miércoles, 28 de agosto de 2019

¡Presentación con vida del compañero Sergio Rivera! Defensor del territorio de la Sierra Negra

Justicia para Sergio Rivera a un año de su desaparición forzada 
Por Alma Sánchez 
Agencia Autónoma de Comunicación SubVersiones: 
27 de agosto de 2019. 
A un año de la desaparición de Sergio Rivera Hernández, indígena nahua y defensor de territorio y los ríos en la Sierra Negra de Puebla contra proyecto Hidroeléctrico Coyolapa-Atzalan, aún no hay sanciones para los responsables y presentación con vida. 
PROHIBIDO OLVIDAR 
LA MEMORIA TRANSFORMA EL DOLOR EN ESPERANZA 
LA MUERTE EN VIDA 
 LA IMPUNIDAD EN JUSTICIA” 
El pasado viernes 23 de agosto se cumplió un año de la desaparición de Sergio Rivera Hernández, quien fuera defensor del agua y territorio, y quien se oponía a la construcción del proyecto Hidroeléctrico Coyolapa-Atzalan, en la Sierra Negra de Puebla. 
El 23 de agosto del año pasado, testigos presenciaron que Sergio Rivera fue arrollado por una camioneta blanca, levantado y desaparecido, al regresar a su comunidad y tras haberse reunido con sus compañeras/os. Fue a plena luz del día cuando estos testigos, presenciaron que empleados de Fermín González León, expresidente municipal de San Pablo Zoquitlán, se lo llevaron y desde ese suceso, no se ha sabido nada. 
Familiares, amigos y organizaciones que conocieron al indígena nahua Sergio Rivera, hicieron una serie de acciones y una misa el pasado viernes 23 de agosto del año en curso. Posteriormente realizaron una conferencia de prensa para exigir la presentación con vida de Sergio Rivera, la sanción a los responsables, a la fiscalía que cumpla con las órdenes de aprehensión que están pendiente y el cese a la persecución y hostigamiento que sufre su esposa Consuelo Carrillo León y sus pequeños hijos. 
Antecedentes 
Los impactos ambientales, culturales y sociales en la Sierra Negra con el proyecto Hidroeléctrico Coyolapa-Atzalan 
El pasado mayo se cumplen 3 años de resistencia contra el Proyecto Hidroeléctrico Coyolapa-Atzalan, impulsado por Minera Autlán en la Sierra Negra de Puebla. Este proyecto tiene una inversión inicial de 2500 millones de pesos, que pretende hacer una presa utilizando los ríos de Coyolapa y Atzalan, que son afluentes del río Tonto en la Sierra Negra. 
En entrevista para Subversiones, Omar Esparza coordinador del Movimiento Agrario Indígena Zapatista (MAÍZ), nos habla acerca del impacto ambiental que tendría el proyecto Hidroeléctrico Coyolapa-Atzalan. 
Omar, ¿de qué manera impactará la construcción de este proyecto? 
La desviación de 7 kms. de esos dos ríos entubados, impactaría de gran magnitud, porque moriría todo lo que lleva el río dentro, con la presión y la fuerza de las turbinas. El río alimenta a todas las familias que viven a las orillas, es un afluente de vida para las tierras, animales, aves, hay todo un esquema de flora y fauna que se nutre gracias al vapor, la humedad y que impactaría a comunidades de Puebla, Veracruz y Oaxaca. Este afluente llega a la presa Temazcal, mejor conocida como Miguel Alemán, que fluye al río Papaloapan, uno de los más importantes en el país. 
¿Cuáles fueron las estrategias que utilizó Minera Autlán al llegar a las comunidades afectadas? 
Como muchos proyectos que llegan a invadir territorios, Minera Autlán no es la excepción, pues a su llegada dijo que generaría fuentes de empleo, y que con la hidroeléctrica habría derrama económica. Se ha desmentido respecto a este tema. 
En la sierra norte hemos visto los impactos ambientales que deja una hidroeléctrica, y la fuente de trabajo no es más que para una o dos personas a cargo de cuidar el proyecto. Si bien, los afectados indirectos, son llamados a hacer algunos trabajos como chapear o tareas mínimas que hace un peón. Pero ninguno de los originarios donde hay ocupación de ese territorio son llamados a trabajar, como en algún momento prometió Minera Autlán y que posteriormente desmintió públicamente, al decir que no se generaría el número de fuente de empleos directos. Aunado a esto se desplazaría la comunidad de Coyolapa (Zoquitlán o Coyopala), es decir, desaparecería una comunidad entera, que son quienes viven a lado del río. Esto impactaría no sólo a la comunidad desplazada sino toda la cultura, la cosmovisión de un pueblo que ha vivido y se alimentado del río y todo lo que no se entiende porque para los empresarios es solamente un río. 
Ese río no sólo alimenta a quienes habitan en él, sino que estos humedales ayudan a que tengan sus cafetales, sus huertos, su alimentación, prácticamente todo. Esos humedales benefician a la montaña y a las partes altas y bajas de la Sierra Negra 
La llegada del proyecto hidroeléctrico Coyolapa-Atzala a la Sierra Negra 
Omar, platícanos ¿cómo llegó este proyecto a la Sierra Negra? 
Bueno, tiene que ver con la Reforma Energética, uno de los temas centrales hoy en día que no se quiere discutir en ninguno de los espacios, por lo menos en el anterior gobierno y el actual, pues es precisamente que los impactos negativos de esa reforma lo que han provocado es la ruptura del tejido social comunitario. 
La empresa minera lleva 10 años haciendo prospección y haciendo investigaciones sin permiso de las comunidades, sin apegarse al Convenio 169 en un inicio, y de una manera facciosa fue comprando tierras a la gente, sin que les hayan dicho para que se utilizarían, haciendo contratos leoninos, contratos con privados, que al final, aunque es tierra de algunos, va a tener un impacto en la vida comunitaria de todas las poblaciones que habitan en este cauce. 
Entonces la minera llego hace más de 10 años, con la apertura de la reforma energética le da la oportunidad de las empresas privadas de poder generar su propia energía. La hidroeléctrica es un proyecto de generación de energía para la minería, pero sobre todo que beneficiará a Minera Autlán y al dueño que es uno de los más ricos del país, que es José Rivera Larrea de Grupo México. 
¿Detrás de Grupo México, qué otras empresas están? 
Bueno, en el transcurso de estos 3 años de lucha y resistencia lo que hemos ido encontrando, es que hay otros 3 proyectos hidroeléctricos proyectados en la zona. Ha habido ya, mediciones de afluentes, trabajos previos a mediciones de la cantidad de agua que se genera durante el año, con las lluvias, etc., ha hecho ya trabajos que violentan a las comunidades en el hecho de que no ha habido información, veraz, real, en el cual no dan a conocer los proyectos tal y cual son. 
Pero en el país en si son, 3000 proyectos hidroeléctricos. ¿Qué implica esto?, la privatización del agua. Y bueno, uno a lo mejor dice: “es 1”, pero la verdad es que la reforma energética tiene planteado 3000 hidroeléctricas en el país, y la mayoría de estas son en este tipo de cauces, donde se encuentran los territorios de los pueblos originarios que van a ser golpeados de esta forma, porque además el agua que es sustento de miles de campesinos o indígenas, va a ser para un negocio privado y no para el bien común de la comunidad. Eso lo hemos expresado en muchos momentos, y esta minera ha ido comprando la voluntad de la gente, haciendo regalos, llevándolos a ver todos sus procesos donde tienen otras hidroeléctricas, los han llevado a hoteles lujosos, comidas y cenas “buenas”, que al final son dádivas pero que a un campesino o indígena que nunca ha salido de su comunidad, pues es una manera de dar espejos a la gente para convencerla de que son “bondadosos y buenas gentes” y esta lo de siempre, la ambición de los empresarios rapaces, voraces que lo único que buscan es sacar provecho para generar mayores ganancias para sus negocios. 
¿A qué comunidades impactará este megaproyecto? 
Bueno el impacto del proyecto abarca comunidades de Puebla como: Ostopulco, Coyolapa, Pozotitla, comunidades que van más hacia el Tepeyac, igual Tlacotepec de Díaz, La Cumbre, que son beneficiadas por humedales. Y de ahí comunidades como Villa del Río, Caxapa, Caxapa de Veracruz, y atraviesa comunidades de Oaxaca, que ahora no tengo exactamente todos los nombres.  Yo creo que son más de 70-80 comunidades que son beneficiadas por este afluente, y miles de familias que viven de ese río. 
 La resistencia contra el proyecto 
Omar, ¿cómo ha sido el proceso de las comunidades involucradas? 
