miércoles, 24 de abril de 2019

¿LA CONDICIÓN SALARIAL DE LOS TRABAJADORES carece de un valor social para ustedes?

A los Profesores Distinguidos de la Casa Abierta al Tiempo
Dr. Pablo Gaytán Santiago,
UAM-Xochimilco,
23 de abril de 2019.
Profesores distinguidos de la UAM, quienes convocaron públicamente a la “marcha pacífica y plural por el regreso inmediato a las actividades y a favor de la educación pública y la autonomía universitaria”, me dirijo a ustedes a fin de abrir un debate público sobre un conjunto de aspectos que superan con mucho el tema del regreso a la “normalidad” en la Casa Abierta al Tiempo.
Como investigador social y profesor formado bajo el modelo Xochimilco de nuestra Casa Abierta al Tiempo, tengo la convicción, que sólo mediante el compromiso social se puede contribuir a la transformación de una realidad local y nacional que a todas luces se nos revela injusta.
Me asombra que en su convocatoria no citen las causas de la huelga de los trabajadores afiliados al SITUAM, quienes ejercen su derecho de huelga consagrado en la constitución mexicana. Al evadir las causas de la huelga, ustedes, los profesores distinguidos sitúan su mirada de manera conveniente porque afectan sus intereses individuales (salarios, becas, viáticos y estímulos no devengados). Sobreponen sus intereses y necesidades a los de los trabajadores con sus preocupaciones retóricas sobre el impacto social de la universidad y ¿la condición salarial de los trabajadores carece de un valor social para ustedes?, ¿acaso no existe una evidente brecha salarial entre los trabajadores y los académicos de la universidad?, ¿es justo que los profesores temporales con grado académico de doctor obtengan un ingreso de seis mil pesos mensuales, tal y como lo ha decretado el actual rector mediante su circular 11/2018? Al dejar fuera de foco las causas de la huelga no están mirando precisamente uno de los grandes problemas nacionales; la injusta distribución del ingreso en nuestro país.
Para contribuir a la justa distribución del ingreso, ustedes, profesores distinguidos, podrían comenzar por casa. En reciente investigación realizada por profesores de la UAM y publicada en bigdata, revela que en 2017 en la Casa Abierta al Tiempo existían 51 profesores distinguidos quienes “obtuvieron un total de 37 millones de pesos netos además de sus salarios como parte de los estímulos y compensaciones. Si los profesores distinguidos propusieran recibir un estímulo de la mitad de lo que reciben, se podría otorgar a los trabajadores administrativos un aumento salarial del 3.27%”, se lee en el documento. Los lectores interesados pueden consultar

