones de pobreza. Estas son las consecuencias de las políticas públicas de los gobiernos neoliberales de mantener una mano de obra baratísima, precarizada, como gancho para atraer capitales externos.
De esta suerte, lo que tendremos con las medidas del IFT será una destrucción gradual del mercado de telecomunicaciones, su achicamiento, y con ello una desindustrialización de la rama, pues para ninguna empresa resultará rentable invertir grandes masas de capital cuando la ganancia no está garantizada con este nuevo esquema regulador. 
De momento,  de los 3,883 concesionarios y 1,197 permisionarios y autorizados existentes[4], los peces gordos sacarán jugo de esta regulación, pero será producto de cómo quede negociado el saqueo a Telmex-Telnor. Y después de esto, el debilitamiento de las telecomunicaciones. 
Las dos decisiones administrativas y organizacionales le benefician a Telmex-Telnor: la separación de la red local y la pasiva en una nueva empresa, más una nueva división que se lleve el mercado mayorista, disminuirán el peso de los activos totales, bajarán los costos y también el pago de impuestos. Todo esto hará subir sus ganancias en plena tormenta regulatoria.
Los grandes perdedores, si lo permitimos, seremos los trabajadores, particularmente los de Telmex, pues constituye un gran golpe al contrato colectivo de trabajo, al partirse casi por la mitad. Esto le brindará la ocasión al patrón para tratar de afectar nuevamente las prestaciones. Al separar la red local y la infraestructura pasiva, los telefonistas que vayan a caer en esta nueva empresa entrarían en la incertidumbre de una negociación donde en el mejor de los casos sus derechos actuales quedan amparados, pero no así los de los trabajadores de nuevo ingreso. Como se ha visto, a estos últimos se les rasuran las principales prestaciones y los que ganan son los dueños del negocio.
La sola partición debilita el Contrato Colectivo de Trabajo. Y con el vetusto líder, sumiso a los intereses de la familia Slim, la negociación para preservar sus derechos ahora en la nueva empresa se convierte en una gran oportunidad para los dueños de Telmex de reducir los costos a expensas del telefonista.
Pero los telefonistas que se queden en Telmex-Telnor también salen perjudicados porque reducida su plantilla casi a la mitad, se debilitará su fuerza de acción y de negociación. Divide y vencerás.
Todas estas razones no dejan lugar a dudas: los trabajadores sindicalizados que componen todo el sindicato de telefonistas debemos impedir la fractura de Telmex, porque equivale a impedir la fractura de nuestro Contrato Colectivo de Trabajo y de nuestra fuerza. 
Nosotros afirmamos categóricamente que no es necesario partir en dos o tres empresas a Telmex para que se cumplan los requisitos del IFT en torno a la dominancia y por lo tanto, no es necesario tampoco afectar nuestro Contrato Colectivo de Trabajo.
Como se presentan las cosas, el golpe a nuestro Contrato Colectivo viene tanto de parte del gobierno federal a través del IFT como de los mismos dueños de Telmex, y no dudamos que estén acomodando las piezas para que más adelante le autoricen a Telmex la transmisión de señales de TV a través de esa nueva empresa producto de la partición o mediante una filial, en caso de que impidamos la fractura de Telmex. 
Hernández Juárez ha establecido un plan de movilización, hasta llegar a la huelga, aunque esto último nunca lo ha llevado a cabo. Las 4 huelgas de 1978, 1979 (2) y 1980 fueron decisión de la base; él estuvo en contra de las cuatro huelgas, aunque ya se sabe el caminito de aceptar nuevas empresas con Contratos Colectivos precarios o incluso con contratos de protección, aunque eso sí, cobrando las cuotas sindicales. 
Hoy, como en otras ocasiones, es nuestro deber la defensa del CCT que nos heredaron otras generaciones de telefonistas; que lucharon, se sacrificaron,  fueron a huelgas, algunos fueron encarcelados, otros fueron despedidos y hoy no gozan de jubilación, y aun así no se rindieron por conseguir mejores condiciones de vida para las generaciones futuras. No tenemos derecho a defraudar a esos compañeros, ni a nosotros, ni a los que vienen después de nosotros.

NOTAS:
[1] Instituto Federal de Telecomunicaciones. Cuarta Sesión Extraordinaria de 2017. Versión pública del Acuerdo P/IFT/EXT/270217/119.Art. 65, p. 1,093. México.
[2] Telmex. Comunicado a la BMV del 8 de marzo de 2017.
[3] Medidas comprendidas en el oscuro lenguaje del IFT y bautizadas como principio de equivalencia de insumos, replicabilidad técnica y replicabilidad económica.
[4] IFT (2017), p. 1,167
De prórrogas y partidas de m... ateria de trabajo
Miguel Ángel Lara
Fibra sindical
Publicado en: Blog Los Telefonistas mexicanos
31 de enero de 2018
Fue el 6 de marzo de 2017 que el IFT resolviera la partición de Telmex en dos empresas. Esto motivó que el Secretario General del Sindicato de Telefonistas promoviera un doble emplazamiento a huelga para el 25 de abril de 2017: uno por la revisión salarial y otro, por violaciones al contrato colectivo, para presionar contra la decisión del IFT en torno a la partición de Telmex. 
