viernes, 9 de noviembre de 2018

MIGRANTES: SOBREVIVEN EN UN ALBERGUE DE CDMX (dos reportajes de BBC-Mundo)

Familias migrantes descansan en casas de campaña que la sociedad civil les obsequió
En grandes carpas, en las gradas del estadio o a la intemperie duermen las familias migrantes, aguantando el frío
Ana Gabriela Rojas
Corresponsal de BBC Mundo en México
08 de noviembre de 2018.
"Estamos huyendo de nuestro país y caminar tanto ha sido muy difícil. Pero la Ciudad de México significa un respiro: aquí la gente nos ha ayudado mucho. Estamos descansando para saber cómo seguir", cuenta Luz, una de las migrantes de la caravana. 
Luz, madre de tres hijos, dice que salió de San Pedro Sula, en Honduras, porque un grupo criminal mató a su esposo"Ya no podía vivir tranquila ahí. Tenía que salir y darle una mejor vida a mis hijos", cuenta.
Es una de las miles de personas de la primera caravana de migrantes que salió de Honduras el 13 de octubre y, que tras casi cuatro semanas en el camino, está en la capital de México. 
Las autoridades locales aseguran que pronto darán a conocer los resultados de un censo que están realizando, pero en el último cálculo hablaron de unas 5.500 personas, de las que más del 80% son hondureños. 
La mayoría de los migrantes duermen en grandes carpas que los protegen de la lluvia, pero no del frio.
Como la mayor parte de las personas, Luz y sus hijos duermen en una de las ocho grandes carpas blancas que se han instalado en el estadio Jesús Martínez "Palillo", un recinto multiusos deportivo, con una pista de atletismo y en donde se llevan a cabo partidos de futbol americano.
Los migrantes duermen sobre tarimas de madera. Algunos tienen colchones inflables o colchonetas, pero muchos no. 
La mayoría tiene solo una mochila, que mantienen siempre cerca y donde guardan sus objetos personales: normalmente un cambio de ropa extra y sus documentos, teléfono y dinero, si es que tienen. 
En la capital mexicana ha hecho frío, así que empiezan a necesitar ropa de abrigo. Los habitantes de la ciudad se han acercado a regalarles chamarras o suéteres. Algunos migrantes esperan a la entrada del estadio para interceptar a los donantes en cuanto llegan. 
"Por las noches el frío aprieta mucho y hay unas goteras que si llueve nos mojan, pero en realidad estamos mucho mejor que en ningún otro lugar que hemos pasado", atina a decir Luz cuando se le pregunta más a fondo de las condiciones en esta parada. 
Otras personas duermen en las gradas del estadio. Otras, en casas de campaña que les han regalado. Algunas, las menos, cubiertas por un plástico o a la intemperie. 
"Dentro de las carpas la gente está muy amontonada y yo ya no alcancé lugar. Así que duermo fuera, lo bueno es que no ha llovido fuerte y que me regalaron una cobija", dice Carmen, de 25 años, que viaja sola. 
"Los niños, las mujeres embarazadas y las personas lastimadas, que son nuestra prioridad, tienen espacio dentro de las carpas. No estamos en una situación ideal, pero la Ciudad de México nos ha recibido de una forma adecuada, con un trato digno", asegura a BBC Mundo Rodrigo Abeja, de la ONG Pueblos sin Fronteras, que ha acompañado a la caravana desde sus inicios.
Cuenta que aquí la caravana se quedará por unos días para que sus integrantes reflexionen su siguiente punto en el camino. 
"La Ciudad de México es un punto crucial para la caravana porque aquí distintas organizaciones les van a asesorar para que tomen la decisión que más les convenga, como cuál es el procedimiento para pedir refugio en México o asilo en Estados Unidos", cuenta. 
Desconocen la política de Estados Unidos. En el estadio se instaló este miércoles un módulo del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), para ayudar a los migrantes que quieran presentar solicitud. También, algunas ONG que dan información sobre asuntos migratorios. 
Una de ellas es el Instituto para las Mujeres en la Migración (IMUMI). La abogada Anna Joseph explica que el problema más grande que han visto es que los migrantes no saben realmente los problemas que se van a encontrar si deciden seguir hacia la frontera. 
