jueves, 16 de agosto de 2018

ALTERNANCIA PRESIDENCIAL Y CAMBIO SOCIAL (Análisis de Unidad Obrera Independiente)

ALTERNANCIA PRESIDENCIAL Y CAMBIO SOCIAL
Unidad Obrera Independiente,
14 de agosto de 2018.
 
En noviembre de 2008, por primera vez, ganó la presidencia de Estados Unidos, un descendiente de africanos de antecedentes humildes que prometía acabar con la violencia, el armamentismo y las guerras, además de beneficiar a los más pobres en el país más rico del mundo. El triunfo electoral de Barack Obama fue apoteótico. Millones de hombres y mujeres del pueblo estadounidense salieron a las calles en una espontánea fiesta nacional. Bailaban y lloraban de alegría creyendo que, por fin, había llegado a la Casa Blanca un presidente que cambiaría la ruta de la historia en favor, por primera vez, de los explotados y oprimidos. Poco les duró el gusto y pronto llegó el desencanto. Por un lado, hubo cosas que Obama no pudo cambiar (como el comercio de armas en EU y la infernal cárcel de Guantánamo) por oponerse a los intereses de la industria bélica y a la necesidad de reactivar el capitalismo imperialista a través de las guerras. Por otro lado, él siempre representó y se subordinó a poderosos intereses económicos que no quiso afectar pues las alternancias presidenciales en la democracia norteamericana siempre han estado para para garantizar el poderío del  capitalismo imperialista e intervencionista mundial. 
            Un fenómeno parecido ocurre en México con la llegada a la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, en quien millones de mexicanos depositaron su esperanza para, al menos, sacar del gobierno al odiado PRI, y hacer algunos cambios urgentes. Para comprender el alcance y los  límites del suceso hay que entender que la votación masiva por López Obrador fue resultado de dos hechos ineludibles:
1.- El hartazgo del pueblo, principal víctima la violencia, del tráfico y consumo de drogas que permitió tanto el grupo gobernante, como sus amos de Washington. Un pueblo hastiado por los casos de corrupción nunca investigados, los aumentos de precios, sobre todo a la gasolina; cansado de mentiras y promesas mil veces repetidas; desesperado de ver a sus hijos tan cerca de las drogas y la delincuencia; indignado por tantos secuestros y crímenes sin justicia como el terrible caso de los jóvenes normalistas de Ayotzinapa. Un pueblo que, por primera vez, no se dejó llevar por el miedo de la guerra sucia  y, sobre todo, que ahora no se dejó comprar por la corrupción; o bien, que recibió lo que le dieron y votó por quién le vino en la gana. Un pueblo, que con todas las  limitaciones de la simulación democrática mexicana, supo decir ¡hasta aquí! Sin muchas expectativas, pero con el coraje para sacar de la Presidencia a la banda gobernante que tanto daño ha hecho a  los mexicanos. Aunque fuera sólo eso.
2.- El hartazgo del gran capital transnacional y nacional de mantener en el gobierno a la pandilla del PRI que llevó al país a tal grado de inestabilidad y descomposición social que puso en riesgo al propio capitalismo atrasado, por los siguientes hechos que es necesario reiterar: Coca-Cola cerró actividades en la sierra de  Guerrero, Pepsi-Cola lo hizo en Tamaulipas; la economía en los estados más violentos está semiparalizada; muchos pequeños empresarios han sido secuestrados, otros obligados a pagar extorsiones (aunque la élite de los multimillonarios, producto de la corrupción, es respetada por la delincuencia).
Hasta 2018 habían ocurrido 852 atracos a ferrocarriles, incluyendo algunos descarrilamientos; más de 2 mil 900 asaltos a camiones de carga de todo tipo de empresas, así como un increíble robo de cien mil automotores, sin contar los que no están asegurados. El cínico robo en más de 30 mil puntos de ductos de combustible que ya no nada más es de Pemex. Y todo ello, con protección de las diversas instancias de gobierno. Hay que agregar los multimillonarios robos de miles de millones de pesos cometidos por prácticamente todos los gobernadores de los estados. 