Ahí ustedes, profesores distinguidos tienen un reto social, ético y en defensa de la autonomía.
Su convocatoria, colegas profesores distinguidos tiene una clara intención política. Salta a la vista que su acción colectiva se alinea a la irresponsable política del punto cero que mantiene la Rectoría General desde que comenzó la huelga. Son ahora ustedes los que reproducen a pie juntillas la mentalidad neoliberal de austeridad y dirigen su mezquindad hacia los trabajadores que menos salario perciben. Los mismos que históricamente deben asumir la disciplina salarial en aras de mantener el orden social de la desigualdad. Con esta postura poco ética están contribuyendo a la irresolución del conflicto de huelga en lugar de convocar a un debate y toma de decisiones en el Colegio Académico donde están representados los distintos sectores de la comunidad. Ustedes,  profesores distinguidos que han convocado a la marcha han optado por alinearse al autoritario discurso del rector, quien a lo largo de su gestión no ha podido nombrar al rector en la unidad Azcapotzalco ni al Defensor de los Derechos Universitarios, un hombre que decreta no más contrataciones de profesores temporales de medio tiempo, y tiempo completo, para llevar a este tipo de docente al inframundo del tiempo parcial. Un rector que ha sido incapaz de negociar con el SITUAM o de gestionar más recursos ante el gobierno federal como lo hiciera en su momento el rector de la Universidad Autónoma de Chapingo. Un rector que se parapeta en una política mediática de estigmatización de los trabajadores sindicalizados.
Ustedes, profesores distinguidos, ahora ejercen su derecho a manifestarse públicamente, con el fin de pugnar por la defensa de la educación pública y la autonomía universitaria. Habría que ver, pues han sido los alumnos (me incluyo) quienes han defendido la educación pública desde hace poco más de tres décadas. En los hechos, son los hijos de los trabajadores que asisten a las universidades públicas los que han impedido los intentos de truncar el libre acceso de la diversidad de jóvenes a las universidades; han sido los movimientos estudiantiles los que se han opuesto a la privatización de la educación pública. Y claro, los profesores con mayores recursos como son los distinguidos miembros del SPAUAM los que envían a sus hijos y nietos a universidades privadas porque “ahí si hay calidad y excelencia”. Que a estas alturas utilicen la retórica de la defensa de la universidad pública mientras envían a sus familiares a escuelas de excelencia y calidad, es falaz. ¿Cuántos profesores, distinguidos o no, han asumido la política impuesta por el estado neoliberal en los últimos años, como fue aceptar la política de la carrera académica de calidad impuesta por el Estado mexicano en las tres últimas décadas? ¿Qué %, fomentó el aumento al presupuesto hacia los salarios a los profesores distinguidos?
Pregunto entonces: ¿cuántos de los profesores distinguidos firmantes han protestado por la intromisión en la autonomía universitaria del estado en los últimos treinta años y la participación de la carrera académica administrada por CONACYT? ¿Hicieron alguna crítica pública ante la supuesta política de intercambio generacional que sólo favoreció a 30 profesores de más de 70 años, donde sólo los amigos de las autoridades salieron favorecidos? Recuerden que durante más de tres décadas la UAM ha sido víctima del deterioro de la autonomía por parte de una política de individualización académica y ustedes han asentado disciplinadamente tal política. Tal parece que su retórica de la defensa de la universidad pública se complementa con la disciplina ante la política estatal neoliberal.
Esta incongruente situación trae como consecuencia una especie de desorientación uniforme entre ustedes, los profesores distinguidos. Las pobres reflexiones sobre la huelga del SITUAM llegan al extremo de responsabilizar al sindicato de poner en riesgo la autonomía universitaria a través de un lenguaje tipo Díaz Ordaz, que suponíamos del pasado. Cuando los trabajadores solo demandan la reposición de la pérdida de su poder adquisitivo. Y son precisamente esos “desobedientes radicales”, los que han defendido una y otra vez a lo largo de tres décadas la educación pública a través de sus acciones, manifiestos y solidaridad.
El derecho de huelga no costó un trimestre, costó masacres en Cananea y Río Blanco, conto la vida a millones de mexicanos para que los derechos de los trabajadores se reconocieran constitucionalmente.

Solo para remar a contracorriente de las granjas de bots puestas a funcionar por la Secretaría General de la UAM, les recordamos que muchos trabajadores han sabido aprovechar la educación pública, decenas de ellas y ellos, de sus hijos y nietos han estudiado una carrera en la UAM, algunos han obtenido maestrías y doctorados gracias a las becas que ofrecen las universidades públicas. Muchos tienen una doble condición de estudiantes-trabajadores afiliados al SITUAM y desde ahí participan en los movimientos estudiantiles y laborales en defensa de la educación pública; 1987, 1996-1997 y 1999. Siempre han estado dispuestos a defender en los hechos a la educación pública y la autonomía, y hoy NO ES LA EXCEPCION.
Mientras tanto, los egresados de la UAM, observamos, como ustedes, profesores distinguidos educan. Imparten clases en las distintas licenciaturas orientando hacía el individualismo posesivo neoliberal a sus estudiantes, para seguir las políticas autoritarias de rectoría que antaño combatían. Son ustedes profesores distinguidos quienes contratan a estudiantes sobresalientes como ayudantes de investigación para que realicen funciones administrativas y de servicio personal, también se sabe, que expropian sutilmente a los estudiantes sus investigaciones resultado de tesinas o investigaciones terminales. E incluso, aunque no exista la figura del profesor asistente, muchos de ustedes envían a sus estudiantes a cubrir sus horas-clase. No está por demás recordar que la mayoría de las veces sus convenios son con Secretarías de Estado y empresas privadas que decían denostar. Solo se pierde la autonomía a conveniencia. La lucha del SITUAM no significa debilitar la educación pública ni su función social.
Profesores distinguidos, como integrante de la comunidad universitaria es hora de mostrar congruencia, correspondencia social, seriedad política y tener tanto los oídos abiertos como las palabras para debatir, de lo contrario, serán los bots de la Secretaría General de la UAM los que respondan. Si esto ocurre, los oídos derramados de cera solo escuchan el canto de la autoridad, y aun así, seguiremos en lucha.

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