miércoles, 1 de mayo de 2019

MOVILIZACIÓN A 30 AÑOS DE LA PARTIDA DEL LÍDER REVOLUCIONARIO RAÚL SENDIC

Movilización a 30 años de la partida del líder revolucionario Raúl Bebe Sendic
«Custodiamos la antorcha, el revólver y los labios»
Por Valeria Fariña,
Fotografía: Martha Passeggi,
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Red Latina sin fronteras:
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28 de abril de 2019.
Varias actividades conmemorativas del 30 aniversario de la partida física del revolucionario Raúl Bebe Sendic, tuvieron lugar en Montevideo.
Rescate de la memoria
En el Cementerio de la Teja, en Montevideo, descansan los restos del Bebe Sendic. Allí se realizó, este 28 de abril, un homenaje al líder revolucionario, en el que participaron cientos de personas.
Con ofrendas florales y música, Miguel Ángel «Cristo» Olivera y Jorge Zabalza, dos referentes ex-tupamaros, expresaron la importancia de rescatar el legado revolucionario de Sendic.
«Cristo» Olivera comenzó recitando versos del reconocido comunista chileno Pablo Neruda. «Yo no vengo a llorar aquí donde cayeron: vengo a vosotros, acudo a los que viven». «Vinimos con los que se fueron por la noche para alumbrar», afirmó Olivera, con las compañeras y los compañeros desaparecidos y asesinados, «con los que quedan alrededor del fogón y con los que vendrán trayendo brazas».
«Cada caído, cada muerto, cada desaparecido, es un francotirador que dispara su última bala para avisarnos, para advertirnos, para darnos el alerta», dijo Olivera. «Y alerta, que aquí estamos», recalcó el ex tupamaro, «con tozudas utopías patreras», «con los desafíos renovados» y «con los compromisos con la verdad, el pan y la pelea».
«Custodiamos la antorcha, el revólver y los labios, para darlos, darnos, cuando otro fuego arda y otras manos se quemen, para alumbrar otra vez y abrir tinieblas de otra patriada», agregó el vocero del Colectivo Viejo Bebe Sendic, organizador de la actividad.
Es necesario «plantar banderas para seguir» aunque «somos los muy poquitos, los que vamos quedando», dijo Olivera.
«Nuestra lucha sigue siendo la misma por la que cayeron» las y los compañeros, a quienes hay que renombrar y reincorporar a la pelea». «Ellos van con nosotros, ellos son nosotros, somos todos», concluyó el ex-tupamaro.
Bebe Sendic vive en la lucha
Luego de ese homenaje, l@s presentes se movilizaron hacia la Plaza Sendic. «Mal llamada Plaza Samuel Lafone, porque ese señor fue un esclavista», que llegó de Inglaterra en el siglo XIX, explicó Jorge Zabalza. Por eso es que hace años se resolvió que la Plaza llevara el nombre de un referente del campo popular y no de un empresario, representante del poder opresor extranjero.
En la Plaza Sendic, ubicada en el popular barrio montevidano La Teja, se preparó todo para hacer el acto y se recibió a la columna de manifestantes que llegaban del Cementerio.
La oratoria estuvo a cargo del ex tupamaro Jorge Zabalza Waksman, quien recordó, en primer lugar, a todas y todos los compañeros asesinados, y a los recientes fallecidos.
Como decía Ernesto Cardenal, «Acordate de tus muertos cuando tengas un micrófono en mano», afirmó Zabalza.
«En primer lugar, quiero decir que, el que hoy estaría aquí, como siempre, sería Daniel Viglietti, que siempre aparecía con su guitarra y nos decía: ¿Puedo cantar alguna cosa?», relató Zabalza, expresando que Viglietti sería uno de los infaltables en ese homenaje por la memoria de la práctica revolucionaria de Sendic.
Zabalza recordó a varios compañeros y compañeras. Al ex tupamaro Rony Scarzella, asesinado el 23 de abril de 1993, «y cuyo asesinato sigue estando impune», «sin estar investigado».  A Mario «Oveja» Rivadavia y Adrián Barzi que participaron de la lucha por renombrar a esta Plaza, «porque esto comenzó hace años», explicó Jorge. «Cuando colocábamos el cartel “Plaza Raúl Sendic” y la Intendencia frenteamplista nos lo quitaba».
También recordó a Yessy Macchi y a Washington Rodríguez Belletti –los dos oradores centrales del primer acto que realizaron en esa Plaza por Sendic-, y a la compañera entrañable, referente sindicalista, Cristina Díaz, y al querido ex tupamaro y revolucionario Gabriel Carbajales «Saracho», ambos fallecidos recientemente. «Es una tremenda memoria la que tenemos. Todos ellos fueron como Raúl, fueron culpables por ser revolucionarios», dijo Zabalza.