Finalmente, tenemos los secuestros, asesinatos y desapariciones de miles de personas, cometidos por los narco-delincuentes  que actúan en todo el territorio nacional en evidente complicidad con autoridades de todos los niveles de gobierno. Ni el capitalismo puede existir así. Por ello, el triunfo de AMLO ya estaba decidido antes de las elecciones de 2018, pues toda la banca imperialista agrupada en Wall Street, las casas de bolsa norteamericanas, la Corporación Patronal de la República Mexicana y otras asociaciones empresariales; la prensa norteamericana: The Washington Post y The Wall Street Journal; Televisión Azteca ¡los millonarios de Televisa, cómplices de la corrupción de los crímenes de Estado!, todos advirtieron que AMLO "ya no es un peligro para México" y que, si ganaba, no ocurriría ninguna catástrofe económica. Es decir, a diferencia de otros años, dieron el visto bueno para que se le facilitará el triunfo. Hasta los periodistas y empresarios que más rabiosamente lo atacaron tantas veces se volvieron condescendientes y hasta sumisos. Les urgía un presidente que, como Lula en Brasil, contara con credibilidad entre el pueblo para poder aplicar sus reformas estructurales imperialistas de manera "consensada" y diera certeza a las inversiones sin oposición ni riesgo de estallidos sociales.
Y aunque las elecciones de 2018 no parecen el preludio de un cambio social, confirman una enseñanza recurrente de la historia: si el pueblo se decide, puede cambiar el futuro de México. Quienes estudiamos la historia y la realidad social, económica y política del país seriamente y desde el punto de vista de los trabajadores; desde el análisis de los hechos y de la realidad cambiante, afirmamos que la alternancia presidencial traerá algunos beneficios inmediatos y reducirá parcialmente la corrupción, pero esencialmente dará un nuevo aire al capitalismo dependiente, lo hará un poco más estable, pero no suprimirá la corrupción, la explotación y el saqueo que caracterizan este sistema económico.
Ahora, veamos algunas fortalezas y debilidades del nuevo gobierno:
a) Parece que –como todos los partidos que han gobernado–, Morena dejará intacto el mafioso sistema de control sindical, campesino y popular, inaugurado por Obregón, Calles y fortalecido por Cárdenas, los tres carrancistas que salieron triunfantes de la fracasada "revolución" mexicana. Este sistema de control llamado corporativismo está basado en la afiliación y la cotización obligatoria con base en registros otorgados por el Estado a enriquecidos líderes incondicionales y traidores a sus afiliados, pues no permiten que haya democracia directa en los centros de trabajo y se eternizan en los cargos. ¡Y este es el secreto del poder político que mantuvo en el poder a los priistas y a sus antecesores durante cien años! Planteamos: que Morena demuestre si está a favor de la libertad asociación y democratización sindical y política, si está dispuesto a apoyar iniciativas de ley y de acción social de la clase obrera y el pueblo para lograr la libre asociación una vez que los líderes priistas de la CTM, CROC, CTC, FTSE y demás centrales priistas que quedaron en la orfandad. La pregunta central es: ¿ahora que el partido que engendró al corporativismo fue desplazado del poder, tendremos libertad de asociación y democracia sindical; o dichas mafias serán protegidas por el nuevo gobierno? ¿Cambiará Morena el sistema corporativo de control sindical y las leyes que lo sustentan o permitirá su fortalecimiento? Si promueve Morena la democratización de los sindicatos, contarán con la unidad de acción popular; si opta por defender los privilegios millonarios de sus líderes, se evidenciará como enemigo del pueblo y la clase obrera tendrá la palabra.  
b) La promesa de combatir la corrupción y a la mafia del poder parece diluirse. La venganza no es mi fuerte, dice AMLO, como si el robo público fuera un pleito personal. ¿Y los gobernadores y políticos ladrones que estafaron miles de millones de pesos no irán a la cárcel ni sus riquezas mal habidas serán decomisadas porque ahora el ganador quiere perdón y olvido? Ahora bien, si realmente suprime parte de la corrupción, reduce burocracia, baja altos sueldos, suprime a los miles de aviadores de todos los partidos que parasitan en el gobierno, así como los sobornos en compras y licitaciones para obras públicas y en adquisiciones para el ISSSTE, IMSS y otras instituciones, se ahorrará mucho más que los prometidos 500 mil millones de pesos anuales. Planteamos: a Morena y al pueblo de México la creación de Consejos Populares de vigilancia y control social para destituir y castigar a los políticos y funcionarios corruptos, de manera que esto dependa de un poder social y no de la voluntad de un presidente que tiene compromisos con los poderes fácticos que obligarán a que la corrupción sólo se haga más elitista. El poder están en el pueblo que dio un voto de confianza, no un cheque en blanco.
c) La inicial afirmación de Morena en el sentido de que renunciaría a los 1,500 millones de pesos que le otorgarían "para no corromperse como todos los partidos", estaba muy bien. Luego cambió por reducir a "la mitad" el ingreso de todos los partidos, que, de todos modos, seguirían recibiendo cientos de millones de pesos cada uno. Planteamos: una iniciativa que suprima los subsidios millonarios a todos, a fin de que queden en la competencia únicamente los partidos que sean sostenidos por sus afiliados, pues el subsidio es la fuente de su corrupción. Para que difundan sus ideas y propuestas, planteamos iniciativas para obligar a los medios de comunicación a dar espacios gratuitos (hasta antes de que Salinas de Gortari modificara la ley, las televisoras tenían que donar 12% de su tiempo para anuncios de interés público) a fin de acabar con el despilfarro de recursos y la basura de campañas, para que sean las ideas las que se impongan mediante verdaderos partidos y no los grupos de control corrupto. 
d) Con los ahorros, habrá más programas de gobierno, pero ello fortalecerá el clientelismo político y el paternalismo populista que enajena la conciencia del pueblo al ocultar que los verdaderos creadores de la riqueza son los trabajadores, y al hacerlo dependiente de lo que el gobierno "regala", fomenta la holgazanería y la falta de dignidad que el pueblo repudió con la votación masiva contra el PRI pese a la compra de millones de votos. Planteamos: que en lugar de "regalar" dinero y dádivas, se creen fuentes de trabajo en  el campo y la ciudad con salarios dignos; que se fortalezcan las formas de poder autónomo en los pueblos y comunidades respetando los intereses y la capacidad de decisión colectiva.
e) Para lograr la independencia económica, científica, política y social de México, así como la autosuficiencia alimentaria. Proponemos: un programa verdaderamente nacionalista, revolucionario y popular  que cuente con la unidad y la acción del pueblo mexicano y de las empresas nacionales, pues el "libre comercio" impuesto por los monopolios transnacionales ha significado la ruina para los mexicanos y el predominio de las transnacionales financieras, industriales y agroindustriales. 
f) Al rehabilitar las seis refinerías existentes y construir dos nuevas fortalecerá a Pemex (y al capital monopolista de Estado) pues, en efecto, sólo eso se requiere para evitar la compra de gasolinas de Estados Unidos y atender el mercado interno. Planteamos: que el nuevo gobierno se distinga de los priistas echando para atrás la anexionista "reforma energética", impulse las producción de energéticos para bajar los costos de producción y los precios a nivel nacional, coadyuve a la industria nacional, cancele los contratos que vendieron los pozos petroleros y rescate las empresas estratégicas en beneficio de México. De no hacerlo se colocará contra los intereses del pueblo de México.
g) Si aplica el prometido 2% del PIB a ciencia, educación y cultura, podrá incorporar a millones de jóvenes al estudio y a la investigación, reduciendo parcialmente la delincuencia. Pero si no se combate la burocratización excesiva y la corrupción en adquisiciones y obras en instituciones educativas y científicas, se estarán creando costosos elefantes blancos.
h) Dos malos indicios: Al estilo priista, de donde proviene, AMLO siguió con la práctica de dar cargos en Morena a todos los caciques y "líderes" corruptos del PRI y del PRD que no se beneficiaron con huesos en sus en sus respectivos cárteles, imponiéndoselos por dedazo a los propios morenistas de base que, en muchos casos, se la jugaron en la lucha contra el PRI... y
i) Al igual que hizo Cuauhtémoc Cárdenas para que lo dejaran ocupar el gobierno del DF en 1994, López Obrador, dejó de mencionar los crímenes y latrocinios de Carlos Salinas de Gortari,  pues al igual que el primero, sólo lo utilizó como el villano favorito del PRI para ganar la simpatía del pueblo. Parece evidente que, al final, a Salinas y su socio Slim también les beneficiarán el pacto de amor con los políticos ladrones que han destrozado económica, política y moralmente a México.
