jueves, 4 de julio de 2019

EL T-MEC: LA “4T” SE SUBORDINA A LOS INTERESES DE ESTADOS UNIDOS

El T-MEC y la subordinación a Estados Unidos
Iván Montero,
Rebelión:
04 de julio de 2019.
 
Con un gobierno de “izquierda” y un domino en el Congreso de la Unión, el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) podría impulsar medidas que confronten al neoliberalismo en México, sin embargo han optado por impulsar y dejar intacto uno de sus principales pilares, la industria maquiladora de exportación.
La reciente aprobación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por parte del Senado mexicano, pone en entredicho que la coalición que encabeza Morena quiera confrontar al neoliberalismo y el consenso de Washington.
El nuevo tratado de libre comercio viene a dar absoluta continuidad a la dependencia económica con Estados Unidos. El mismo Donald Trump señaló que este tratado servirá para que EU-Canadá-México compitan “como uno” contra China y la Unión Europea. Esta lógica colocaría a la economía mexicana como satélite estadounidense en su disputa frente a la economía asiática.
El predominio estadounidense
Durante los 36 años de neoliberalismo se profundizaron los nudos de la dependencia económica con Estados Unidos. El dato es demoledor: el 80% de las exportaciones “mexicanas” tiene como destino el mercado estadounidense y sólo el 5% de la industria de exportación (la más vigorosa del aparato productivo) está vinculada con procesos productivos para atender las necesidades nacionales.
La industria maquiladora de exportación, concentrada en los estados del norte y la zona del bajío de nuestro país, sintetiza los fuertes vínculos entre la oligarquía nacional y los intereses norteamericanos: en 2018, el 49.1% de la Inversión Extranjera Directa (IED) se concentró en la manufactura [Milenio, 28/02/2019], donde destaca la maquiladora de exportación con predominio en la industria automotriz (General Motors, Fiat, Chrysler, Ford, Nissan y Volkswagen).
Por supuesto, el sector maquilador no es el único interés de las empresas estadounidenses, ni son los únicos intereses extranjeros asentados en el país, pero su peso específico es apabullante, un dato lo revela: durante las últimas dos décadas, el 48% de la IED ha provenido de Estados Unidos. [i]
A través del endeudamiento financiero también podemos apreciar los vínculos de subordinación y dependencia con el país del norte. Al cierre del 2018, del total de la deuda externa (que equivale al 18% del PIB) el adeudo más grande es con Estados Unidos (37%), le sigue Alemania (22%) y Organismos Financieros Internacionales (15%) [El Economista, 26/11/2018].
Los intereses del capital extranjero, en general, se han concentrado en la manufactura, la explotación de los recursos naturales y el financiamiento. Las empresas nacionales beneficiadas por el neoliberalismo se anclaron a estos mismos circuitos productivos y de especulación financiera: las manufacturas, las telecomunicaciones, las finanzas, la minería y el comercio, repuntaron de la mano de los mayores grupos empresariales del país.
Arropados por la corrupción -que se ha evidenciado como un enorme negocio, estimada hasta en 10% del PIB [El Economista, 22/11/2018]-, el autoritarismo, la débil soberanía y las privatizaciones impulsadas desde el Estado, la oligarquía mexicana vio crecer sus fortunas exponencialmente. En 2002 la fortuna de los cuatro más ricos del país representaba el 2% del PIB, para el 2015 representaba el 9.5% [Forbes, 24/06/2015]; en 2017, los seis principales acaudalados concentraban tanta riqueza como el 50% más pobre del país [Sin Embargo, 22/01/2018].
En contraste, las empresas relacionadas con los circuitos productivos de exportación solo han producido 5 de cada 100 empleos. La gran empresa utiliza el 28% de la población ocupada, mientras el restante 72% se lo dividen la micro, pequeña y mediana. Estas últimas tres, representan el 99.8% del total de las 5.6 millones de empresas que hay en México y solo el 4% está vinculada con las cadenas productivas de exportación. [ii]
Del TLCAN al T-MEC
El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) había consolidado las relaciones productivas, comerciales y financieras de México con los dos países del Norte. De 1994 a 2017 las exportaciones entre estos países se multiplicaron por siete, las importaciones por cuatro. Estados Unidos se consolidó como el principal socio comercial, el mayor mercado de exportación y el principal importador; Canadá como el cuarto socio comercial, segundo en destino exportador y sexto en importación. [iii]
El T-MEC representa un elemento vital para la industria maquiladora de exportación y causaba desconfianza que un gobierno de “izquierda” pusiera en riesgo los dos más grandes intereses de la lumpenburguesía mexicana: el “libre comercio” y el impulso a la inversión extranjera.
No obstante, fue aprobado precipitadamente por el Senado mexicano y así, por lo pronto, quedo cancelada una transformación sustancial que pudiera establecer nuevas estrategias de asociación comercial entre México y otras economías. Ahora, el gobierno de la 4T y las clases dominantes -que siguen escoltando las “negociaciones” con Estados Unidos- esperan temerosos a que el tratado sea ratificado en la Cámara de Representantes.
Un proyecto de izquierda que pretenda enterrar al neoliberalismo, tendría que impulsar la organización independiente de las clases trabajadoras, así como combatir la dependencia con Estados Unidos afianzada en estos tratados, la cual es tan brutal que bastó la pura amenaza de Donald Trump, de poner aranceles a México, para obligar al gobierno mexicano a capitular a favor del país del norte en cuanto a política migratoria nacional se refiere. Poner al servicio estadounidense a la recién creada Guardia Nacional para acompañar sus labores fronterizas, evidencio la subordinación y la endeble soberanía del país.
El 1 de enero de 1994 entró en vigor el TLCAN, ese mismo día el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional se levantó en armas. Hoy, con 114 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones, el jefe del ejecutivo celebra su revalidación; la “izquierda” diluyó su bono democrático de 30 millones de electores al cancelar otras rutas para la economía mexicana. 
Notas:
[i] De 1999 a 2018, la IED total fue de 539,868.4 millones de dólares, de los cuales, 259,995.9 millones provinieron de Estados Unidos. En segundo lugar, muy por debajo, se encuentra España, con 65,269.2 millones, que representa el 12%. Fuente: Secretaria de Economía.
[ii] Ríos Vera, José Luis. (10 de abril de 2018). México frente al globalismo neoliberal: superexplotación, Despojo y Barbarie (III). Disponible en
[iii] Informe a la Cámara de Senadores del H. Congreso de la Unión sobre el inicio de negociaciones para la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) entre Canadá, Estados Unidos y México. (Julio de 2017). Disponible en

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