Hay comunidades que han sido las primeras afectadas y después, comunidades que han ido tomando conciencia del proyecto con esta lucha de 3 años, que han estado resistiendo contra este megaproyecto. 
Ha habido amparos que se han interpuesto, por ejemplo, uno de una organización que se llama CNPA-MN, el cual es un amparo de suspensión para las comunidades que se encuentra dentro de los polígonos de afectación. 
El problema es que con la nueva reforma al artículo 2 que está empujando el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas INPI, así como otros artículos que establecen la consulta libre, previa e informada, tierra, territorio, autonomía, etc., hay una parte de todo este esquema, en el cual, los jueces tendrían que solicitar la reposición de los instrumentos jurídicos que permitan la aceptación o negativa de la comunidad. Y eso significa que el juez ordenaría consultas en lugares y territorios indígenas en donde no las ha habido y en donde hay resistencias para que no se hagan, porque hay pueblos que tienen el derecho de rechazar las mismas.  Así como hay comunidades que tienen el derecho de elegir y solicitar una consulta al Estado, también hay pueblos que tienen el derecho de elegir y decidir más allá de lo que el Estado les imponga a través de una ley y decidir NO a este tipo de megaproyectos. Esa es una de las discusiones que están en la puerta, es decir, antes de la consulta, que ellos equiparan desde el derecho subjetivo, que es igual al “derecho a la vida” desde la concepción de Estado, como “primero los pobres”, primero está el derecho a ser pueblos, el derecho al territorio y el derecho a la vida, desde la cosmovisión de los pueblos que son ancestrales y que han estado antes que nosotros. Y ellos dicen, “si tú no tienes territorio, entonces no puedes ser un pueblo”. Entonces es una de las disyuntivas qué se confrontan en este esquema. 
Lo que pensamos con todo este tema de la consulta, y que se dará en todo el país, en donde hay proyectos y en donde no se han permitido las consultas, porque hay resistencias, pensamos que ahí habrá una guerra fratricida entre pueblos-comunidades; familias contra familias; unos a favor y otros en contra; partidos políticos inmiscuyéndose en el tema; los grupos de poder; caciquismos y los grupos de interés de los poderes fácticos; el poder económico para obligar a que sea un mero trámite y apropiarse los territorios de las comunidades. Entonces ese es el gran problema de tener una nueva reforma. Nosotros ya lo vivimos, acompañamos la lucha del zapatismo en el 2001, en la Marcha del Color de la Tierra, con una iniciativa de ley indígena la cual fueron los Acuerdos San Andrés y encontramos la negativa de la clase política, como hasta hoy sigue siendo, es decir; un mero trámite. Veremos qué pasa en el Congreso. Veremos cómo trasquilan esta iniciativa, la mutan, la maquillan, y destazan. 
Estaremos atentos, porque los partidos políticos van a dar un grito en el cielo, al igual los poderes económicos y fácticos y harán lo que sea para que este tipo de ley, como ya ha pasado, no llegue a ser lo que se busca, que los pueblos sean sujetos de derecho, sigue siendo una ley colonialista, desde su visión occidental. 
Debo decir que hay otros derechos, como el derecho a la autonomía, que con ley o sin ley, se ejercen en los hechos y que han sido ejemplos de muchos pueblos que se han levantado porque a muchos no les importan sus leyes, y han hecho en la práctica su manera de organizar, su producción, su gobierno, su territorio. En los hechos se ha dado, y esto ha sido desde el zapatismo y el surgimiento de los originales y nuevos Caracoles Zapatistas, las Juntas de Buen Gobierno. Ellos son un ejemplo claro de qué es un derecho y la libertad, y que no se busca en las leyes. 
La organización para haber parado la hidroeléctrica Coyolapa-Atzalan, platícame acerca de eso, Omar. 
Fue un proceso durante varios meses, la gente venía hablando que habían escuchado que había un proyecto. Fuimos platicando entre compañeros, pueblos, entre dirigentes en sus propias comunidades y autoridades de su pueblo para investigar. La verdad es que nosotros no teníamos idea, no sabíamos que nos involucraríamos en esta resistencia. Nos fue llevando poco a poco. Primero la idea era saber de qué estábamos hablando. Empezamos a investigar y logramos tener una parte del manifiesto de impacto ambiental, que fue difícil obtener porque lo esconden las mismas empresas y dependencias. En la gran parte del país, las comunidades no tienen en sus manos los proyectos tal cual y cómo van a ser aprobados o tal cual van a ser impuestos. No tienen la información de esos proyectos. No hay alguien que pueda decir: “yo tengo el proyecto de tal hidroeléctrica, tal termoeléctrica, tal gasoducto”, porque los esconden. 
