lunes, 4 de febrero de 2019

LAS NUEVAS AUTORIDADES EDUCATIVAS ¡NO ENTIENDEN, QUE NO ENTIENDEN!

Educación: sobre las incongruencias pasadas y presentes
Profr. Enrique Ávila Carrillo,
Orgullosamente normalista.
Publicado en el periódico El Zenzontle N° 181,
febrero de 2019.
En una de las múltiples ocasiones que el encargado de administrar a la Nación, para los intereses de la OCDE y Televisa, se trasladó a visitar los Estados Unidos, fue acremente criticado por la prensa de ese país neoliberal, pues al referirse a Enrique Peña Nieto y su comitiva, los principales medios escritos coincidieron en que el gobierno de México, “no entendía, que no entendía”.
        Esta es la realidad que golpeó a la sociedad mexicana en el sexenio pasado: primero se nos dijo, que la energía eléctrica y la gasolina, bajarían de precio en un tiempo perentorio, falaz aseveración; se aseguró que el campo de la nación tan “atrasado” en sus formas de cultivo y propiedad de la tierra, entraría en una verdadera revolución de bienestar, al aplicarse la reforma agraria, la realidad es agresiva, el campo como productor autosuficiente fue un rotundo fracaso, los agricultores deshabitaron pueblos enteros y algunas de las comunidades agrarias, subsisten, sobre todo con el producto del trabajo de los mexicanos que emigraron al vecino país; se nos repitió que con las reformas neoliberales, los empleos bien pagados y suficientes, serían el común denominador, otra vez los priístas nos mentían; que las prerrogativas de los partidos políticos serían utilizadas adecuadamente, pero las cúpulas de los partidos se volvieron fábricas de millonarios, como se probó con Alejandra Barrales presidenta nacional del PRD; se vociferó, que la reforma educativa transformaría a la nación; que la corrupción priísta existente, iba a ser cambiada por el gobierno priísta, con nuevos funcionarios priístas y dirigida por priístas, pero la “cueva de Alí Babá priísta”, se apoderó de las finanzas del país y las reformas, como la educativa, se convirtieron en un ataque a los derechos laborales.
Durante el sexenio peñista fue que los consorcios internacionales pudieron entrar y salir con sus capitales según las fluctuaciones del mercado, sin interesarles la seguridad en el empleo y las prestaciones de los trabajadores mexicanos, dejando en la indefensión a compatriotas que por necesidad venden su fuerza de trabajo en esas maquiladoras pequeñas, medianas o enormes, como las armadoras de automóviles.
La reforma educativa, que no fue más que una crisis laboral-administrativa punitiva, en la que los priístas dieron a conocer casi al final del sexenio, un “modelo educativo” aberrante, pues durante 5 años, se dedicaron a imponer su reforma laboral, con los asesinatos de maestros y habitantes de las poblaciones solidarias, así como el encarcelamiento de decenas de docentes.
Los priístas aplicaron una política represiva que cesó o dejó sin sueldo a miles de profesores y sus familias; ridiculizaron a los educadores como no idóneos para ejercer la función magisterial; y al final mostraron el “mamotreto” presuntamente educativo, que fue el pretexto para voltear el país al revés en el sexenio de Peña Nieto. Mayor incoherencia, no es posible.
El colmo del despojo fue el proyecto conocido como “Certificado de Infraestructura Educativa Nacional”, que de manera engañosa se presentó como escuelas al CIEN, tal instrumentó favoreció a las constructoras y financieras inmobiliarias consentidas del grupo en el poder, al proponerles un negocio fabuloso que consistía en: una comisión de la CIEN, se presenta ante el director y la sociedad de padres de familia y les plantea que tienen la intención de mejorar su escuela, poner baños, bebederos, pizarrones, ventanas, techos, paredes, salas de cómputo, luz eléctrica y las mil y una carencias de las escuelas públicas; que no eran como las que visitaba el patán Nuño Mayer y que estaban pintadas y habitadas por niños contentos y recién desayunados. Me refiero a las comunidades rurales o de barrios marginales, y también las escuelas de las ciudades, sobre todo las que cuentan con terrenos amplios, que son un atractivo especial para estas compañías.
Plantearon que los integrantes de la comunidad escolar, no pagarían nada de inmediato, que todo sería costeado por estas buenas personas, cuyo interés es “que la educación sea de calidad”. Solicitan que se firme un contrato, donde se comprometen a pagar los costos en un tiempo perentorio y, si existen escrituras, estas “únicamente” quedarían de aval. Si no existen las escrituras se firmaría por parte del Director y la sociedad de padres de familia, un “inofensivo” documento ante notario, en el sentido de que si en un lapso acordado, no se ha cubierto la deuda, este terreno o la escuela pasará a manos de los inversionistas, que verán la forma de que la deuda sea cubierta.
Aun así sostuvieron los priistas, que la educación no se estaba privatizando. Este es el salvajismo del capital aplicado a los procesos educativos de nuestro país.
De repente, llegó la “cuarta transformación”; y se mencionó a todos los que preguntaban, la reforma educativa será abrogada. Esta resolución se espera con anhelo de justicia, que las cosas en la educación básica, inicien un cambio sustantivo; sin embargo, los funcionarios señalados como los principales culpables de la crisis educativa que se enfrentó en el sexenio pasado, ahí siguen, y “porca miseria”, los burócratas que iniciaron la escalada neoliberal contra los trabajadores de la enseñanza, también ahí siguen, y acuden a seguir conculcando los derechos de los profesores.
En el sexenio de triste memoria que encabezó Carlos Salinas de Gortari, sus funcionarios estrella en la SEP fueron: Esteban Moctezuma Barragán (Oficial Mayor y luego subsecretario de Coordinación y Planeación) y el subsecretario de Educación Elemental Gilberto Guevara Niebla, quienes como partidarios de aplicar las normas del mercado a la educación básica, dejaron convertida en una olla de contradicciones al sistema educativo que encabezaba el mediocre Ernesto Zedillo Ponce de León.
Los gobiernos de Zedillo, Fox, Calderón, Peña; se insistió en introducir las mercadotecnias a la educación básica, mientras los maestros disidentes fueron asesinados, torturados, golpeados, encapsulados, encarcelados, cesados, con el fin de aplicar las reformas que la OCDE impulsa.
No obstante, el 1 de diciembre de 2018, grande fue la sorpresa de que al frente de la SEP, se encuentra el salinista confeso, Esteban Moctezuma Barragán y que en la subsecretaría de Educación Elemental está otro salinista confeso Gilberto Guevara Niebla, de triste memoria, por su talante impositivo en la aplicación de los planes del INEE-OCDE, en las escuelas mexicanas. Y el colmo del cinismo: el 10 de enero de 2019, se publica que José Ángel Gurría principal burócrata-funcionario de la OCDE, mencionó que “quiere colaborar de manera muy cercana” en la construcción de la próxima reforma educativa.
Las nuevas autoridades gubernamentales de la “Cuarta Transformación” ¡No entienden, que no entienden!, o se hacen que la virgen les habla.

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