miércoles, 14 de agosto de 2019

CHARROS Y NEOCHARROS SE IRÁN SÓLO POR LA FUERZA OBRERA CONSCIENTE Y ORGANIZADA

EL LARGO ADIÓS A CHARROS Y GÁNSTERES 
05 de agosto de 2019. 
...como los sindicatos, ha sido depredada, 
destruida, convertida en servidumbre 
por el afán consumista. 
Los políticos se han convertido 
ellos mismos en mercancía 
que se vende para asegurar 
su propia capacidad de consumo. 
Otro tanto sucede con la «justicia» 
y los juzgadores, diputados, 
senadores, líderes sindicales, 
funcionarios de toda laya: 
todo se compra todo se vende. 
El mercado de fierros viejos y baratijas 
de Neza o el de la Milla se quedan cortos 
frente a la plaza en que se ofrecen, viles 
baratijas, la justicia, la política 
y muchos líderes sindicales. 
José Uriel Aréchiga:  
Capital Depredador y Rebelión  
El título de la película clásica del humor involuntario, el famoso “churro mexicano” de Juan Orol era “Charros contra Gánsters (sic) y en hora y media de balazos, canciones y melodrama se despachaban con cuchara grande las marrullerías de los machos y poderosos del momento. Hoy en México se podría hacer un documental de comedia sobre la lucha por hacer que se vayan, dejen lo que se robaron y se cambie a fondo la estructura sindical degradante y deformada que dejan los charros sindicales que no están contra los gánsteres, sino que son sus cómplices o su otra cara del negocio de controlar trabajadoras(es) para el bien del capitalismo y de sus negocios personales. 
Todos los días del nuevo gobierno se insiste que ya existen cambios a la Ley Federal del Trabajo que permitirán, “ahora sí”, la libertad sindical para crear nuevos sindicatos y las bases legales para democratizarlos con el voto libre, directo y secreto de sus afiliados y las garantías para que el mismo se haga valer. Uno ve caricaturas de los capos del Congreso del Trabajo reaccionando contra las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT) que según se declara tienen como objetivo la transparencia en el manejo de los recursos y el fortalecimiento de la democracia sindical, pero sin caricatura los neocharros de la UNT, los napoleones y los muchos enquistados en organizaciones de trabajadores que se aplican como nuevos líderes más o menos gansteriles, pero esencialmente proempresariales, también aparecen festejando el lugar que se les abrirá para acceder a la cúpula de nuevas y viejas centrales de dominio sobre la base trabajadora. 
Y los trabajadores que luchan por recuperar sus sindicatos ¿qué saben y qué esperan de esas modificaciones laborales? La síntesis de esos cambios destaca: 
-El periodo de duración de las directivas no podrá ser indefinido o por un tiempo que obstaculice la participación democrática de los afiliados. Debe respetarse el derecho de votar y ser votado. 
-La elección de la directiva sindical y secciones sindicales, se realizará mediante el ejercicio del voto directo, personal, libre y secreto. 
-Se debe integrar un padrón completo y actualizado de los miembros del sindicato con derecho a votar, que se publicará con tres días de antelación a la elección. 
-La directiva de los sindicatos, deberá rendir a la asamblea cada seis meses, cuenta completa y detallada de la administración del patrimonio, incluirá los ingresos por cuotas y otros bienes, así como su destino. 
-El lugar donde se desarrolle la votación debe ser seguro, sin propaganda de las planillas contendientes y que se ofrezcan las condiciones para que los trabajadores puedan ejercer libremente su derecho al voto sin ningún tipo de coerción. Y no debe haber actos de intimidación o violencia en contra de sus miembros o representantes. 
De no respetarse los puntos anteriores se considerará como una violación a derechos a la libertad sindical y de negociación colectiva. 
Quienes han leído entera o en parte esta lista de cambios, se han animado y surgen escritos, foros y discurso cargados de esperanza de que la ley en el papel y la palabra del gobierno federal hagan cumplir una “democratización sindical”, olvidándose que ella es tarea de una fuerza organizada de trabajadoras(es) conscientes no solo de sus derechos legales sino del tipo de organización de lucha que quieren. 
Por eso se ven las peleas entre grupos, fracciones en el mejor de los casos por ganar la directiva de los sindicatos en estas fechas. Lo que se conoce es que pocos hacen o buscan un cambio estatutario, una revisión de su estructura y una campaña de información y educativa entre las bases para evitar que se reproduzca en la misma organización las condiciones que alejaron a las bases de su poder real en la toma de las decisiones sobre sus fines y el ejercicio de su lucha. 