Entonces logramos investigar y nos hicimos de información, empezamos a debatir con las comunidades empezamos a leer, y entonces apareció Minera Autlán, aparecieron los empresarios acompañados de la Secretaría de Energía (SENER) y la Secretaría de Gobernación, y de repente acompañados de la SEMARNAT. Una vez que empezamos a denunciar, empezaron aparecer actores, para hablar de las bondades del proyecto Y entonces, ahí empezamos a darnos cuenta que había autoridades que ya habían sido vendidas, les digo vendidas, porque realmente fueron autoridades que al inicio estaban en contra de este proyecto, y después fueron grandes defensores testaferros de este proyecto, y en contra de los pueblos y la gente que daba sus argumentos del por qué NO, por lo iba a pasar y del desplazamiento a las comunidades que iban a estar destruyendo, en este caso Pozotitla, 
Entre más fuimos informando y denunciando públicamente, más informadas estaban las comunidades. Se dio un primer foro en Zoquitlán en donde casi 2000 personas de distintas comunidades estuvieron en el Primer Foro de las Resistencias, durante el primer año. Después hicimos un segundo foro en Tlacotepec de Díaz, y ahí llegaron el mismo o más número de personas, pero ahora con la comunidad de Tlacotepec. Llegaron para informarse y saber sobre el proyecto. Y ahí empezó la minera a querer hacer sus consultas, ya prácticamente tenían todo. Y, qué pasó, pues que la comunidad se organizó, nos fue informando, y la misma comunidad tomó iniciativas de parar las asambleas que las autoridades querían ejecutar, porque era para el trámite de otorgar los permisos, el cambio de uso de suelo o cosas que ya estaban prácticamente hechas, pero necesitaban para aparentar la consulta ante la Secretaría de Gobernación, la SENER, y diciendo que se había consultado a los pueblos. Pero hubo una gran movilización, que surgió de los dos foros informativos. Había una inmensidad de gente que estaba preocupada interesada en saber que iba pasar en su territorio. Bueno pues ahí nace la organización. Se nombran comités, se nombran delegados, se nombran compañeros que empiezan a venir a la Ciudad de México para presionar a SEMARNAT. A tomar las oficinas de Minera Autlán por todas las agresiones y amenazas que se empiezan a suscitar en una de las radios: Tlayoli (Voces del Maíz) en donde hirieron a un compañero y destruyeron el equipo de la radio. Entonces eso hace que las comunidades se enojen y empezamos a salir y a presionar para exigir que interviniera la Secretaría de Gobernación. 
Hasta el día de hoy ha sido difícil que la Secretaría de Gobernación haya tomado cartas en el asunto, solamente administró el conflicto, y hoy ni siquiera hemos tenido la posibilidad de tener una mesa de diálogo, sobre los temas centrales que han generado el conflicto, y que han sido agresiones, amenazas, desplazamiento forzado de compañeras/os, incluso la desaparición del compañero Sergio Rivera Hernández, que el día de hoy 23 de agosto se cumple un año de su desaparición por ser uno de los compañeros más visibles al frente de esta resistencia en su comunidad Tepetolonzi en Coyolapa. 
¿Cuál ha sido el actuar de la cuarta transformación frente a la desaparición de Sergio? 
Después de la desaparición de Sergio, tomamos la decisión de venir a la casa de transición de Andrés Manuel. Nos movió mucho porque llegó la esposa de Sergio y sus hijos. También llegó una comisión de 200 compañeros a pedir una audiencia. Fue difícil hablar con él, jamás quiso atendernos estando ahí su esposa e hijos. No se dignó a escucharnos, ni siquiera voltear la vista de los que estábamos ahí afuera, esperándolo. Le pedimos que nos escuchara y jamás se bajó de su carro, se fue. 
Nos impresionó que al otro día en la televisión habían traído a un grupo de teatro de Tehuantepec, vestidos de istmeñas, bailándole la flor de naranjo, típico acto oaxaqueño. Pues nos impresionó que Andrés Manuel se bajó a bailar con este grupo. Con esto vemos que los muertos, los desaparecidos, no es un tema de importancia de su agenda. Sin embargo, el teatro, la música, la danza, la fiesta, lo folklórico, lo que llama la atención a los medios, sí. 
Nos dejó muy marcado eso nosotros y vemos que esto que se dio, es una forma de esencial de este gobierno. Porque además a estas alturas, ni la fiscalía para la desaparición de personas, ni la búsqueda de Sergio, han actuado, nosotros hemos tenido que hacerla, bajo los riesgos de que el grupo que desapareció Sergio, que es un grupo vinculado al crimen organizado que está metido en el municipio de Tlacotepec de Díaz, San Miguel Eloxochitlán y una parte de Zoquitlán, operan ahí, con la impunidad de las autoridades municipales y que los hace ser cómplices. El caso de Sergio, no les importó, ante ello la búsqueda la hicimos nosotros, los pueblos, las personas, los compañeros, a pesar de esas condiciones, son los que bajaron para ir a buscar a Sergio. 
¿Dónde está Sergio, a un año de su desaparición? ¿dónde está el compañero? Lo queremos de vuelta en su casa, en la forma que sea, pero su familia tiene el derecho de que Sergio regrese. 
Omar, platícanos ¿quién era Sergio Rivera? ¿de dónde era originario?, me gustaría que me platicarás más de su vida personal y política de Sergio. 
Bueno, Sergio es un migrante indígena nahua radicado en la ciudad de México, donde conoció a su compañera y esposa Consuelo. Es un papá de 5 niños, dos hombres y tres mujeres, el más chiquito cumplió un año. 
Sergio era mecánico, lo aprendió a ser de manera autodidacta. Era campesino, araba su tierra en la montaña en Coyolapa, regresó a vivir a su pueblo luego de ser migrante en la ciudad de México. Como todo indígena que migra y regresa a su pueblo, regresó a vivir a su tierra (con su compañera Consuelo), vuelve a migrar, vuelve a regresar, pero regresó para quedarse en su pueblo, con su familia, a trabajar en la tierra, a comer de la tierra, a vivir de la Madre Tierra. 
Y en el proceso de esta lucha, Sergio fue cobrando una conciencia importante. Lo decía con sus hijos y hablaba con sus hijas sobre la importancia de defender la tierra. En una de las libretas que dejó Sergio en la organización, expresaba el sentir y amor profundo por la tierra, por el futuro de sus hijos, porque sin tierra no había futuro para ellos. 
Yo creo que Sergio, como muchos indígenas, fue tocado por ese sentimiento y a la vez fue llevado poco a poco a entrar en esta lucha. No fue algo que llegó así, de un día para otro. Pero en su vida, en el trabajo que hicimos de formación, de concientizar, de politizar a la gente, pues él fue alguien que se sintió tocado y se comprometió en ese sentido. 
¿Cómo conociste a Sergio y él al Movimiento Agrario Indígena Zapatista? 
Sergio vino aquí a la oficina de la organización, como otros compañeros, vino a pedir más información de la hidroeléctrica. Querían participar en la organización y empezaron a organizar un trabajo en el proceso del café porque también en esa montaña hay cacicazgos grandes, quienes habían sido beneficiados por grandes apoyos del café y que se volvieron caciques de la venta de la planta, la negociación de los insumos para el café, porque es una de las montañas que sacan café para la venta de la región digámoslo así, aproximadamente salen 8000 toneladas de café de esa montaña y van a parar a su mayoría a la Nestlé. Y hay un pago aquí muy miserable con el coyotaje… Entonces ellos pensaron en empezar a producir su propio café, mejorar su planta contra la roya que venía golpeando, también era importante. Lidereaba. Hacía que las cosas que llegaban se distribuyeran de manera colectiva para todos, para todas las familias. Tenía una visión comunitaria muy fuerte, un sentido muy claro de lo que es la defensa de su territorio, de su comunidad, de su pueblo. Y el temor de ser desplazado, el temor de incluso de lo que pasara a futuro con el impacto en las tierras, que podría ser grave para sus hijos, para su familia, para ellos mismos. Siento decir que Sergio es un gran compañero, ojalá pudiera decir que es un gran compañero, pero es un compañero comprometido. Y que eso nos llevó a ir construyendo una relación de amistad, de compromiso, de participación, y creo que era clave en la importancia de cómo organizó a su comunidad para frenar este gran megaproyecto. Ante ello, ya lo habían tratado de asesinar. Anteriormente, en uno de los caminos que iba hacia su casa, en la noche, después de haber tenido una reunión, en una vereda, salió un joven con una escopeta y le disparó, pero escopeta no disparó, parece que las condiciones climáticas de lluvia evitaron que el arma disparará y no pasó nada. Sergio ya estaba señalado, algo iba a pasar. 