j) El gobierno de Morena tendrá todo en sus manos para aclarar muchos crímenes de Estado, incluyendo el secuestro de estudiantes de Ayotzinapa, en el que tuvieron que ver todos los niveles de gobierno. Si lo hace ganará credibilidad; si no lo hace, se evidenciará que no fue un rumor el  pacto de impunidad con la mafia saliente para no tocar a ningún alto ex-funcionario. 
¡Tiene Morena la oportunidad de hacer historia rescatando a México para bien de la mayoría, o pasar al basurero de la historia como un "partido" más del sistema corrupto; ya veremos si se impone el interés del pueblo o el de los millonarios que lo rodean. Tiene un voto de confianza, el pueblo tendrá la palabra final!
Durante generaciones, los gobiernos priistas nos educaron en la idolatría al juarismo, ocultando que en la Guerra de Reforma los liberales creadores de las leyes progresistas fueron perseguidos por Juárez, quien encarceló a Santos Degollado, a González Ortega, a Ignacio Ramírez, y, para eternizarse en la presidencia, ofreció "a perpetuidad"prácticamente la mitad del territorio nacional a los Estados Unidos con el Tratado McLane-Ocampo, cuyo gobierno lo proclamó padre de la patria y lo celebra cada 5 de mayo para reafirmar la Doctrina Monroe de América para los americanos (y no para los franceses). Oculta, sobre todo, que Juárez terminó millonario y despojó la tierra a los pueblos originarios para crear los grandes latifundios que en 1910 causaron la guerra campesina. ¿AMLO desconoce la verdadera historia o intencionalmente desentierra el espectro de Juárez para complacer a Washington; fue casual su alianza con los cristianos y masones proestadounidenses; es casual que enaltezca la república burguesa, o que oculte que la corrupción es la forma de existencia del capitalismo? 
Mientras no se socave el podrido poder ideológico que sustenta al capitalismo atrasado y mafioso (en lugar de fortalecerlo reivindicando a sus "héroes" y su fraseología), dicho sistema se seguirá reproduciendo, pues una cosa es tener la presidencia y otra el poder económico, bancario, financiero, e ideológico, representado por la televisión y los otros medios masivos de comunicación que han sido cómplices y beneficiarios de la corrupción, saqueo de recursos y pérdida de identidad. 
¿Superará el nuevo gobierno la ancestral dependencia económica para desarrollar al menos un capitalismo nacional, con la prometida autosuficiencia alimentaria, o eso no entra en los planes de los amos del Norte que lo apoyan? ¿Recuperará al menos las áreas estratégicas de la economía entregadas en los últimos sexenios al extranjero: puertos, aeropuertos, petroquímicas, minas, playas, pozos petroleros? ¿Está dispuesto AMLO a desarrollar la fuerza social con respaldo del pueblo –condición sine qua non para lograr la independencia económica– o prefiere favorecer a la minoría rapaz del gran capital?
Hasta ahora todo indica que en poco tiempo quedará claro que la alternancia (quitar a un presidente para poner a otro) es insuficiente; que lo que se requiere es impulsar la organización social capaz de construir una nueva sociedad, con una estructura basada en el poder democrático del pueblo, en la propiedad y el poder social de los productores de la riqueza y de la cultura, lo cual deberá quedar establecido en una nueva Constitución (las iniciativas de AMLO han sido paradas porque las leyes protegen a los ladrones), en donde se establezca la libertad de asociación y la verdadera democracia, desde abajo hasta arriba; en donde la corrupción se suprima en la medida que los representantes populares y funcionarios sean vigilados, controlados y sustituidos por consejos populares, como nuevos órganos de poder social. Ya veremos hasta donde llega el nuevo gobierno; entonces, el pueblo actuará y sí que hará historia.

(Compañeros y compañeras, les proponemos compartir con otras organizaciones el presente  análisis para su discusión  U.O.I.)

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