Además si no se cambia desde abajo luchando con fuerzas, por pequeñas que sean, que practiquen en cada área, departamento, nave o sección el control sobre el proceso de trabajo, la preparación de revisiones salariales y contractuales y las posibles huelgas, la discusión y resistencia ante programas de productividad, la recuperación y cuidado de la salud en el trabajo y de las prestaciones y la seguridad social todas hechas ruina por el capitalismo neoliberal y por el charrismo gansteril, que no se irá por  votaciones “libres” sino expulsado por el poder real de las bases trabajadoras. 
Pensiones miserables a la nueva generación de trabajadores 
Colectivo del periódico El Zenzontle: 
                                                                                                                  05 de agosto de 2019.  
Es necesario un cambio de política hacia los trabajadores, debemos obligar (trabajadorxs y jubiladxs) a que se termine con la informalidad laboral para poder alcanzar una pensión digna, los analistas según sus predicciones nos muestran un panorama muy sombrío para los jóvenes: 
La Organización  para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), agrupa 36 países miembros y su misión es promover políticas y dice: “México es el país en donde las pensiones sufrirán el mayor detrimento generacional, porque los jóvenes con Afore se jubilaran con el 26.6% de su última remuneración, según  estudio, siempre y cuando logren alcanzar  1,250 semanas cotizadas en el IMSS, de no ser así el 56% de la generación Afore se jubilará sin pensión y sin derecho a atención médica del IMSS, (750 semanas)”, sentenció David Kaplan en la División de Mercados Laborales  del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pues según las cifras de la Consar, solo 23.9% de los cotizantes con  la Ley Afore tendrá pensión en su retiro. 
La primera generación se retirará en 2022. Y son cerca de mil trabajadores que entonces cumplirán 65 años. A quienes cotizaron sin interrupción laboral las 1,250 semanas recibirán una pensión, y quienes no alcancen el requisito se les entregarán sus recursos ahorrados en una sola entrega. 
Pero hay otro grupo de trabajadores, que no cuentan con una Afore y representan un 34.5% de la población económicamente activa, tampoco saben si cuentan con una cuenta individual, según estudios de la agencia que compara los servicios financieros Corum.com y Brand Engagement. 
Hay diversas propuestas de los neoliberales para resolver este problema, pero la solución para ellos es que se comience a obligar a los trabajadores a que coticen de manera voluntaria desde el primer día de trabajo, o que ahorren en una caja de ahorro, y a quienes no tienen Afore y trabajan por su cuenta las financieras quieren que se les afilie a una, el chiste para ellos es que cada quien deba pagar su retiro, mientras los patrones continúan acumulando cuantiosas ganancia a costa de la clase trabajadora. 
Las pensiones son parte de la Seguridad Social y se financian con la aportación de los patrones, el gobierno y los trabajadores, pero el capital financiero se apoderó de los ahorros de los trabajadores cuando nos impusieron una reforma a la ley del IMSS en 1997 que creó las Administradoras de Fondo para el Retiro (Afore). Por ello luchamos para abrogar esta ley exigiendo que el ahorro de los trabajadores regrese al IMSS para que el instituto pague pensiones justas y que el dinero de los trabajadores este bien supervisado para que no lo roben más. 
Presionamos al nuevo gobierno para que impulse una política de empleo formal que fortalezca las finanzas del Instituto, exigimos que “ni un peso más al capital financiero de los ahorros de los trabajadores”. Esta debería ser la política a seguir y no la propuesta del titular de la Unidad de Seguros, Pensiones y Seguridad Social en la Secretaría de Hacienda, Carlos Noriega Curtis que plantea una reforma de pensiones a mediados de la administración actual con las amenazas de aumentos en la edad de retiro y en las aportaciones mensuales del trabajador. Dice que esto se haría “con cambios graduales con el consenso de la Iniciativa Privada y los trabajadores”. (El Heraldo de México, julio 2, 2019) 
Esa no es la solución, la rechazamos, no hay tal consenso de los trabajadores porque no habrá dinero que alcance mientras los patrones estén exentos de pagar lo que les corresponde. Las y los trabajadores seguiremos luchando para que las cosas cambien de fondo, contra la explotación de la fuerza de trabajo, y de inmediato para detener el despojo de los ahorros de los trabajadores por los voraces capitalistas, que no tienen llenadera pues cada día quieren más. 

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