¿En qué año fue eso? 
En febrero o marzo de 2018, antes de desaparecerlo. Ya habían intentado asesinarlo, pero el arma con que le apuntaron no disparó. Eso lo denunciamos. 
Posteriormente fue detenido en un retén, en junio más o menos (antes de su desaparición), fue detenido y golpeado, amenazado de muerte. Interpusimos una denuncia contra quienes lo habían amenazado de muerte que era el grupo delictivo del presidente municipal en ese momento, Fermín González León, y que se vinculaba con Cirilo Trujillo, el otro presidente de Tlacopetec de Díaz. Ellos están en común acuerdo para realizar el proyecto de la hidroeléctrica, es decir, habían firmado a espaldas del pueblo y autorizado todo, sin que los pueblos supieran. Fermín González León era del del PRD y Cirilo Trujillo del PT, hoy están con servidores públicos de Morena, trabajan en el gobierno de la cuarta transformación. 
¿Los compañeros de Sergio y la organización? 
Generó muchos sentimientos de ira, de impotencia, género, mucha rabia, también miedo, pero también mucha organización. Los compañeros hoy están más convencidos que con la desaparición de Sergio no van a permitir que esa hidroeléctrica se lleve a cabo y están dispuestos a morirse luchando para que eso no se realice. 
Hay una conciencia muy fuerte de lo que pasó. En toda la gente que conocimos a Sergio, generó un sentimiento de cariño, de amistad y de aquellos que lo conocieron, porque Sergio era muy transparente y muy noble. Todo mundo terminó con muchos sentimientos. 
Ayer se hizo una misa allá en su pueblo, estuvieron todos juntos, fueron al río, y pidieron porque Sergio vuelva a casa.  Nosotros estuvimos ayer en una rueda de prensa e hicimos una misa. 
Seguimos convocando en las redes a subir alguna acción por nuestro compañero Sergio Rivera Hernández, en la cual las personas sigan exigiendo la presentación con vida. 
¿Hay detenidos por su desaparición? 
Hay tres personas que fueron detenidas. Las familias de ellos han estado amenazando a los testigos, que los van a desaparecer, que los van asesinar. Sigue la intimidación y las amenazas. La Secretaría Gobernación no ha hecho absolutamente nada por buscar a nuestro compañero. Todo lo contrario, en mayo de este año hubo un mega-operativo en la casa de Consuelo, la compañera y esposa de Sergio, una orden de cateo, para “buscar” a Sergio. Pero Sergio se perdió en la montaña no en la casa de Consuelo, en Tehuacán, estamos hablando de 100 kilómetros de distancia donde fue desaparecido. Sabemos que esto fue un acto de intimidación a su familia, a Consuelo y sus hijos. Sin embargo, nosotros ya nos habíamos percatado de que algo iba a pasar, ya que anteriormente habían venido a querer hablar con Consuelo, gente extraña, y tomamos la decisión de moverla a los juzgados y exigir a la Secretaría de Gobernación, medidas cautelares pertinentes para su seguridad y la de su familia, porque nadie más tenía la información de la casa de Consuelo, sólo la Fiscalía, ellos ordenaron la orden de cateo. 
Hemos sufrido quema de autobuses, amenazas, todo tipo de advertencias e intimidaciones. 
Las declaraciones últimas de Andrés Manuel Obrador, de que no se va a cancelar ninguna concesión minera o de cualquier tipo, es preocupante, porque no respeta la decisión de los originarios sobre sus territorios. 
Consuelo la esposa de Sergio, ¿cómo ha vivido este proceso, al irse de su comunidad y tener que migrar, dejar la tierra donde vivían a lado de Sergio? 
El hecho de que Consuelo ratificara la denuncia de Sergio, permitió la captura de los hoy detenidos. 
Han tenido que abandonar su casa, su vida, han tenido que emigrar. Están incomunicados con su vida comunitaria, sin ninguna comunicación con su familia. No sé, no podría saber lo que es el sufrir, el dolor o el pensar de Consuelo, y además sin ningún tipo de apoyo de nadie, más que lo que nosotros podemos hacer como organización, pues es compañera nuestra. 
Y bueno, ha habido actos de solidaridad, de denuncia, de pronunciamientos de otras partes del mundo exigiendo justicia. 
Este año ha sido un año en el cual, seguimos esperando, seguimos denunciando y exigiendo que Sergio regrese a su casa con su familia. Lo hemos dicho no sé de qué forma, pero tiene que regresar, tiene que volver porque no sé (un breve silencio y lágrimas). 
Un día Consuelo, subió y lo hizo de manera rápida, para pedir que se vendiera la yegua de Sergio, una yegua de trabajo. Sus hijos sufrieron mucho, y comentó que su hijo mayor le reclamaba, que porque estaba vendiendo la yegua de su papá si ahora que el regresará iba a preguntar dónde estaba su caballo. En el pensamiento de los niños está Sergio, que Sergio regrese con su familia (narra con voz quebrada). Entonces es difícil porque bueno, hay coraje y resentimiento por la desaparición de nuestro compañero. Tal vez porque uno, se pone en los zapatos del otro… Los niños son muy pequeños y no entienden que está pasando, preguntan mucho por él, es terrible ¿no? La organización ha apoyado un poco a Consuelo, queremos que haya una empatía con ella de entender que es difícil, a lo mejor yo por mi tema, que me siento un poco tocado… 
¿Cómo era Sergio, su forma de actuar y de ser? 
Conmigo era tímido, a lo mejor porque yo impongo, ¿no? (risas). Era muy respetuoso, callado, con mucho tiento. Pero con los demás, era abierto con sus amigos, la gente, sus familiares. Era muy abierto, reía, a veces se sentaban a platicar horas en el espacio, charlaban de la lucha, de la organización de los trabajos… 
En algún momento, ¿Sergio compartió con ustedes, su anhelo de frenar ese proyecto? 
En su memoria en esa libreta, decía que quería una vida digna, lo escribe con otras palabras del cuidado de la Madre Tierra. Lo que digo es que en el mundo indígena todavía hay compañeros que tienen esa parte de inocencia, de pensar sensible, de humor, de sentir lo que ya la gente no ve. Hemos olvidado observar la naturaleza viva, presente, el aire, la vida, todo lo que está vivo ahí, inerme, lo que vive alrededor de ti, que es bello y que nosotros hemos perdido esa sensibilidad de mirar lo más insignificante de la vida. Pero él no, estaba cambiando para su familia. 
¿Cómo va el proceso ante la fiscalía sobre la investigación de la desaparición de Sergio? ¿las sanciones? 
Hay tres detenidos, que han cambiado por quinta vez sus abogados. Sabemos que están buscando con el gobernador de Puebla, audiencia. Que están empujando a través de unas figuras cercanas a Morena para que puedan ser tomados en cuenta como presos políticos. 
Hemos visto que hay cierta excarcelación de presos políticos en el país y que con esa figura han estado liberando, y han querido simular. Pero los conocemos bien, no hay duda de que ellos fueron. Hubo gente que observó que lo bajaron y cuando llegó a esa casa, donde fue bajado Sergio, y se dieron cuenta que iba amarrado, la gente vio cuando se lo llevaron. Ya no lo volvimos a ver. 
Cerca de la casa de seguridad, hicimos una búsqueda. Nosotros exigimos que fiscalía tomará al caso de manera mediata porque pensamos que podríamos encontrar Sergio con vida. Ninguna autoridad quiso asumir ir a buscarlo. Los compañeros querían ir a buscar a Sergio, pero sabíamos que era enfrentarnos con los grupos del crimen, que podría resultar haber más muertos. Tuvimos que esperar a que se diera la detención, pero a Sergio no lo hemos encontrado todavía. 
¿Y la Fiscalía no ha dado respuesta sobre las sanciones…? 
Está en proceso de audiencia para la aceptación, están pidiendo 70 años de cárcel para estas personas. Pero eso no va a devolver a Sergio. Queremos saber dónde está Sergio, es una exigencia a este gobierno de la cuarta transformación. Queremos exigirle que haga su trabajo, que busque y localice a nuestro compañero Sergio Rivera, que es compañero de la resistencia contra el proyecto hidroeléctrico Coyolapa-Atzalan y miembro de MAÍZ. 
¿Cuál es la declaración de los tres detenidos implicados en la desaparición de Sergio? 
Existe una negativa total, piensan que, con no decir, van a salir libres. 
¿La Fiscalía no ha podido hacer que los detenidos declaren dónde está Sergio Rivera? 
No. Pero nosotros sabemos que dos de los que desaparecieron a Sergio estaban en la nómina de Presidencia Municipal de Zoquitlán, es decir, ellos trabajan para el gobierno municipal. 
¿Qué medidas tiene Consuelo, la esposa de Sergio? 
Tiene medidas cautelares y está fuera de la comunidad. 
¿Cuándo fue que ella salió de la comunidad? 
A los tres, cuatro días, tiene un año. 
¿Ha tenido riesgos de seguridad? 
Ella se ha tenido que desplazar tres veces. La primera vez, se fue de la casa dónde vivía con Sergio, y eso a los días de su desaparición. La segunda, cuando se movió con familiares, pero al ver que las medidas de seguridad no eran las más adecuadas, dejó esa casa, se movió ahí mismo en Tehuacán, donde nadie sabía, sólo la Fiscalía. Por último, al ver que su seguridad se había vulnerado, exigimos a la Secretaría de Gobernación actuar y entonces dicta las medidas cautelares y la movemos fuera de la comunidad. O sea, ha tenido que estar sufriendo reiteradamente está situación. 
¿Cuál es la exigencia del Movimiento Agrario Indígena Zapatista? 
La presentación con vida de Sergio, presentación con vida, ¡ya! 
¿Qué les piden a los pueblos organizados y que están en resistencia contra este tipo de proyectos? ¿a las organizaciones nacionales e internacionales y solidarias? 
Pues, yo creo más bien, decirles a las compañeras, compañeros de los pueblos que hay que organizarnos. Hemos visto, realmente el rostro de este despojo que se viene generando y hoy igual que hace 525 años, no ha cambiado nada. Para nosotros como pueblos, para la gente que lucha, pienso que tenemos que articularnos. Tenemos que construir juntos. Tenemos que voltear a ver las nuevas iniciativas y los nuevos escenarios. Que hay pueblos como los zapatistas que en lugar de estarse lamentando de la situación que viven, están proponiendo, generando vida, están saliendo y rompiendo el cerco. Yo creo que es el ejemplo que todos nosotros tenemos que empezar a hacer, para construir nuestro propio futuro, nuestra propia forma de vida, nuestra forma de libertad y nuestra visión de lo que queremos, pero con la ayuda de todas esas luchas y resistencias, para acompañarnos. 
Así al igual que Sergio, Samir, Bety y otros están presentes en esta vida de lucha y resistencia, no hay que claudicar. Diría Rubén Jaramillo: “somos semilla y no el fruto”. 
¿De qué manera reciben la iniciativa de las comunidades zapatistas? 
Para nosotras, nosotros, es importante esta iniciativa, ante el hostigamiento, la amenaza constante del poder que quiere destruir lo que ya han construido a partir de una forma de vida propia, que está ahí vigente, que tiene iniciativas ante las agresiones y desplazados por grupos paramilitares… a pesar de que, en estos años, el estado haya golpeado y negado el acceso a la justicia, a los derechos más elementales de salud, educación, entre otros, como un derecho humano y que se les ha negado a los pueblos llevar a cabo su propia organización y su manera de concebir la vida, hemos visto con los zapatistas que han hecho algo extraordinario, que no son los zapatistas de hace 30 años, que sus comunidades son un ejemplo para el mundo y que eso pues también nos inspira. 
Yo creo que nos entendemos, nos entienden, nos escuchan, nos hemos acercado otra vez. 
¿Algo más que quieras agregar para finalizar? 
Invitamos a la gente a que se siga organizando, luchando, a no dejar su libertad en manos de nadie, es un derecho que tenemos a ser libres y hay conquistarlo luchando, esto no termina aquí. Sólo estamos viviendo otros tiempos y hay que seguir organizándonos. Hay que articularse, hay que crear, hemos dejado de crear y necesitamos volver a generar esas confianzas. No es tiempo de separatismos sino es tiempo de unificar criterios, para enfrentar todos los frentes posibles y frenar esta guerra que se aproxima hacia los pueblos indígenas, que tal vez sea más cruel y más despiadada que en otros momentos. Y que hay que buscarnos entre todos esos pueblos que están resistiendo porque este país está destruido fragmentado, dividido, confrontado unos con otros. Pero seguimos siendo todos los pueblos indígenas que están ahí y que siguen siendo agraviados, a quienes buscan quitarles hasta la última gota de su agua, su tierra y su aire. 

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