sábado, 14 de abril de 2018

Memoria de 1968 en Seminario por el 48 Aniversario del Autogobierno de Arquitectura

Presentación de “De la protesta callejera a la lucha por otro mundo posible”en Arquitectura-UNAM
Doroteo Arango
La Voz del Anáhuac
13 abril, 2018
Se han cumplido ya 48 años del Autogobierno en Arquitectura, experiencia significativa del Movimiento Estudiantil en la UNAM. En el marco de esta celebración, el área de Extensión Universitaria de la Facultad de Arquitectura realizó entre los días 9 y 14 de abril el Seminario “Vinculación y experiencias ante los sismos del 7 y 19 de septiembre de 2017”.
         Estudiantes y profesores de arquitectura compartieron experiencias de la actividad desarrollada en algunas colonias populares en la periferia de la Ciudad de México, en particular de Iztapalapa y Xochimilco, donde se cuestionó la política del gobierno en sus tres niveles ante los llamados “desastres naturales”, la especulación, los fraudes inmobiliarios, el clientelismo político, el condicionamiento de los apoyos oficiales a  las preferencias partidistas de la población. Y frente a ello de la necesidad de desarrollar, junto con los afectados por los sismos, formas de organización que ayuden a ir hacia soluciones verdaderas, independientemente de los gobiernos y partidos políticos.
         Participó también como invitado el maestro Filo, de la comunidad nahua de Huitziltepec, Mixtecapan, Puebla, quien aportó la cosmovisión indígena de la vida y movimiento de la tierra, compartió la simbología ancestral del tiempo, el movimiento, la vida y la muerte, no como conceptos mutuamente excluyentes,  sino como partes integrantes de la dualidad intrínseca de la humanidad.
         Por último, en las actividades realizadas el 13 de abril, participó, por parte del Colectivo Memoria en Movimiento, integrado por brigadistas 1967-1971 del IPN, Guillermo Palacios, quien presentó el libro “De la protesta callejera a la lucha por otro mundo posible”, en referencia al Movimiento Estudiantil de 1968. 
Afirmó que 1968 fue otro tipo de terremoto, de carácter social, que sacudió conciencias en las sociedades capitalistas, en el entonces llamado campo socialista y en lo que denominan tercer mundo
México no fue un islote intocado. Los vientos rebeldes agitaron las banderas de lucha por derechos elementales: verdad y justicia. Ni la masacre pudo apagar el fuego revolucionario ardiente en los corazones de la juventud, por el contrario, los atizó aún más, dando paso a una generación guerrera que continúa dando la lucha en todos los ámbitos: con los trabajadores en el campo y las ciudades, en la academia, en las artes y la ciencia. Junto a los pueblos originarios, las comunidades campesinas, los núcleos proletarios que se oponen a la precarización del trabajo y resisten al neoliberalismo, en las universidades que pugnan por mantener su carácter crítico, científico y popular, luchando contra la privatización.

1 comentario:

Milosh Raven dijo...

46 años del Autogobierno, no 48.
Saludos.