martes, 15 de mayo de 2018

TEXTOS DE LOS MENSAJES PARA LA PRESENTACIÓN PÚBLICA DEL COLECTIVO MEMORIA EN MOVIMIENTO

NOTA: Se ha publicado ya el video de la presentación del Colectivo Memoria en Movimiento, pero debido a las fallas de audio, optamos por publicar el texto de las participaciones de los integrantes del colectivo que se encargaron de abordar las tres etapas en que se subdividió la presentación.
 
Presentación pública del Colectivo Memoria en Movimiento
-brigadistas politécnicos 1967-1971-
Centro Cultural Universitario Tlatelolco15 de mayo de 2018.
CCUT, 09 mayo, 2018.-A las 11 am, en la Sala 3 del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, se llevó a cabo la presentación pública del Colectivo Memoria en Movimiento, integrado por activistas politécnicos (1967-1971), en un proceso de reencuentro que ha venido desarrollándose desde noviembre de 2016. 
Poco a poco, cerca de cumplirse el cincuentenario del Movimiento Popular-Estudiantil de 1968, jóvenes que éramos algo más jóvenes hace casi medio siglo, que entonces estudiábamos en Prevocacionales, Vocacionales o en Escuelas Superiores del IPN y que fuimos brigadistas en Zacatenco, el Casco de Santo Tomás, Tlatelolco, la Ciudadela o alguna de las escuelas diseminadas en el centro y norte del DF, nos hemos reunido de nuevo, formado el colectivo mencionado con el propósito de reivindicar la participación politécnica en 1968.  
Hemos nombrado al colectivo Memoria en Movimiento porque es una memoria viva, porque la lucha iniciada en 1968 no ha terminado aún, porque nuestro país está todavía lejos de ser el país democrático por el que luchamos desde entonces, porque los crímenes de Estado perpetrados continúan impunes, porque la mentira sigue siendo la versión oficial, porque aún están ausentes la justicia, la libertad, la verdad, la dignidad en el trato con quienes detentan el poder. Hemos ganado espacios, hemos abierto puertas, ocupamos espacios públicos, hacemos escuchar nuestra voz porque no hemos dejado de luchar. Nada ha sido concesión gratuita.
Hemos tratado de ser consecuentes con nuestra palabra empeñada desde 1968: ¡Por nuestr@s compañer@s caíd@s: no un minuto de silencio, sino toda una vida de lucha!
Hoy, casi 50 años después, aquí seguimos, en pie de lucha.
Nuestro acto de presentación contó con las palabras de Ricardo Raphael de la Madrid, directivo del CCUT, quien nos dio la bienvenida y reiteró que el CCUT no es un espacio sólo universitario sino de toda la juventud de entonces y de ahora, al inaugurar el evento.
Moderó el acto de presentación el compañero Severiano Sánchez, quien entonces estudiaba en la Escuela Superior de Física y Matemáticas. La lectura de los mensajes para la presentación del Colectivo estuvo a cargo de tres compañeros: Luis Meneses Murillo, también de la ESFM; Jaime García Reyes, quien entonces era estudiante de la Vocacional 7, y Guillermo Palacios, que entonces estudiaba en la Prevocacional 4. Cada mensaje abordó tres distintas etapas del Movimiento. 
La primera en torno al papel que jugamos los estudiantes del IPN entre julio y agosto, tiempo en que, remontando la salvaje represión desatada del 22-23 al 30 de julio, en agosto repudiamos a la FNET, declaramos la plena independencia del movimiento cerrando el paso a la intromisión de partidos y organizaciones políticas; diseñando una coordinación constituida por representantes de cada escuela en huelga, electos en asamblea general; consensamos el pliego petitorio del movimiento a partir de las propuestas y acuerdos de las asambleas generales; forjamos la unidad IPN-UNAM y la hicimos extensiva a tod@s l@s compañer@s de las diversas instituciones educativas que se sumaron al movimiento, tanto públicas como privadas. Y todos unidos potenciamos un gran movimiento por las libertades democráticas que supo ganarse, a base del cotidiano brigadeo a los barrios, zonas fabriles y zonas rurales, la simpatía y apoyo de cada vez más amplios sectores de la población.
