sábado, 5 de enero de 2019

A 25 AÑOS DEL NUEVO AMANECER: EL ¡BASTA YA! del EZLN, 1º de enero de 1994

Pueblos mayas de Chiapas en clara posición de izquierda contra el sistema dominante 
Por  Colectivo del Periódico El Zenzontle:
www.elzenzontle.org
03 de enero de 2019.
El 1° de enero de 1994 irrumpió en la vida pública el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), un grupo de rebeldes, en su mayoría indígenas, que hartos del sometimiento y el desprecio institucional, forjaron un proyecto propio lanzando una declaración de guerra contra el gobierno mexicano, en clara posición de izquierda y contra el sistema dominante, pero en búsqueda de nuevas formas de hacer política entre los de abajo. Lejos de hacer una crónica de las transformaciones de esta agrupación, lo importante es hacer un recuento de los saldos positivos en la vida política de este país tan falto de memoria.
El primer gran aporte de este ejército de soñadores, y por lo tanto invencibles, fue recuperar la dignidad como valor máximo del actuar político, tan desprestigiada en la política nacional. No se vendieron, a pesar de los muchos intentos del gobierno durante los primeros acercamientos. Los ríos de dinero y puestos en el gobierno, insinuados o declarados, no cautivaron a los integrantes del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI) quienes actuaron de manera sencilla pero contundente. La dignidad como valor, sin equivalencia monetaria, fue rescatado por los más humildes y más dignos habitantes del territorio mexicano: los indígenas del sureste.
Otra contribución importante fue el ejercicio de un diálogo al interior y exterior del propio EZLN. Posterior a la primera declaración, han venido 5 declaraciones más, proponiendo en todas ellas formas de acercamiento entre la llamada sociedad civil y el movimiento armado. Convenciones, consultas por la paz y la democracia, propuestas por un nuevo constituyente y una Nueva Constitución, consultas por el reconocimiento de los derechos de los pueblos indios y por el fin de la guerra de exterminio, una campaña para organizar a quienes no pertenecen a partidos políticos, además de encuentros internacionales donde se comparten las experiencias organizativas y las propuestas artísticas y científicas por un mejor mundo son ejemplos de estas formas nuevas de diálogo.
El ejercicio democrático de las bases sobre las estructuras de poder que se han dado, es otro de los aportes. El lema de mandar obedeciendo, que  ahora intenta secuestrar el nuevo gobierno en sus discursos, en la práctica es una obligación que exige además de responsables, un trabajo colectivo, discusión, ingenio, audacia y entusiasmo. Desde las primeras caravanas, pasando por las escuelitas hasta los más recientes festivales CompArte y ConCiencias por la Humanidad, quienes hemos estado en territorio rebelde hemos sido testigos del alto nivel de organización y su alta capacidad de respuesta ante la emergencia. La construcción de escuelas, clínicas, medios de comunicación, carreteras, generación y distribución de electricidad, y otros ejercicios del poder colectivo demuestran lo que en su discurso enfatizan: el pueblo no necesita al mal gobierno para resolver sus necesidades. Ese mal necesario simplemente es un mal.
Los muchos aportes del EZLN en la vida política de la nación han impactado en varios sectores de la sociedad, dejando su huella en los pueblos indígenas, cuya expresión más clara es el Congreso Nacional Indígena (CNI) y su Concejo Indígena de Gobierno (CIG) como espacio de lucha organizada de y para los pueblos ancestrales en rebeldía y resistencia desde sus propias formas de debate, organización, vocerías y toma de decisiones. Los principios que rigen a este Congreso sintetizan de cierta manera la forma en que muchos pueblos han venido organizándose frente al embate de las políticas nacionales de exterminio: 
1. Servir y no servirse, 
2. Construir y no destruir, 
3. Representar y no suplantar, 
4. Convencer y no vencer, 
5. Obedecer y no mandar, 
6. Bajar y no subir, 
7. Proponer y no imponer, 
y que de cierta manera también rigen al mismo Ejército Zapatista. De este proceso ha resultado que los mismos pueblos ancestrales se reivindiquen ante sí mismos y ante la sociedad nacional e internacional, los pueblos organizados hacen esfuerzos por recuperar sus lenguas, sus formas de gobierno y estilos de vida que les fueron arrebatados por siglos. Así, entre principios comunalistas, medios electrónicos, rituales auténticos no folkloristas y trabajo colectivo crece este proyecto hermano del EZLN.
Después de 25 años de vida púbica, también podemos percatarnos de errores y carencia de resultados eficaces en algunas iniciativas, de los cuales la misma comandancia acepta la total responsabilidad, pero hasta ahora no podemos decir que hayan traicionado sus principios, y nos dan un gran ejemplo cuando recalcan a sus muertos, a sus combatientes caídos, porque les (nos) siguen doliendo. No olvidemos que se mantienen como ejército insurgente en tregua, luchando en otros frentes mientras sus armas guardan silencio, y que siguen poniendo ante todo el primer valor que rescataron en ese amanecer del primero de enero de 1994: la dignidad.
