lunes, 25 de febrero de 2019

LÓPEZ OBRADOR ATIZA EL LENGUAJE DE ODIO CONTRA TODA OPOSICIÓN Y CRÍTICA

¿Quiénes son los que han cambiado?
#YoPrefieroLaVida
#JusticiaParaSamir
#NoALaGuardiaNacional
Javier Hernández Alpízar
Babel,
Zapateando:
Publicado el 24 de febrero de 2019.
Felipe Calderón debe estar celebrando, puede alzar su copa y brindar por su triunfo. Así como el PAN decía que el neoliberalismo de Miguel de la Madrid (“Renovación moral”), de Salinas de Gortari (el del tratado de libre comercio) y Zedillo Ponce de León (“Bienestar para tu familia”) era un “triunfo cultural del PAN”, hoy Calderón y Margarita Zavala pueden presumir que la continuidad, la profundización y la ampliación del militarismo en México es su triunfo ideológico y político. Incluso algunos de quienes lo llamaban “Fecal”, para repudiarlo como a la mierda por “espurio”, hoy hacen apología de la Guardia Nacional y el militarismo porque “no hay alternativa”.
Así como los proyectos de muerte de la IV Transformación son el Plan Puebla-Panamá con otros nombres: “Proyecto Integral Morelos”, impuesto incluso con el asesinato político de Samir Flores, Tren “Maya”, “Tren Transístmico”, “Sembrando vida” (explotación comercial de la Selva Lacandona), proyectos eólicos, fracking, extractivismo minero tóxico y extractivismo petrolero (también tóxico), Monsanto en Sagarpa (dijo Víctor Toledo en un momento en que no le ganó la cobardía: “Morena con piel de oveja y cerebro de lobo”)… continuidad de los asesinatos políticos, el paramilitarismo y los desplazamientos forzados y, como cereza del pastel, la militarización, incluida la administración del negocio del aeropuerto internacional en Santa Lucía para la Sedena. Además de los paramilitares contrainsurgentes de Mireles.
Los planes y proyectos de Salinas (libre comercio), de Donald Trump y sus antecesores republicanos y demócratas (control de la migración y megaproyectos que obedecen a los intereses geopolíticos y económicos de Washington), los ideales de Zedillo, Fox, Romo, Calderón y Peña están vivos en este combo de megaproyectos de despojo (“acumulación por desposesión”), devastación ambiental y militarismo.
Cuarta transformación: Empresarios y megaproyectos neoliberales avalados por el "tsunami electoral"
Y lo mejor para esos antes denostados villanos es que ahora no sólo los defiende, impulsa e impone (incluso prostituyendo la democracia directa mediante consultas ilegales y amañadas) un gobernante bonapartista, sino que un sector de la sociedad aplaude y apoya mucho de lo que antes criticó y que quizá hoy mismo criticaría y rechazaría si lo propusiera desde el poder cualquier otro político que no fuera el popular (cada vez más alto en las encuestas) López Obrador.
Vamos, incluso el antizapatismo de los panistas (Calderón y su grupo se salieron del Congreso de la Unión cuando entraron los zapatistas a defender, junto con el CNI, los Acuerdos de San Andrés) es hoy santo y seña de muchos defensores de la IV Transformación, el lenguaje con que los caricaturizaban Fernández de Cevallos y adláteres (“cara de trapo, encalcetinado, cara de estambre”) es hoy el lenguaje contrainsurgente de los nuevos defensores del militarismo y los megaproyectos de “desarrollo”. Dicen que “no hay alternativa”, pero tal vez sólo significa que ellos, y su líder fetiche, no significan alternativa alguna.
Nosotros seguimos oponiéndonos a lo que nos opusimos siempre: el despojo, la explotación, la represión y el desprecio racista, quienes han cambiado y defienden lo que el sexenio pasado decían combatir son otros.
Justo quienes nos han acusado de que no votar era apoyar al PRI y a PAN han llevado al poder con su voto a la mejor opción para que los planes del PRI y el PAN, que esos políticos ya no podían impulsar por su impopularidad, sean llevados a cabo por un régimen formado por políticos extraídos de esos partidos y ahora casi sin oposición, porque la popularidad de su líder avasalla y criminaliza a cualquier disidencia.
López Obrador atiza el lenguaje de odio contra toda oposición y crítica, continuando el chantaje transexenal de que quien no los apoya es priista o panista, justo para lograr imponer las políticas priistas y panistas que hoy implican incluso asesinar a los opositores. Y la responsabilidad de la IV Transformación es ahora clara e innegable porque tienen el poder y lo están ejerciendo casi sin contrapesos, de manera que ya no es tiempo de decir que les exijan a otros porque lo que ahora hacen: gobernar, que en el capitalismo (neoliberal o no) es imponer, dominar.
Parecen ser pocos los arrepentidos, especialmente ante la militarización que implica la continuidad del modelo calderonista y panista, para esos pocos que ya entendieron el sentido que el régimen le está dando a su voto, las palabras que los zapatistas usaron para dar la bienvenida al poder al panismo (ese otro “gran cambio” por el que algunos muy inteligentes también votaron ya que era “útil”): “bienvenidos a la pesadilla”.
Al parecer este sexenio, con la pedagogía de la crueldad que dice Rita Segato, aprenderemos la diferencia entre popularidad y legitimidad.        
¡No nos rendimos, no nos vendemos, no claudicamos, no traicionamos!
#YoPrefieroLaVida
#JusticiaParaSamir
#NoALaGuardiaNacional

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