El Sendic revolucionario y socialista, el que quería acabar con la sociedad capitalista, «ese es el Sendic que reivindicamos los que estamos en esta Plaza hoy», recalcó Jorge.
Al acto adhirieron distintos colectivos políticos y sociales y llegaron saludos de núcleos internacionalistas.
En la actividad también estuvieron representantes de varios sindicatos. Adquirieron significado las palabras del gremio de los trabajadores de Montevideo Gas, que se encuentra actualmente en conflicto por el despido de más de 40 trabajadores.
El sindicalista Alejandro Acosta afirmó que «sin lucha, no hay transformación posible» y que «no solo es desde lo institucional desde donde vamos a transformar algo». Además, ratificó la necesidad del control obrero de la empresa estatal -la compañía Petrobras es la concesionaria actual- y enfatizó: «O el  poder Ejecutivo se sienta en una mesa de negociación con Petrobras y resuelve cómo proteger a los trabajadores y los servicios públicos, como el gas, o iniciamos una huelga de hambre».
En el acto sonaron emblemáticas canciones entonadas por los cantautores populares, Ezequiel Fascioli y Paolo Hornos, y finalizó la murga «Falta y Resto» con su repertorio del año 2005, dedicado a Sendic.
Carta de Henry Engler para Raúl «Bebe»  Sendic que fue leída en la plaza el 28 de abril
Querido hermano Raúl:
Te hago unas líneas con motivo de este recordatorio de tu partida hacia nuevos universos.
Aquí las cosas están, algunas bien y otras muy mal. Acontecimientos recientes me han llevado a pensar en cuántas cosas raras nos han metido en la cabeza desde siglos y en las consecuencias que esto tiene para todos.
Empiezo con el concepto de “Patria”. De niños en la escuela, nos ponían en fila y nos hacían marchar cantando una canción que decía:… “Es muy bella mi bandera, nada iguala su lucir y es su sombra la que buscan los valientes al morir” y después: “no ambiciono otra fortuna ni reclamo más honor que morir por mi bandera, la bandera bicolor”. Es decir: hay que morir por la patria, que es la bandera. O está representada por la bandera. Crecimos con la idea de ser valientes y morir por la bandera. Y me he estado preguntando sobre estas cosas.
En la guerra civil española alguien escribió una canción que dice: “Dicen que la patria es un fusil y una bandera. La patria son mis hermanos que están labrando la tierra”. Esto lo escuchamos no de niños, sino de jóvenes. Cuando empezamos a dudar de lo que nos habían enseñado. Y empecé a recabar información sobre el origen nuestra patria. Encontré que en los orígenes, un señor llamado Lavalleja (hay un departamento que lleva su nombre) le dio instrucciones a otro señor llamado Fructuoso Rivera (hay un departamento que lleva su nombre) de solucionar definitivamente el problema de los Charrúas. Mientras esos indios brutos que lo único que habían hecho bien era haber peleado con Artigas siguieran existiendo, no se podía construir una patria. Entonces el militar Don Frutuoso junto con el militar Bernabé Rivera se dedicaron a perpetrar el primer genocidio. El genocidio contra los Charrúas. Les mintieron a los indios que creyeron en ellos y les tendieron una trampa. Arrancaron en Salsipuedes y después los persiguieron por todo el territorio. Y abrieron el camino hacia la patria moderna. Patria que hoy sigue siendo para algunos, un cuartel y una bandera. Se nos ocultó el genocidio en las escuelas, porque: ¿qué importancia tenía? Eran indios. Y además con todas las calles que se llaman Rivera y Lavalleja no eran tan importantes estos hechos.
Heredamos un ejército inspirado en militares como estos. Que jamás va a reconocer que cometieron un genocidio entonces y que no reconocen tampoco el genocidio reciente que perpetraron contra gente que como los charrúas no pensaba como ellos. Genocidio contra la llamada izquierda. ¿Que importan 174 jóvenes que piensan diferente? ¿Y qué importa que la mayoría no hacía resistencia armada?
Bueno, nos enteramos recientemente que los genocidios contra quienes piensan diferente no comprometen el honor del ejército. Pero si un oficial por cobardía no defiende a otro oficial, toda la organización se sacude. Todo el sistema patriarcal está en peligro. Mentir y cubrirse es honrar a la patria. Esta manera de pensar es tan aberrante como la manera de pensar del patriarca Rivera que de paso quería matar a Artigas porque el tupamaro se comportaba como un indio charrúa. Esta mentalidad ha quedado metida, atornillada en la mentalidad de la mayoría de los oficiales del ejército.
El ejército es una organización vertical de oficiales, clases y tropa. Señores patriarcales oficiales, los intermediarios y sus esclavos. Los pobres de verdad que componen la tropa, no pueden ni deben decir absolutamente nada. No pueden opinar. Solo deben obedecer. En los cuarteles se decía: la primera regla es que el comandante siempre tiene razón. La segunda regla es que, si el comandante se equivoca, rige la primera regla. ¿Qué tiene que ver esto con ideas de democracia? Singularmente, en este espanto, no participan ni han participado mujeres. Esto es patriarcado puro. En todas estas barbaridades: ¿Cuántas mujeres se cuentan? Y me dirán: pero es democracia, porque en Brasil, en elecciones democráticas, ganó el militar Bolsonaro, que conmemora el golpe del 64 y defiende desapariciones, torturas, violaciones ocurridas en la dictadura y detesta a los homosexuales. Antes de las elecciones un juez encarcela a Lula, su opositor. Después que Bolsonaro gana, nombra a ese juez de ministro de justicia.
¡Qué farsa! ¡Viva la justicia, viva la democracia. Viva la patria!
Bueno, tenemos que reconocer que esta democracia viene heredada de los patriarcas. Está hecha a su medida y manera. Pero nosotros debemos tener en cuenta que una democracia que no respeta los derechos humanos, no es democracia: es una farsa. Tenemos que ser conscientes de que no se puede plebiscitar si se va a juzgar o no a criminales de guerra. Es también una farsa.
A Hitler lo eligieron democráticamente. Aunque era un racista declarado desde el comienzo. Si hubiesen hecho un plebiscito en Alemania después de la guerra, en esa democracia entre comillas, seguramente hubiesen votado no juzgar a los heroicos militares que hicieron desaparecer en el humo 6 millones de judíos.
El respeto por los derechos de los seres humanos en este planeta es el principio y el fin de una verdadera democracia. El gobierno del pueblo es para el pueblo. No es para el cuartel ni la bandera. El pueblo no puede permitir estas violaciones flagrantes a los derechos humanos ni tampoco se beneficia con la existencia de los ejércitos. Porque el fin del ejército no ha sido proteger a los ciudadanos, sino las guerras, los exterminios. Y me dirán: pero han ayudado en las inundaciones. O en los incendios. Y yo pregunto: ¿necesitamos un ejército con oficiales y con esclavos para eso?
¿No podemos encontrar medios más baratos y menos peligrosos para movilizarnos cuando hay catástrofes naturales?
Creo que es hora de pasar el ejército a retiro y no confiar en las democracias donde los derechos humanos rigen solo para los que deciden.
¿Para qué queremos un ejército?
Considero que no reconocen sus hechos de guerra, son unos miserables cobardes. Y los que los protegen igual. No son valientes, no tienen honor. Esto no tiene vuelta. Como sé bien que piensas como yo en este punto, lo comento aquí para todos.
Para no aburrir a nuestros compañeros del alma, no te cuento aquí sobre el drama de la contaminación. Que es otro tremendo capítulo. Espero contarte cosas positivas en la próxima. Pero ya lo positivo es que estemos juntos para analizar cosas y hallar soluciones.
Te mando un entrañable abrazo de universo a universo.
Henry
Carta de Resumen Latinoamericano al acto
A los compañeros y compañeras que hoy homenajean a Raúl Bebe Sendic
Queremos decirles queridos compas, que para nosotros, Raúl Sendic ha sido el símbolo más acabado de lo que debe ser un revolucionario. Humilde, corajudo, rebelde y sobre todo, dotado de una notable capacidad organizativa para plantear la pelea de los de abajo. Junto con el Che, la dignidad tupamara de nuestro hermano oriental dibujó un antes y un después en la forma de afrontar la lucha antioligárquica, antiimperialista y por el socialismo. No ceder jamás ni un palmo a los enemigos de adentro y de afuera, y tener como referencia a los más humildes a la hora de dar la batalla.
Nunca le gustó la politiquería burguesa, ya que por sobre todo confiaba en las enseñanzas surgidas de los fogones con los peludos de Bella Unión, esos que aún están postergados por los malos gobiernos que sobrevinieron a la partida física del viejo Sendic. Pero nos quedó el legado del querido Bebe y éste nos seguirá iluminando para sumarnos a las nuevas resistencias, que como dice el Tambero, germinarán por todo el continente.
Por la tierra y con Sendic, gritamos hoy y seguiremos caminando y luchando por todas las vías posibles, juntos, orientales y argentinos, para lograr la tan ansiada segunda independencia.
¡Arriba los que lucharon y lucharán siempre!
Carlos Aznárez
y todos los compañeros y compañeras de Resumen Latinoamericano

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