Somos pobres, somos sueños, somos revolución.
Por  Colectivo del Periódico El Zenzontle:
www.elzenzontle.org
03 de enero de 2019.
Comenzamos este 2019 honrando la memoria de quienes han muerto en la lucha y abrazamos a quienes celebran la vida digna en las diversas luchas en Latinoamérica y el Mundo.
En el mundo la peor forma de violencia es la pobreza. Este capitalismo salvaje, que destruye todo el entorno necesario para la subsistencia de nosotros los humanos. Sus discursos hipócritas sobre el cuidado del medio ambiente en el planeta, del rescate de millones de personas de la pobreza extrema, ese acto legal, pero violento, en  que las riquezas de la producción -la plusvalía- ha ido a parar a la minoría en detrimento de la mayoría y también de la naturaleza. Un mundo al revés.
En algunos círculos se habla de los beneficios de este sistema de explotación, sin embargo esto podría ser cierto para algunas áreas muy limitadas, si no fuera que quienes lo dicen son los millonarios y sus personeros. Pero no se habla que también produce codicia, malversación, corrupción, contaminación, enfado, crimen, guerras, pobreza, tremenda escasez y un innecesario sufrimiento humano. Hay que observar la escena completa.
La pobreza, por lo tanto, es una forma de opresión sobre las personas que carecen de los recursos necesarios para satisfacer las necesidades básicas. Esta condición se caracteriza por deficiencias en la alimentación, por falta de acceso a la asistencia sanitaria y a la educación, y por no poseer una vivienda que reúna los requisitos básicos para desarrollarse plenamente.
La pobreza no solo es una condición de carencias materiales, lo es también el carecer de ideas y sentimientos propios. Es decir, se induce a las personas a repetir lo que los medios masivos de condicionamiento social les dictan.
¿Primero los pobres?
Compleja es nuestra sociedad y nuestro mundo, pero las relaciones sociales de dominación imperantes no cambian por elecciones de gobiernos, mucho menos por decreto. Una verdadera transformación en favor de la clase más oprimida tendrá que ser obra de ella misma; si en el camino a su libertad encontrará un gobierno aliado sería muy útil pero esto es algo más que difícil de encontrar. No se es pesimista, solo basta mirar la realidad, las cosas aún no han cambiado y las promesas de ayer, hoy se enfilan por un largo laberinto de  burocracias también transformadas. Nuevas formas, nuevos procedimientos, mismos resultados.
Los pobres queremos un trabajo digno y un salario justo, no asistencia mal llamada social. Queremos atención sanitaria en nuestras comunidades y los hospitales con servicios de calidad en donde sean necesarios. Queremos educación en nuestras lenguas, con nuestra historia, nuestra ciencia y para nuestra sed de conocimiento.
No queremos esa vieja trampa verbal en la que se pide empleo y se prometen pequeñas subvenciones, se pide salud y se prometen hospitales sin personal ni medicamentos suficientes, se pide educación y se prometen planteles educativos. Como si fueran cosas iguales y en esencia no lo son. Ese antiguo truco en que las demandas concretas del pueblo son sustituidas con respuestas abstractas desde el poder.
Al día de hoy para hablar de la justicia para los más pobres se requiere cambiar las relaciones sociales de la dominación, de una profunda transformación, y de una real preservación de la salud del planeta Tierra. Sigue siendo el tiempo de luchar por el sueño de libertad por lo cual es mejor hablar de Revolución.
Actualmente es engañoso hablar de “crecimiento” basados únicamente en aspectos cuantitativos con la obsoleta medición del Producto Interno Bruto (PIB) pues en dicha medición no se cuantifican los diversos daños a los ecosistemas del mundo y a la misma humanidad. Qué absurdo y criminal es envenenar millones de litros de agua para lograr una pulsera de oro que estará en un aparador un cierto tiempo, mientras en ese mismo período mueren de sed humanos y otras especies.
Así que para poner primero a los pobres se requiere de acciones y organización distintas a las que prevalecen en este sistema capitalista.
Es por ello que muchos de esos pobres somos niñas, niños, mujeres y hombres, somos LGTB, somos poesía, somos lenguaje, somos ciencia, somos mayoría, somos trabajo, somos rebeldía, somos resistencia, somos Pueblo, somos anti-capitalistas, somos organización, somos sueños, somos Revolución.
CON VIDA
Maya, poeta guatemalteca, 1994.
Miles de veces
renacimos, volvimos.
Somos las semillas
silvestres que brotamos
en las orillas
de la vida
y la muerte.
Hoy, lazos nos unen,
lenguas nos diferencian…
amores nos endulzan
y redes somos
de un mismo soñar
en un mismo PUEBLO.
Desangre y ritmo
me enriquezco las venas.
De letras esfumadas
en la lengua, se inflaman
los corazones.
De sencillez y fuerza
AMAMOS
y vivimos
este nuevo
río de amor.
De nuevo sabios
de nuevo sabias
de nuevo DE NUEVO
hermanos
TODAS  TODOS.
Vibramos
con los ojos
las manos
los cuerpos
de la historia
CON VIDA. 

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