La segunda, que abordó la etapa de la contraofensiva represiva del Estado mexicano desde el vil desalojo del Zócalo, al concluir la manifestación del 27 de agosto, clímax de nuestro movimiento y al mismo tiempo inicio de una escalada violenta por parte de los grupos paramilitares y fuerzas represivas del Estado; las ominosas amenazas del gobierno en el IV Informe de Díaz Ordaz; la ocupación militar de Ciudad Universitaria; la firme resistencia estudiantil que enfrentó a los paramilitares, cuerpos policíacos y al ejército federal en la defensa de los planteles del IPN; el patrullaje militar y policíaco de la ciudad, hasta llegar a la masacre del 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco.
Y, finalmente, la tercera, que describe cómo a pesar de la masacre del 2 de octubre, seguimos luchando, con todo en contra, sostuvimos la huelga hasta diciembre, y ya sin huelga, en 1969, 70 y 71 continuamos el movimiento, exigiendo la libertad de tod@s nuestr@s compañer@s pres@s, nos volcamos en apoyo a las huelgas obreras y tomas de tierras rurales y urbanas, reorganizamos a las bases estudiantiles luchando por sus demandas concretas, combatimos el porrismo y nos preparamos para pasar a otros niveles de lucha uniéndonos al pueblo, con la idea de ir a una nueva revolución que acabara con el sistema capitalista.
A continuación reproducimos los textos de los mensajes con los que el Colectivo Memoria en Movimiento se presentó públicamente:
“UNA CHISPA PUEDE INCENDIAR LA PRADERA”

Parte 1: “La Represión Gubernamental Provoca la Revuelta Estudiantil”
En Julio del 68 el Politécnico, la UNAM y todos los Centros Estudiantiles trabajaban en calma, normalmente. Nada indicaba tormenta. 
Sin embargo, la torpeza y autoritarismo del gobierno reprime, golpea y apresa a estudiantes y maestros de las Vocacionales 2 y 5 del Politécnico. El 23 de julio, genera una ola de indignación y enojo que corre como reguero de pólvora en las Vocacionales y Escuelas Superiores Politécnicas.
Los jóvenes de la Voca 2 y 5 exigen a la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos, una respuesta enérgica al gobierno por el abuso de poder de Policías, granaderos y policía secreta.
A la FNET que era una organización controlada y fondeada por el PRI y autoridades para controlar a los estudiantes del Poli, no le queda de otra que llamar a una marcha el viernes 26 de julio de la Ciudadela al Casco de Santo Tomás.
Se realiza la marcha del 26 de julio, sale de la Ciudadela pero el ánimo estaba muy caliente, al llegar al Casco de Santo Tomas la FNET pierde el control y cientos de estudiantes empiezan a gritar ¡Zócalo, Zócalo! y se desprenden del mitin para dirigirse al Zócalo; al marchar por la calle Madero entre las calles de Palma e Isabel la Católica, son salvajemente golpeados, gaseados y detenidos, son tratados como criminales.
Esa misma tarde del 26 de julio las fuerzas represivas, arremeten contra la manifestación que cada año realizan universitarios para celebrar la Revolución Cubana; también golpean a estudiantes de las Prepas 1 y 3 que caminaban por el Centro Histórico al salir de clases. Estudiantes de Vocacionales y Preparatorias se defienden a pedradas y logran replegar momentáneamente a la policía. 
Se generaliza la persecución y detenciones, los jóvenes universitarios se refugian y defienden en su edificio escolar de Justo Sierra, y se mantienen los enfrentamientos 27 y 28 de julio. 
La noche del 26 de julio decenas de jóvenes golpeados de las Vocas 2 y 5 llegan a Economía del Politécnico en el Casco de Santo Tomás a informar de la represión, había un festival de música de protesta con Judith Reyes, al pedir la palabra y narrar la represión, el festival se constituye en asamblea y demandan el cese de los jefes policíacos y el deslinde de responsabilidades y votan el paro de actividades. 
Las luces de alerta se prenden entre los líderes y organizaciones democráticas de las Escuelas de Zacatenco, el Casco y Vocacionales. De inmediato se organizan y citan a reunión el sábado 27 de julio y acuerdan realizar asambleas en todas las escuelas del Politécnico el lunes 29 de julio, para votar el paro de clases en apoyo a las Vocacionales 2 y 5 y a las Preparatorias Universitarias que habían sido reprimidas duramente y que tenían estudiantes presos desde el 23 y 26 de julio. 
Ese sábado 27 de julio se hace un pacto de unidad entre los líderes más destacados que tenían influencia en las escuelas emblemáticas del Politécnico: Física y Matemáticas, ESIME, Biológicas, Economía, ESIT, ESIQUIE, ESIA, las Vocas 7, 1, 2, 5, y acuerdan formar la Coordinadora de huelga del IPN, sobre cuya estructura se constituiría días después el CNH.
El lunes 29 de julio una tras otra las Escuelas Profesionales de Zacatenco, el Casco de Santo Tomas y Vocacionales declaran el paro y se aprestan a entablar comunicación y coordinación con las Facultades Universitarias para que se sumen al paro estudiantil.
Para el lunes 29 Echeverría ordena al ejército tomar a como dé lugar las Preparatorias 1, 2, y 3 y las Vocacionales 2, 5 y 7. Sobreviene el bazucazo al edificio de San Ildefonso, detienen y golpean impunemente a estudiantes, hay testimonios de estudiantes heridos y muertos.
Para el martes 30 de julio la UNAM era una olla de presión. La indignación por el ataque a las Prepas se dejaba sentir en asambleas que exigían respeto a la autonomía y la salida de los militares de los recintos universitarios.
El Rector Barros Sierra realiza un mitin el 31 de julio donde miles de alumnos y maestros se congregan para exigir respuestas drásticas al Gobierno Federal por su inaceptable intromisión en los edificios escolares y la violación de la autonomía universitaria.
El jueves 1° de agosto, el rector encabeza una Marcha que reclama el respeto a la autonomía y la liberación de los estudiantes presos, se menciona el orgullo de que los politécnicos estén en la marcha.
El viernes 2 de agosto en la Escuela de Física y Matemáticas se cita a la primera reunión de representantes de escuelas en paro, para organizar la defensa del Poli y la UNAM.
Acuden la mayoría de representantes de escuelas Politécnicas y las escuelas Universitarias que ya estaban en paro. Los acuerdos más importantes son:
·     Se aprueba la Constitución del CNH con 3 representantes por escuela en paro.
·     Se aprueba el pliego petitorio de 6 puntos.
·     Se vota que no podrán participar federaciones ni organizaciones en el CNH.
·     Se acuerda llamar a marcha el 5 de agosto de Zacatenco al Casco de Santo Tomas.
·     Se vota publicar el primer desplegado del CNH.
Para la segunda reunión del CNH el día 3 de agosto, se aprobó que en la marcha-mitin del lunes 5 de agosto se diera un plazo de 72 horas para que el gobierno respondiera al pliego petitorio o de lo contrario iríamos a huelga nacional, el Politécnico, la UNAM y llamaríamos a las demás universidades a hacer lo mismo.
A 11 días de iniciada la represión, la respuesta estudiantil organizada era rápida y certera: ya teníamos un organismo de dirección del movimiento, ya teníamos el pliego de peticiones, teníamos aprobada una nueva marcha y la coordinación Poli-UNAM crecía rápidamente, la organización y conducción del Movimiento estaba funcionando.
Cabe recordar que tenía menos de un año en que los politécnicos organizamos una huelga en apoyo a la escuela de Agricultura Hermanos Escobar de Cd. Juárez y había sido muy exitosa, ahí ensayamos la organización por representantes, ahí practicamos las movilizaciones, y el asambleísmo como método democrático de decisión. 
La FNET  por instrucciones de Gobernación y autoridades del IPN convocó a una marcha el mismo día 5 de agosto, en el mismo lugar y hora para arrebatarle al CNH la dirección del movimiento.
El choque de liderazgos era inminente, el Director General del Politécnico Guillermo Massieu, dócil a las instrucciones de Gobernación no aceptó participar con los estudiantes.
El día 5 de agosto Zacatenco estaba lleno de estudiantes del Politécnico, de la UNAM, Chapingo y otras escuelas, jóvenes desde 15 años coreaban juntos por primera vez en las calles cantos de libertad.
La unidad POLI-UNAM se construyó desde las represiones días atrás y ahora se reforzaba en la lucha callejera, conceptos poco cercanos a los jóvenes tomaban presencia y eran coreados por miles, ¡fuera policías represores!, ¡libertad a los estudiantes presos!, ¡el ejército a los cuarteles!, ¡abajo el gobierno autoritario!; era una escuela de participación democrática.
En el mitin se explicó el Pliego Petitorio, se informó la creación del CNH como única dirección colectiva del Movimiento, se anunció el plazo de 72 horas al gobierno para la solución del Pliego Petitorio o de lo contrario iríamos a la Huelga Nacional.
Se vitoreó el triunfo del CNH sobre los espurios de la FNET.
No menos de 70,000 jóvenes formamos la columna estudiantil con los profesores politécnicos acompañándonos.
El miércoles 7 de agosto se reunieron más de 300 profesores en auditorio de Ciencias Biológicas del Poli, para formar La Coalición de Maestros Pro Libertades Democráticas para sumarse al movimiento organizadamente.
Entre el 7 y 12 de agosto todas las facultades y preparatorias universitarias ya estaban en la huelga estudiantil.
El jueves 8 de agosto se reúne el CNH en la Voca 7 y entre otros asuntos acuerdan convocar otra manifestación que vaya del Casco de Santo Tomas al Zócalo. Había que disputarle al gobierno los sitios simbólicos por la vía democrática de la movilización estudiantil.
La marcha del martes 13 de agosto, fue memorable: cientos de miles de estudiantes, profesores y padres de familia, felices por participar con plena libertad y exigir al gobierno autoritario que cesara la represión y detuviera sus mentiras difundidas a través de la prensa vendida. Al llegar al Zócalo se desbordan la alegría y las lágrimas, muchos jóvenes corrieron a Palacio para gritar y exigir el diálogo, golpeando con sus puños las puertas de palacio. 
Había mucho enojo porque el gobierno no respondía ni reconocía al Consejo Nacional de Huelga y seguía con su narrativa de Conspiración Comunista usando a la prensa, radio y televisión, que nos tachaba de comunistas saboteadores de la olimpiada.
Pese a todo la dignidad y la moral del Movimiento estaban hasta el cielo.
Para el 13 de agosto ya estaban en huelga: El Colegio de México, la Universidad Iberoamericana, la Normal Superior, la Escuela Nacional de Maestros, la Escuela Nacional de Antropología e Historia, las Escuelas de Bellas Artes, Chapingo y en varios estados de la república, diversas universidades discutían irse a la huelga en apoyo al Movimiento Estudiantil.
El CNH al ver que el gobierno no respondía orientó el brigadismo hacia las zonas fabriles y localidades campesinas, la idea era romper la cerrazón del gobierno con más sectores participando y con el apoyo de las clases medias, comerciantes y padres de familia.
El jueves 15 de agosto el Consejo Universitario formuló su propio Pliego de Peticiones al gobierno federal y además hizo un pronunciamiento de apoyo al Movimiento Estudiantil.
El lunes 19 de agosto el CNH aprueba una nueva marcha para el 27 de agosto que partiera del Museo de Antropología al Zócalo. Esta marcha debería ser más grande que las anteriores para que el Gobierno se convenciera de la legitimidad de nuestro movimiento.
El jueves 22 de agosto días antes de la marcha del 27, el Gobierno dio una conferencia de prensa en gobernación y envío un mensaje en el siguiente sentido:
“El Gobierno de la República expresa su mejor disposición de recibir a los representantes de los maestros y estudiantes vinculados al problema existente para cambiar impresiones y conocer en forma directa las demandas que formulen para resolver de manera definitiva el conflicto”.
El CNH respondió en la prensa: 
“Los Estudiantes y Maestros en Huelga confiamos en que el diálogo público que hemos propuesto no sea rehuido, esperamos la designación de los representantes del Gobierno”.
