domingo, 21 de abril de 2019

NICARAGUA: FEMINISMO Y SOLIDARIDAD INTERNACIONAL PARA LA LIBERACIÓN

¡NICARAGUA FLORECERÁ!
“Nicaragua está explicitando y visibilizando una dinámica y un problema que ya estaba presente en los movimientos”
Julia Cámara,
Fuente Poder Popular:
Red Latina sin fronteras:
02  de abril de 2019.
¡No me voy, aquí me quedo, esta lucha es justa y hasta que haya justicia y democracia no nos callarán!
Durante los últimos meses, la crisis política en Nicaragua ha sido objeto de duras discusiones y polémicas dentro de la izquierda, llegando a provocar situaciones de especial crudeza dentro del movimiento feminista. Para tratar de comprender un poco mejor la situación actual y con el objetivo de desplazar el foco a las herramientas posibles para la solidaridad internacional me entrevisto con María, zaragozana cooperante en Nicaragua fuertemente vinculada al movimiento feminista de la ciudad de León, y con Jaqueline, nicaragüense exiliada en Zaragoza desde julio de 2018 y anteriormente vinculada a diversas organizaciones feministas del país. Ambas forman parte de la colectiva Feministas Aragón Por Nicaragua.
¿Cómo surge “Feministas Aragón Por Nicaragua” y qué es lo que os lleva a fundar la asamblea?
María: El colectivo Feministas Aragón Por Nicaragua surge de la necesidad tanto de mujeres que habíamos vivido ahí y éramos españolas, como nicas que se han tenido que venir exiliadas, que al aterrizar en la realidad de Zaragoza y buscar redes de apoyo y movimientos que pudieran apoyar y mostrar solidaridad con lo que estaba pasando en Nicaragua nos encontramos como con un bloqueo hacia lo que nosotras queríamos reivindicar.
Jaqui: Sí, la colectiva es una red de apoyo en solidaridad a lo que sucede en Nicaragua y a la situación que estábamos viviendo muchas de las mujeres que estamos exiliadas. Surge por la necesidad de visibilizar y solidarizarse con la situación de allá, y surge a partir de gente que estuvo viviendo en Nicaragua y gente nicaragüense que ya estaba viviendo aquí.
María: Estamos una mayoría de mujeres nicaragüenses, porque también se han unido a la colectiva mujeres de otros grupos de nicaragüenses preexistentes aquí como el grupo Azul y Blanco, y hay también compañeras de otros colectivos sociales como Towanda [colectivo LGTB de Zaragoza]. Estamos una media de 15/20 mujeres que teníamos por un lado la necesidad de visibilizar el conflicto, algo que no se estaba haciendo, y de reforzar las redes de apoyo de solidaridad feminista, y por otro lado de formar aquí red de apoyo y de cuidados para las mujeres que llegan. Estas son las dos líneas de trabajo.
¿Cuál es vuestra sensación con respecto a las diversas reacciones que se han dado dentro del feminismo sobre lo que está pasando en Nicaragua?
María: Bueno, nosotras todo ese movimiento lo vivimos desde allá, pero éramos conscientes de que aquí el 8M fue un movimiento muy potente, que aglutinó a todos los colectivos feministas. Yo desde mi esperanza e inocencia pensaba que si las compas nicas estaban pidiendo solidaridad feminista, el feminismo iba a estar ahí, porque el feminismo se basa en eso. Nuestra primera idea era tener al colectivo 8M como referencia para dar cabida a lo que nosotras queríamos hacer, que era esto de visibilizar y crear red de apoyo. Pero nos encontramos que a nivel organizativo hay un bloqueo real. También es verdad que por muchas compañeras y muchas amigas sabemos que hay una mayoría feminista que apoya y se solidariza con la causa, pero la realidad es que organizativamente hay un bloqueo claro. Y de ahí también surge esta necesidad de autoorganizarnos.
Jaqui: Para mí, como feminista, es un poco chocante el hecho de que exista un bloqueo. Porque los principios que priman sobre el feminismo no son congruentes con la acción que se ha tomado o que han tomado algunas personas dentro del 8M con respecto a la situación que se vive en el país. Apoyar a medias o no apoyar por estar de acuerdo con un determinado partido es invisibilizar la lucha y anular a las mujeres, es como decir: ustedes están mintiendo. El que prime una ideología sobre la política del país, sobre los principios feministas y las redes de apoyo y solidaridad, es muy fuerte.
María: También choca bastante con el “hermana, yo sí te creo”. “Hermana yo sí te creo” a las argentinas, y nos colgamos todas, el 8M el primero, el pañuelo verde. ¿Y qué pasa con las nicaragüenses? Si no te posicionas te estás posicionando, y no lo estás haciendo precisamente con las mujeres y con el lado oprimido. Nosotras somos conscientes de que dentro del movimiento feminista hay una mayoría solidaria. Pero la cuestión es que Nicaragua no es el problema: Nicaragua está explicitando y visibilizando una dinámica y un problema que ya estaba presente en los movimientos. De la izquierda rancia nos lo esperábamos, pero, ¿del feminismo? Nicaragua está sacando muchas cosas a la vista.
