lunes, 18 de marzo de 2019

¿CONCILIACIÓN O SOLUCIÓN A LAS DEMANDAS DE LOS TRABAJADORES?

Frente a la política neoliberal del actual gobierno,  crece la insurgencia obrera
Por  Colectivo del Periódico El Zenzontle
18 de marzo de 2019.
Al inicio de marzo el presidente Andrés Manuel López Obrador quiere poner el cascabel que amanse al tigre que crece en las luchas obreras y sindicales desde los inicios de su mandato. AMLO propone conciliar los intereses entre empresas y trabajadores que realizan huelgas, paros, reclamos callejeros o demandas de reinstalación que han reanimado a la clase trabajadora.
Las exigencias de trabajadores:
Huelgas y luchas de trabajadores en Matamoros y en la frontera: Lxs 80 mil trabajadorxs de Matamoros que estallaron huelgas por aumento salarial de 20% y el bono de 32 mil pesos, han ganado la mayoría de sus luchas, a pesar de la intervención de patrones, gobernador y Secretaría del Trabajo quienes manipularon a líderes charros y abogados, pero que no vencieron la ejemplar resistencia. Hoy quedan siete empresas de Matamoros en huelga: la planta embotelladora de la trasnacional Coca-Cola y las maquiladoras TPI Composites, Mecalux, Flux Metals, Castligth, Avances Científicos, Agroquímicos y Equipos. Las empresas ya devuelven el golpe: despidieron a casi 4 mil trabajadores, 800 de ellos perdiendo el trabajo por despidos de represalia. La lucha por su reinstalación es una bandera más que se levanta y que con su ejemplo busca una unidad obrera fuera del oficialismo y los neocharros.
Huelgas y luchas universitarias: al 1 de marzo lleva 28 días sin solución la demanda de aumento salarial de 20 %, pagos de prestaciones y una  redistribución de los recursos para que al eliminar privilegios a los funcionarios universitarios mejoren las condiciones del conjunto de trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana. Las autoridades se niegan a resolver esas demandas, las consideran exageradas, hablan de un tope salarial de 3.35% y acusan a los trabajadores de atentar contra la autonomía. La lucha además exige resolver violaciones al contrato colectivo y poco a poco se ha convertido en un eje de articulación para movimientos similares o convergentes. Así, los trabajadores de la Universidad Autónoma de Chapingo están en huelga, los del Colegio de Bachilleres paran. Los maestros y trabajadores universitarios por hora-clase o auxiliares en la UNAM exigen base y salarios remuneradores, además de cambios a la estructura autoritaria de esa universidad. Las trabajadoras de intendencia despedidas en el IEMS, (las peje-prepas) mantienen su lucha digna por reinstalación y gasificación. Por el lado patronal y del gobierno se trata de dividir a los movimientos laborales en las universidades con acciones desde los liderazgos charros o con periodicazos como el de la “estafa maestra” del gobierno anterior para suspender la entrega de recursos a las universidades y argumentar que no podrán resolver las demandas laborales. Por su parte, las bases magisteriales no se conforman con los discursos hasta no ver derogada la reforma punitiva y lograr la reinstalación de los maestros cesados. La denuncia al oportunismo crece.
Otras luchas laborales y movimientos se organizan por motivos no menos importantes: la democracia sindical contra líderes parásitos como Romero Deschamps en Pemex, confrontaciones contra Flores por bases de ferrocarrileros y la lucha por la representación del SME y la solución a las demandas electricistas no resueltas. Las mujeres trabajadoras reclaman por los cambios en la política de guarderías y de estancias infantiles, por el acoso laboral y sexual y la inequidad en los salarios.
La protesta de lxs miles de empleadxs públicxs despedidxs crece y se organiza, señalando que la llamada “austeridad republicana” no tiene por qué significar precariedad laboral y desempleo.
Y sigue de pie la digna lucha de jubiladxs y pensionadxs por “pensiones dignas sin Afores”, mientras el presidente maquilla a las Afore para ampliar el uso de los fondos de retiro en fondos de inversión que no aseguran mejoría en los rendimientos de las cuentas individuales, y que amplían la vida de las Afore, permitiendo a los capitalistas un mayor negocio con el ahorro de lxs trabajadorxs. La seguridad social no es prioridad del nuevo gobierno.
Ya en marzo la amenaza de huelga por aumento salarial en las tiendas de Wal-Mart en el país, hizo que AMLO en su conferencia mañanera llamara a “la conciliación”, repitiendo como lo hizo con los megaproyectos que promueve, que su gobierno “es de todos”, como si capitalistas y trabajadores fueran iguales. La dignificación del trabajo y la defensa vida no se rinde ni se vende.

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