El viernes 23 de agosto los representantes al CNH de Economía Poli informaron al Consejo que recibieron una llamada telefónica de un funcionario de Gobernación, quien les dijo que la dependencia estaba en disposición de diálogo con el CNH, dándoles un número telefónico para que cuando el CNH estuviera dispuesto se comunicara.
En la misma sesión del  Consejo Elí de Gortari, Fausto Trejo y Heberto Castillo informaron haber recibido una comunicación en los mismos términos.
De inmediato el CNH respondió en la prensa haber recibido el mensaje de Gobernación aceptando el diálogo público, informando al pueblo de México que establecería contacto por el mismo medio.
Sin embargo, la discusión en el CNH subió de tono y se confrontaron dos posiciones, los que proponían responder al llamado, negociar el pliego petitorio sin perder el movimiento, la otra posición, los que consideraban que no se negociara y que debían subirle la presión al gobierno con huelgas obreras y campesinas.
La votación fue 76  a favor de responder las llamadas y 79 en contra.
Los ganadores de la votación dijeron: “No podemos negociar, no estamos listos, que se formen comisiones para estudiar cada punto del pliego y cuando estemos preparados negociamos”.
Parte 2: “Inicia la escalada de represión”
El martes 27 de agosto la marcha de más de medio millón de personas arribó al zócalo con un alto espíritu combativo, la voz de cientos de miles de estudiantes, maestros, obreros, campesinos y población en general hacía vibrar el corazón de todos los presentes. Era el momento de mayor participación y unión; el movimiento merecía una respuesta positiva, esperábamos que el gobierno hiciera a un lado su autoritarismo y cerrazón. Al terminar el mitin quedamos en el zócalo como guardia, alrededor de tres mil estudiantes para esperar el informe presidencial y el diálogo que solucionara nuestro pliego petitorio.
Sin embargo, a media noche salieron de Palacio tanquetas y soldados para echarnos encima los vehículos militares con la amenaza de detenernos presos, si no desalojábamos el zócalo. Al día siguiente, miércoles 28 de agosto, fue un rotundo fracaso su llamado desagravio a la bandera, pues los miles de burócratas acarreados, se le voltearon al presidente y se unieron a la protesta de las brigadas estudiantiles que ahí estaban dando la batalla. El carácter represor de Díaz Ordaz se volvió a manifestar y decenas de tanquetas y miles de soldados agredieron a la multitud que llenaba el zócalo para desalojarlos, la rabia, el odio se notaban en el rostro de Díaz Ordaz y de Luis Echeverría.
El cuarto informe de gobierno de GDO representó el inicio de la escalada de represión, tanto de las fuerzas policíacas y militares formales, como de los grupos paramilitares en contra del movimiento estudiantil del 68.
“No quisiéramos vernos en el caso de tomar medidas que no deseamos pero que tomaremos de ser necesario, lo que sea nuestro deber hacer, lo haremos, hasta donde estemos obligados a llegar llegaremos”diría en ese informe Díaz Ordaz, si consideramos el estado de ánimo que se dejaba sentir en la prensa y otros medios de comunicación, lo mismo que las denominadas “fuerzas vivas”que alentaba respuestas drásticas al movimiento estudiantil.
Por ningún lado Díaz Ordaz alentó el diálogo o algún acercamiento. Díaz Ordaz se sentía ridiculizado y agraviado, habló de conjuras internacionales, presentó a los estudiantes como agitadores comunistas, frente a ello y a pesar del miedo y preocupación, el júbilo contestario y la rabia acumulada en los estudiantes se incrementó, las brigadas se reforzaron, las guardias en las escuelas seguían y  se intensificó la búsqueda de apoyo de otros sectores con volanteo en centros de trabajo y zonas fabriles, y se preparó una respuesta contundente ante las amenazas gubernamentales mediante la marcha del silencio del viernes 13 de septiembre, marcha que se inicia en la explanada del Museo de Antropología, encabezada con una fila de batas blancas de los estudiantes de medicina del politécnico, paulatinamente se convirtió en una impresionante gran marcha que se dejaba sentir con el paso firme y la dignidad estudiantil de no intimidarse con las amenazantes palabras del presidente.
Miércoles 18 de septiembre: El éxito de la Marcha Silenciosa precipita la represión.
A las 21:00 horas rodean Ciudad Universitaria, 14 transportes grandes, diez pequeños, 5 tanques ligeros y miles de soldados acordonando Ciudad Universitaria y avanzando hacia el interior del campus bajo las órdenes de los generales José Hernández Toledo y Gonzalo Castillo.
Estudiantes de la Vocacional 7 y vecinos de Tlatelolco denuncian que esa noche se perpetró un apaque armado contra la guardia nocturna de la Voca 7. Rastros de sangre testimonian que hubo varios muertos cuyos cadñaveres fueron arrastrados. De esto nada informa la prensa nacional, la nota era la toma militar de CU.
En la madrugada del jueves 19 de septiembre en 20 camionetas panel son sacados de C.U. los detenidos y llevados a la Procuraduría del DF, 148 detenidos entre estudiantes, profesores y padres de familia.
Viernes 20 de septiembre:
La ciudad de México percibe el olor de la represión. Patrullas, granaderos, carros militares y agentes de la Federal de Seguridad persiguen y detienen a cientos de estudiantes.
En Zacatenco y la Voca 7 se dan choques, los granaderos agreden con gas lacrimógeno y macanas a los estudiantes y estos responden con bombas molotov, barricadas y piedras.
Estudiantes universitarios se refugian en el poli para seguir la lucha y le entran a la preparación de bombas molotov y toma de camiones para las barricadas. En la Ciudadela las Vocas 2 y 5 chocan con granaderos que pretenden tomar los edificios, se prolongan por horas los enfrentamientos.
Sábado 21 de septiembre:
A las 19:00 horas llegan contingentes de granaderos policía montada y gendarmería a la Unidad Tlatelolco pretendiendo tomar la Voca 7.
Los estudiantes politécnicos con el apoyo de los residentes de los edificios cercanos rechazan los intentos de los policías y se suman del lado de los estudiantes grupos de jóvenes de Tepito, Ex Hipódromo de Peralvillo y otras colonias.
Tras 7 horas de lucha las fuerzas públicas desisten de tomar la Voca 7.
Más de 20 granaderos fueron alcanzados por piedras, palos y agua hirviendo lanzados desde ventanas y azoteas de Tlatelolco. Desesperados los agresores rompen cristales de Relaciones Exteriores y provocan incendios.
Domingo 22 de septiembre:
El saldo en Tlatelolco es numeroso: heridos e intoxicados y dos personas muertas, un granadero y una niña de 3 años, Echeverría ordena que entre el ejército y se presente el 43° batallón de infantería y nueve unidades blindadas del ejército para romper la resistencia y detener cientos de estudiantes y vecinos.
A media noche del 22 de septiembre la Voca 7 es blanco de un intenso tiroteo por grupos paramilitares, que impacta en los edificios habitacionales, finalmente toman la vocacional 7.
Lunes 23 de septiembre
A las 18 horas alrededor de 2,000 estudiantes preparan la defensa del Caso, secuestran 30 vehículos para usarlos como barricadas en las calles y escuelas, el mobiliario atranca las puertas de las escuelas, el combate es inminente los estudiantes saben que pueden morir pero no desisten.
19:00 horas, alrededor de 1500 granaderos rodean el Casco de Santo Tomas, inicia la batalla con gases lacrimógenos y bombas molotov, piedras, etc…
La policía provoca un corto circuito y un apagón en la Zona que deja sin luz las escuelas y la zona.
A las 23 horas un intenso tiroteo se registra en diversos frentes y los granaderos golpean a todo el que pase por la zona. Apoyados por tiros de fusil los granaderos intentan tomar las escuelas y detienen alrededor de 350 estudiantes que resisten el ataque.
El saldo es: 6 granaderos heridos y varios estudiantes también, hay testimonio de una decena de muertos, entre ellos uno hallado en la Escuela Superior de Medicina.
En la madrugada interviene el ejército para controlar la zona de Santo Tomás.
Martes 24 de septiembre: continúan enfrentamientos esporádicos en la Zona Nonoalco Tlatelolco y en la Zona del Casco de Santo Tomás.
A la 1 de la madrugada avanzan mil soldados, 13 tanques ligeros, 30 transportes militares, 59 patrullas y 150 agentes de la Policía Judicial, van a agredir a la Unidad Profesional de Zacatenco con la intención de tomar control de las escuelas que eran el centro de la organización propaganda y resistencia del Movimiento. De nuevo los estudiantes resisten. Están diezmados y débiles por falta de alimento y sueño, pero no se rinden.
Después de diversos enfrentamientos las fuerzas represivas se apoderan de los edificios Politécnicos.
Están tomadas todas las Escuelas Universitarias y Politécnicas la cacería de estudiantes no para, las cárceles llenas de jóvenes que siguen con su pura voz y valor haciendo mítines relámpago en la ciudad para informar y desmentir las falsedades de los diarios, radio y televisión. El olor a muerte se deja sentir en los barrios estudiantiles y la angustia se apodera del estado de ánimo.
El CNH sigue convocando a reuniones y mítines para que el desánimo no se apodere del movimiento, se realiza un mitin en Tlatelolco el 27 de septiembre y la base estudiantil responde con su presencia y espíritu de lucha, se cita nuevamente un mitin para el 2 de octubre.
Díaz Ordaz y Echeverría ya escogieron el 2 de octubre para dar el golpe final. Todavía citan a pláticas al CNH por la mañana del 2 de octubre para darle confianza y esperanza de solución, pero fue un engaño, una treta.
Por la tarde ejecutaron un baño de sangre en la plaza de Tlatelolco para satisfacer su sed de venganza de sangre y de destrucción de los jóvenes que se atrevieron a desafiarlos.
Prepararon todo con días de anticipación y festejaron la acción durante días, meses, años y todos aplaudieron y mintieron.
PARTE 3: “A pesar de la masacre la lucha sigue”
Sabíamos que del gobierno ya no podríamos esperar nada, que estaba decidido a acabar con el movimiento. Ya lo había expresado públicamente desde el informe y ya lo habíamos vivido en los ataques policíacos y paramilitares a las escuelas, ya había ocupado militarmente la Universidad y el Politécnico, había impuesto estado de sitio en la ciudad, las brigadas eran hostilizadas brutalmente. El 2 de octubre perpetró su peor crimen: centenares de estudiantes y pueblo asesinados, masacre sólo comparable a las del porfiriato contra los huelguistas de Cananea y Río Blanco.
Tuvimos que adoptar formas semiclandestinas de lucha. Con las escuelas del Casco y la Voca 7 ocupadas, muchos brigadistas tuvimos que migrar a los barrios. Esos barrios que nos apoyaron en la defensa de las escuelas, nos abrieron sus puertas: desde cuartos de azotea y desvanes tilicheros seguimos imprimiendo volantes, pegotes, carteles. 
Tuvimos que extremar precauciones. Ya no podíamos ir a brigadear con los volantes a la vista, los metimos en mochilas y morrales. No usamos nuestros nombres propios, adoptamos seudónimos; no debíamos cargar agendas, sólo memorizar los números telefónicos de compañeros del comité de huelga y del CNH para reportar cualquier incidente. 
La policía y los paramilitares andaban a la caza de activistas. Nos detenían o baleaban en plena calle, a la luz del día. 
El CNH anunció una tregua olímpica: suspendería mítines y actos de protesta durante la olimpíada. Pero las brigadas continuamos nuestra tarea. Ni la masacre del 2 de octubre nos detuvo, al contrario, ahora además de saber necesario informar la verdad al pueblo, sentíamos un compromiso imperativo hacia nuestr@s compañer@s masacrad@s. No podíamos, no debíamos rendirnos. Eso sería traicionarl@s. La lucha debía continuar aunque tuviéramos todo en contra.
La Ciudad Universitaria fue devuelta el 30 de septiembre, pues el Estadio Olímpico sería el sitio de la inauguración de la olimpiada. Pero el Casco de Santo Tomás fue devuelto hasta el 29 de octubre, cuando la olimpiada ya había terminado. 