¿En qué otras ciudades existen colectivos similares al vuestro? ¿Estáis en contacto las unas con las otras?
Jaqui: Se ha creado una red.
María: Sí, hay en Bilbao, en Barcelona…
Jaqui: En Madrid…
María: Por el sur también hay gente compañera que está exiliada y está haciendo movimiento, y sí que estamos en contacto. Lo bueno es que la red de feministas en Nicaragua es muy potente y se conocen entre todas, Nicaragua es chiquito y potente. Hicimos un encuentro más amplio con compañeras que están en Galicia, en Madrid, en Barcelona… sobre todo compas que acababan de llegar. Además de por coordinarnos y estar entre nosotras en comunicación, por el tema de los cuidados, que es también fundamental. Saber que no estamos solas, que estamos en red y nos sostenemos las unas a las otras.
¿Qué tipo de actividades habéis hecho hasta ahora?
Jaqui: Hemos hecho un vermú, bicicletadas, un concierto con Gaby Maca y Mafe Carrero, que son también activistas de Nicaragua…
María: Al principio hacíamos sobre todo charlas para visibilizar. También hacemos mucho trabajo como en redes sociales y apoyamos actividades que organizan otras compañeras y compañeros, como el Grupo Azul y Blanco o el grupo Guardabarranco.
¿Qué esperaríais por parte de grupos del Estado Español, o bien grupos feministas o bien grupos políticos, que quieran apoyaros? ¿De qué manera podrían ser útiles?
Jaqui: Yo creo que un posicionamiento a nivel de Estado sería lo ideal. Que a nivel de Estado se reconozca que en Nicaragua hay una situación de violencia y que ha habido crímenes de lesa humanidad, que presionaren a favor de las exiliadas y exiliados, de los presos políticos. No solucionará la situación, pero al menos creará un poco de presión.
María: Nosotras luchamos contra el bloqueo y contra la imagen de que en Nicaragua no pasa nada, que es lo que está vendiendo el propio gobierno. Lo que necesitamos es que las organizaciones se posicionen claramente contra lo que está pasando en Nicaragua, que se visibilice y no se olvide, porque mientras nosotras estamos aquí tomando una caña y un café hay gente en la cárcel y hay gente que está muerta. Y también es importante apoyar en las redes de cuidados y de apoyo de aquí para la gente que está aquí. Un poco yo veo esas dos vías. Y sobre todo que entiendan que el tema de la presión internacional es súper importante ahora porque allí hacer activismo político públicamente implica cárcel, implica desaparición, implica tortura o implica exilio. Por eso es tan importante y tenemos tanto poder desde acá.
Jaqui: Sí, en ese sentido es muy importante el trabajo en red que estamos haciendo desde aquí, recogiendo lo que nos llega desde las feministas de allá o desde medios no oficialistas. Es a través de la presión internacional que puede haber liberación de las presas políticas, porque dentro de Nicaragua no hay información. Por eso es importante el hecho de que las organizaciones y demás se posicionen aquí en España, porque de otra forma no se puede visibilizar la situación de las mujeres allá y de la población en general.
¿Os gustaría añadir alguna cosa más para terminar?
Jaqui: Simplemente, recalcar que el trabajo de las mujeres en Nicaragua está siendo titánico, porque siguen denunciando aun sabiendo las consecuencias que eso puede tener con el régimen con el que están cohabitando las ciudadanas ahí. Y también decir que admirable el valor de las presas políticas. Hace poco hubo una entrevista de eurodiputados ahí, que fueron los primeros que pudieron hablar con las presas políticas, y me pareció totalmente lleno de amor y de fortaleza el mensaje de una de ellas que tiene doble nacionalidad. En principio lo que se pensaba era liberarla o luchar por la liberación… es una de las pocas que ha tenido acceso a un abogado, caso contrario de muchas de las presas políticas de Nicaragua que no gozan de doble nacionalidad, y sin embargo dijo que ella no se iba hasta que todos los presos políticos fueran liberados. Me parece admirable el valor que tienen, el posicionamiento de: no me voy, aquí me quedo, esta lucha es justa y hasta que haya justicia y democracia no nos callarán.
María: Nicaragua florecerá.
Jaqui: ¡Nicaragua florecerá!

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