"Piensan que todo estará bien, pero sabemos que con esta administración en Estados Unidos tendrán una experiencia muy difícil y que puede ir muy mal para muchos de ellos", asegura.
"No podemos decirles que tomen un camino u otro, solo les informamos para que puedan tomar sus propias decisiones con conocimiento", dice la abogada.
La mayoría de los migrantes con los que hablamos son muy religiosos y tienen fe que algo pasará y que los dejarán entrar en la frontera. "Dios nos va a ayudar y va a hacer que nos dejen pasar", dice Luz, pero estas palabras se repiten a menudo.
Hay dos grandes comedores en los que se reparten alimentos tres veces al día. 
A algunas familias migrantes gente del pueblo les regaló casa de campaña
Luz dice que está agradecida de tener comida gratis para ella y sus hijos. "Nos dieron frijoles, con tortillas, arroz y huevo", cuenta. 
Según testimonios de los migrantes, su recibimiento en la capital mexicana ha tenido un enfoque más humanitario.
Hasta ahora, las autoridades de la ciudad no han detallado el costo de mantenimiento del albergue. "Cuando te concentras en la ayuda humanitaria no estás pensando en los pesos que te cuesta. Sin embargo, vamos a presentar un informe para transparentar lo que cuesta la atención a los migrantes", aseguró a los medios el secretario de gobierno, Guillermo Orozco Loreto.
A la entrada del estadio también hay camiones que proporcionan servicio médico y psicológico. Algunos son del gobierno; otros, de las otras 50 organizaciones que están ayudando. 
Una monja, que no se da abasto curando heridas, dice que ha atendido sobre todo llagas en los pies o raspaduras. También reparte suero para disminuir o prevenir la deshidratación.
Las enfermedades mas comunes son de las vías respiratorias,según la información oficial. 
"Por primera vez desde que salí de Honduras que pude tener un baño decente", le dice a BBC Mundo Griselda, de 13 años. 
Los viajeros se han organizado para usar las regaderas por turnos: a determinadas horas las mujeres y a otras los hombres. 
Aunque los sanitarios están lejos de donde acampa la mayoría, "hay suficientes y están limpios", coinciden. En muchas de las paradas las autoridades locales no habían puesto estas instalaciones.
Algunos niños y jóvenes disfrutan, juegan con pelotas o se divierten con los voluntarios que han ido a ayudar. Entre ellos, un payaso que los hace reír a carcajadas. 
Un operativo de policías sinarmas se hace cargo de la seguridad. 
Aunque los migrantes parecen más relajados que en otras partes de su trayecto, algunos ya empiezan a querer seguir el viaje. En especial, los hombres más jóvenes.
"Está bien estar aquí, pero ya quiero que la caravana vuelva a su marcha: mi meta es llegar a los Estados Unidos para poder trabajar y ayudar a mi familia", cuenta Néstor. 
En los próximos días, cada uno decidirá qué camino sigue. "La información sobre cuántos se van y cuántos se quedan nos la tienen que dar ellos", asegura a los medios Nashieli Ramírez, a cargo de la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad. 
Las autoridades de la capital mexicana dicen que por ahora están preparados para mantener el albergue y darles alimento a los migrantes por los siguientes 15 días.  
Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacuva, visita campamento de migrantes
México y el reto de las caravanas de migrantes para la única “ciudad santuario” del país
Alberto Najar,
BBC Mundo, Ciudad de México:
09 de noviembre de 2018.
Son miles. Y su llegada sorprendió a Ciudad de México (CDMX), una de las ciudades más grandes de América Latina.
La primera de varias caravanas de migrantes que partió de Honduras a mediados de octubre llegó a la capital mexicana a inicios de noviembre: al menos 4,500 personas, entre niños, mujeres, adolescentes y hombres jóvenes que saturaron el albergue que dispuso el gobierno de la ciudad en el estadio Jesús Martínez "Palillo".
Algunos llegaron enfermos, dijo el jefe de Gobierno, José Ramón Amieva. Otros llegaron deshidratados y hay casos de niños con desnutrición.
Quienes no alcanzaron lugar en alguna carpa duermen a la intemperie
Y aunque la caravana ya anunció su intención de reemprender el viaje hacia la frontera con Estados Unidos este mismo viernes por la mañana, desde el sureste del país se acercan otros dos grandes grupos de migrantes. 