En noviembre de 1968 se discutió fuertemente el levantamiento o no de la huelga. En la mayoría de las escuelas del IPN las asambleas generales decidieron sostener la huelga. Levantarla sin que fueran liberad@s l@s compañer@s pres@s, con escuelas ocupadas militarmente y sin que cesara la represión, sería una traición a l@s compañer@s caid@s.
La Vocacional 7 nunca nos fue devuelta: estuvieron algunos meses en Zacatenco, otro tiempo en el Toreo (en el nuevo edificio de la Vocacional 2) y finalmente reubicados en el nuevo edificio que se construyó en Iztapalapa para la Vocacional 7. El proyecto educativo crítico de la Voca 7 fue cancelado.
En marzo de 1969 nos quitó las prevocacionales mediante un decreto. Se despojó al IPN de este ciclo escolar. El edificio de la Prevocacional 4 en Tlatelolco fue cedido al IMSS. Eliminar de Tlatelolco a la Vocacional 7 y a la Prevocacional 4 fue una intentona vana de borrar la memoria.
Nos quedó claro que aún sin huelga debíamos seguir la lucha. Los Comités de Huelga se transformaron en Comités de Lucha. Las autoridades del IPN reactivaron el porrismo y desataron la represión contra los Comités de Lucha. Pero eso tampoco nos detuvo. Seguimos exigiendo la libertad de todos l@s compañer@s pres@s y organizamos a las bases estudiantiles para luchar por sus demandas concretas. Enfrentamos y logramos erradicar el porrismo en algunas escuelas.
También nos quedó claro que debíamos vincularnos más con el pueblo. Fuimos en apoyo a las huelgas obreras, a las tomas de tierra campesinas y urbanas. 
Desde el 2 de octubre maduró en algunos activistas la idea de que la lucha debía ser por un cambio radical del sistema: una revolución que acabara con el capitalismo. Esta idea se reforzó aún más tras la masacre del 10 de junio de 1971.
Surgieron entonces diversos caminos:
·     Seguir estudiando e incorporarse a la docencia en las Prepas Populares, los CCH’s, la UAM, universidades en los estados, etc., para impulsar una orientación crítica, humanística, científica, democrática y popular en la enseñanza,
·      Sumarse a alguna de las organizaciones de izquierda que existían o formar otras nuevas, con la perspectiva de ir a la lucha electoral y parlamentaria,
·   Desarrollar las artes: música, poesía, teatro y otras para contribuir en la formación de conciencia,
·      Y entre los más radicalizados ir a una nueva revolución para acabar con el sistema capitalista, 
Con esta idea hubo dos vertientes principales:
.- Una que nutrió a la guerrilla, convencidos de que en México las vías civiles y pacíficas de lucha estaban cerradas y de que no quedaba más camino que el de la lucha armada.
.- Y otra vertiente con la misma idea pero que consideró que una revolución no puede ser obra de un puñado de valientes, sino del pueblo, consciente y organizado. Esta parte fue la que optó por la integración al pueblo. Algunos dejamos de ser estudiantes, nos fuimos a las fábricas, al campo, a las colonias proletarias para desde ahí organizarnos, luchando junto con el pueblo, como uno más. 
Y, luego de 50 años, aquí seguimos, en pie de lucha.
Hoy decimos: 
¡NO NOS DIMOS POR VENCIDOS ENTONCES,
AQUÍ ESTAMOS PARA SEGUIR LUCHANDO AHORA Y SIEMPRE!
¡1968 VIVE, LA LUCHA SIGUE!
¡LIBERTAD A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS!
¡JUSTICIA POR TODOS LOS CAÍDOS Y DESAPARECIDOS!
¡LA MEMORIA ESTÁ EN MOVIMIENTO!
¡TLATELOLCO TAMBIÉN ES TERRITORIO POLITÉCNICO!
¡DEJAR DE LUCHAR ES EMPEZAR A MORIR!

Colectivo Memoria en Movimiento
Brigadistas Politécnicos 1967-1971.



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