Desde que el IFT abrió fuego en marzo, se vivió una etapa donde se nos hizo creer que eran las otras empresas de telecomunicaciones, particularmente Televisa y el Presidente, quienes empujaban en esta dirección. Así llegó el 25 de abril y las negociaciones para la revisión salarial tuvieron que prorrogarse otras dos semanas para que terminaran el 16 de mayo con la “última y definitiva propuesta” bajo la intervención del Secretario de Trabajo y con una declaración por parte de Hernández Juárez de que la empresa rechazaba la separación funcional, el Contrato Colectivo se respetaba íntegramente, se reconocía al Sindicato como el legítimo representante de los trabajadores y no habría ninguna afectación a los derechos de los activos y jubilados
PRÓRROGAS
EMPLAZAMIENTO A HUELGA PARA EL 25 DE ABRIL DE 2017
1
PRÓRROGA PARA EL 20 DE MAYO
2
PRÓRROGA PARA EL 1 DE JUNIO
3
PRÓRROGA PARA EL 29 DE JUNIO
4
PRÓRROGA PARA EL 25 DE SEPTIEMBRE
5
PRÓRROGA PARA EL 18 DE OCTUBRE
6
PRÓRROGA PARA EL 29 DE NOVIEMBRE
7
PRÓRROGA PARA EL 25 DE ABRIL DE 2018      
Corría ya la primera prórroga fijada para el 20 de mayo. Aquí se anunció el apoyo del Congreso del Trabajo contra la partición de Telmex.
Vendría una segunda y tercera prórrogas, una de vencimiento al 1 de junio y la otra para el 29 de dicho mes. Pero justo un día antes, el Secretario General denunciaba que “quien realmente influyó en el ánimo del Ifetel (para la partición de Telmex), fue la empresa para ir en esa dirección”. Esto abrió una etapa distinta, el segundo capítulo de esta confrontación.
Se emite una cuarta prórroga con vencimiento al 25 de septiembre. ¿La razón de esta fecha? El cambio de director en el Instituto Federal de Comunicaciones; por otra parte, para esperar la resolución de la Suprema Corte ante el amparo sindical interpuesto, la plenaria del IFT y para la negociación entre el Secretario de Trabajo y el IFT sobre la afectación a los derechos laborales.
En esas semanas el IFT resuelve a favor de Telmex las Tarifas sobre el uso de su red y prepara una resolución sobre los costos de interconexión, pero le da largas a su definición sobre la no partición de Telmex, siendo acusada de que estaba politizando el conflicto. Nuevamente el longevo Secretario General remachaba el 12 de julio: “Tengo que decirles con toda claridad que la empresa es la más interesada en que se dé la separación funcional de Telmex”. Acto seguido, iniciaba la aplicación de una serie de medidas centradas en la solicitud de solidaridad tanto nacional como internacional y la realización de una marcha nacional el 26 de julio, mientras que al interior del Sindicato pedía que no se jubilaran los compañeros y preparaba una asamblea de socios de la Caja de Ahorro de los Telefonistas para primero expulsar y después despedir a casi la totalidad del Comité Ejecutivo Democrático, como lo hizo posteriormente. Bajo el cobijo de la solidaridad de otros sindicatos y organizaciones de izquierda, exhibía el garrote de la represión contra la disidencia de la CATSCAP.
Mientras tanto, los dueños de Grupo Carso no perdían tiempo, avanzando en los hechos en la partición de Telmex, produciendo un desabasto “gigantesco” en todos los almacenes, así calificado por el Secretario General, vaciando de importantes artículos las tiendas Telmex, contratando personal por fuera del STRM para la nueva marca “Macronet”, vendiendo por Internet a bajos precios una buena cantidad de los productos que antes se vendían en las propias sucursales, autorizando que las filiales pudieran hacer contratación directa de líneas y de lada-enlaces sin mediación de Telmex, etc. En una palabra, partición de Telmex a todo vapor.
En respuesta, Hernández Juárez impulsa la falta colectiva, que se realiza el 5 de septiembre y emite otro amparo contra la separación funcional. Bien “radicaloso”“estalla” otras dos prórrogas más: la quinta, con vencimiento al 18 de octubre, ante la suspensión de actividades de la Secretaría de Trabajo motivada por los efectos del terremoto del 19 de septiembre y la sexta, para el 29 de noviembre.
Al parecer, este segundo capítulo marcado por la confrontación entre el STRM y los dueños de Telmex se cierra a fines de noviembre cuando por segunda vez Telmex coincide “con el Sindicato” en que la separación funcional no es la vía adecuada y cuando se produce una reunión con el Presidente, Carlos Slim, el Secretario de Trabajo y el propio Hernández Juárez donde Slim “se compromete a respetar los derechos y la integridad del Sindicato” y a gestionar una negociación con el IFT en febrero de 2018 para que considere las propuestas de Telmex y del Sindicato. Ante este acuerdo, Hernández Juárez decide prorrogar, pero ahora hasta el 25 de abril de 2018.
Esto es lo que informa el Secretario General, pero no se dice nada del desistimiento de Telmex sobre el desabasto, la contratación de personal para Macronet, la venta de artículos en línea y el trabajo de las filiales para contratar sin Telmex. Aunque en una Circular del Comité Ejecutivo Nacional fechada el 25 de noviembre de 2017 se afirma que “la empresa coincide con el Sindicato en que la separación no es la vía adecuada”, sin embargo dos días después Hernández Juárez informa, como dijimos líneas arriba, que tras la reunión con el ejecutivo y el Sr. Slim,  este último no refrendó este punto de vista, sino que lo sesgó hacia el respeto a los derechos laborales y a la integridad del Sindicato, lo que deja la puerta abierta para la partición de Telmex. Ya veremos de aquí a la revisión contractual, por un lado, si los dueños de Telmex realmente dieron marcha atrás en la partición de la empresa y, por otro lado, si el Presidente y sus jefes, los televisosy las otras grandes empresas de telecomunicaciones, también desisten de la separación.

Fibra Sindical. Órgano de La Asociación Mexicana de Trabajadores Activos, Jubilados y Pensionados 22 de abril, A.C., afiliada a la Nueva Central de Trabajadores
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