Según las primeras estimaciones de las autoridades, esto podría hacer que en la ciudad se concentraran al menos 7,000 personas necesitadas de refugio.
Todo un reto para una ciudad que, según organizaciones civiles, ya vio como las capacidades del gobierno local quedaban rebasadas con la llegada de los primeros migrantes, a pesar de ser la única "ciudad santuario" para la migración que hay en México.
Para organizaciones como la ONG Sin Fronteras, esto prueba que el modelo de refugio diseñado por las autoridades de la capital no estaba preparado para la llegada masiva de migrantes.
BBC Mundo solicitó al gobierno de Ciudad de México información sobre las acciones para atender la emergencia, y detalles sobre la estrategia para aplicar la declaratoria de "ciudad santuario"en este caso, pero no quiso hacer comentarios.
¿Qué implica ser "ciudad santuario" ?
Desde abril de 2017, la capital mexicana se convirtió en "ciudad santuario" para los migrantes por iniciativa del entonces jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera.
Pero, originalmente, el objetivo era recibir a los mexicanos deportados por el gobierno de Estados Unidos.
El planteamiento fue que, sin importar su estado de origen, tendrían derecho a los servicios de apoyo que se ofrecen en CDMX a la población vulnerable.
Es decir: atención médica, becas y capacitación para desempleados o pensión en caso de los ancianos, entre otros.
La estrategia incluyó una red de protección a los deportados con los gobiernos de varios estados del país. 
Pero, para Irazú Gómez, coordinadora de Incidencia en la organización civil Sin Fronteras, esa a declaratoria de "ciudad santuario"tiene un problema de origen:"No está dirigido a las personas que debería", le dice a BBC Mundo. "Debería proteger a los extranjeros que transitan o radican en Ciudad de México, no al connacional que ya está protegido por el Estado(mexicano)".
De hecho en otros países el concepto de "ciudad santuario"es distinto a la forma como se entiende en la capital mexicana, explica Gómez.
En Estados Unidos, por ejemplo, el término se refiere a las poblaciones donde no se cuestiona el estatus migratorio de los habitantes.
En algunas ciudades europeas existe una protección a quienes son perseguidos en sus países de origen por su actividad cultural, activismo pro derechos humanos o trabajo periodístico.
Antes de definirse como un espacio de protección a migrantes, el gobierno del entonces Distrito Federal (antecedente de lo que hoy es CDMX) ofreció refugio al escritor Salman Rushdie.
Fue en 2014. Ese año las autoridades afirmaron que la capital mexicana era un santuario para el autor, y otros como él que padecieran una situación de asedio y amenazas de muerte.
En grandes carpas descansan migrantes después de mucho caminar
Lo que sigue
Ese es parte del reto que enfrenta la única “ciudad santuario”de México. 
De acuerdo con protocolos internacionales, la decisión de adoptar ese estatus implica garantizar a los extranjeros los mismos derechos que a los mexicanos, como señala la Constitución del país.
Pero el requisito no está claro en el caso de las caravanas de migrantes, coinciden especialistas.
No se ha informado, por ejemplo, cómo podría asegurarse el empleo a los migrantes que decidan permanecer en la capital mexicana.
Y tampoco está definido el respaldo de la red de albergues que se propuso cuando nació la declaratoria de "ciudad santuario"en la capital del país.
Ese es un elemento importante según organizaciones civiles, pues muchos de quienes permanecen en la capital mexicana seguirán su viaje a la frontera con Estados Unidos.
Y, hasta ahora, las autoridades de Ciudad de México insisten en que la estancia de los migrantes centroamericanos será temporal.
Eso afirma el jefe de Gobierno Ramón Amieva. "Somos ciudad santuario para quienes regresan expulsados por Estados Unidos", señala.
En el caso de las caravanas de migrantes “nos han manifestado que están en tránsito y que la intención que tienen es llegar a la frontera con Estados Unidos”.
Para ellos, entonces, la definición de CDMX es distinta dice Amieva: "En ese caso somos ciudad hospitalaria".
Voluntarias sirviendo raciones de alimentos
Reciben acopio de colectivos y organizaciones sociales. Entregan porciones a migrantes.
Familias migrantes en campamento decidirán quiénes siguen hacia Estados Unidos y quiénes se quedan en la ciudad.

No hay comentarios.: