lunes, 30 de julio de 2018

“SI HUBIERA”, TEATRO DEL 68: 30 DE JULIO, 11 Y 18 HORAS. JUSTO SIERRA Nº 16

“Si Hubiera”
30 de julio 11 y 18 horas
Colegio de San Ildefonso 
(Justo Sierra Nº 16)
Dramaturgia de Felipe Galván.
Nota de Doroteo Arango,
La Voz del Anáhuac.
El 30 de julio, a las 11 y a las 18 horas (si la lluvia lo permite), se presentará la obra “Si hubiera” (dramaturgia de Felipe Galván), en conmemoración del cincuentenario de la resistencia en el Barrio Universitario y el derribo de la puerta centenaria del edificio del Colegio de San Ildefonso de un bazucaso disparado por el ejército federal.
En 1968 el edificio de San Ildefonso albergaba a la Preparatoria 1 (en el turno matutino) y a la Preparatoria 3 (en el turno vespertino), el la calle de San Ildefonso, esquina con Argentina y en Licenciado Verdad estaba la Preparatoria 2.
La noche del 26 de julio, luego de reprimir a los estudiantes del IPN que intentaron llegar al Zócalo para protestar frente a las oficinas del DDF por la brutal agresión policíaca y el allanamiento de la Vocacional 5 por parte del cuerpo de granaderos, golpeando indiscriminadamente a profesores y alumnos, hombres y mujeres, tras ser disuelta la manifestación, los granaderos persiguieron a los estudiantes. Unos corrieron hacia la Alameda, donde junto con estudiantes universitarios y militantes de organizaciones de izquierda realizaban un mitin se solidaridad con la Revolución Cubana, ahí enfrentaron a la policía y lograron replegarla momentáneamente.
Otros manifestantes corrieron hacia el Barrio Universitario, perseguidos por granaderos. Aunque los estudiantes de Prepa no habían participado en ninguna de las dos manifestaciones de esa tarde, también fueron agredidos salvajemente. En respuesta a la agresión policíaca, haciendo causa común con los politécnicos se fortificaron en el centenario edificio de San Ildefonso, desde la azotea del edificio lanzaron piedras y tabiques contra la fuerza represiva. Lograron replegarlos y aprovecharon esto para interponer barricadas con camiones de pasajeros y tranvías, con la advertencia de que si la policía intentaba nuevamente avanzar hacia el plantel, los transportes que servían de barricada serían quemados. La policía intentó avanzar, ardieron los vehículos colocados como barricada. 
Se impuso entonces un cerco policíaco que duró hasta la noche del 28 de julio.
El lunes 29 de julio se realizaron asambleas en todas las escuelas del IPN, se declararon en huelga, desconocieron a la FNET, exigieron la libertad de todos los detenidos desde el 26 de julio, el cese de los jefes policíacos y la desaparición del cuerpo de granaderos. Se hacía el recuento de los daños: una lista con los nombres de los detenidos, de los heridos y de los posibles muertos o desaparecidos, entre los compañeros que no se habían presentado en sus escuelas ni en sus casas, ni estaban reportados como detenidos o heridos. 
Ante la gravedad de los hechos, las Vocacionales 2, 5 y 7 ya se habían declarado en paro, lo mismo que la Escuela Superior de Economía del IPN y las Preparatorias 1, 2 y 3, ubicadas en el Barrio Universitario.
Así que con todas las escuelas del IPN (Prevocacionales, Vocacionales y Superiores y algunas de la UNAM, se daba la unidad Poli-UNAM en una lucha común en contra de los excesos represivos de la policía. Daba inicio así un movimiento que en el transcurso de los días creció. Ante esto el gobierno reaccionó más violentamente, pensó que como había hecho en 1966 y 1967, bastaría con hacer intervenir al ejército. Eso había ocurrido para reprimir movimientos estudiantiles en Michoacán, Sonora y Tabasco.
En la noche del 29 de julio, cuando las escuelas en huelga estaban organizando sus guardias y sus Comités de Huelga, corrió la voz de alarma: ¡El barrio Universitario está cercado por la policía. Lo mismo ocurría en la Vocacional 5 (en la Ciudadela), la Vocacional y la Prevocacional 4 (en Tlatelolco). Estas escuelas fueron ocupadas militarmente registrándose numerosas detenciones. 
Pero en el Barrio Universitario los estudiantes se fortificaron en el sólido edificio del Colegio de San Ildefonso y ahí resistieron el cerco militar. Pero las órdenes que traía el ejército eran tomas, a como diera lugar, el plantel. Entonces hicieron uso de un arma que en la Segunda Guerra Mundial se utilizaba para perforar los tanques blindados enemigos, con una de esas armas, con una bazuca derribaron el portón centenario del Colegio de San Ildefonso. Sin duda el bazucaso causó la muerte de los estudiantes que se encontraban tras el portón.
Acto seguido, como ejército de ocupación tomaron presos y golpearon a los estudiantes que se encontraban en el plantel. Como se percataron que algunos habían escapado por la azoteas para refugiarse en las casas contiguas, cercaron toda la manzana y catearon casa por casa para dar con los fugitivos.
Después limpiaron la sangre y levantaron los cadáveres para no dejar huellas del abominable crimen de estado que acababan de perpetrar.
Pero estos hechos ya no le sirvieron al gobierno para lograr lo que quería: detener las protestas con una acción de fuerza. Al contrario, se sumaron al movimiento la UNAM, las Normales, Chapingo, las escuelas del INBA, algunas universidades de los estados y algunas privadas.
-Oye flaco, creo que sí se canceló la función de la tarde...
-¿Por qué dices eso, Camarada?
-Pues fíjate bien en este programa, si no fuera así ¿por qué le tacharían donde dice 18:00 horas?
-Es cierto Camarada, pero no en todos estaba así, en el que pegué al inicio no estaba tachado...
-Pues no, pero hay que ir a la presentación de las 11:00 horas y mejor preguntamos...
- Si, mejor preguntamos, que tal si venimos en la tarde de en balde...

No hay comentarios.: