viernes, 27 de septiembre de 2019

Que se aclare dónde están nuestros hijos y que se investigue a los culpables de la “verdad histórica”

Sin ustedes no habríamos llegado aquí,
agradecen padres de los 43
Fernando Camacho y Emir Olivares,
Periódico La Jornada:
Viernes 27 de septiembre de 2019, p. 6
Marcha sobre Paseo de la Reforma. Foto: Luis Castillo
Cinco años después, los padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa se hacen la misma pregunta: ¿dónde están? Han transcurrido mil 826 días desde que fueron desaparecidos de manera forzada en Iguala, Guerrero.
Ayer, sus familias volvieron a las calles. Sí, expresaron confianza en el actual gobierno federal, pero exigieron resultados, celeridad en las indagatorias y firmeza con las instituciones y funcionarios que no han cooperado totalmente en el proceso.
Miles de personas se unieron a las madres y los padres de los normalistas para marchar del Ángel de la Independencia al Zócalo de la Ciudad de México en demanda de verdad y justicia. La movilización fue aprovechada por jóvenes vestidos de negro y embozados para vandalizar negocios, monumentos y hasta una parte de la fachada de Palacio Nacional.
Los desmanes provocaron la inconformidad de cientos de asistentes. Cuando la movilización entró al Zócalo, un grupo de embozados arremetió con palos y tubos contra la puerta Mariana de Palacio Nacional, sobre la cual también grafitearon el número 43 y lanzaron un cohetón, lo que causó molestia. Decenas de universitarios les reclamaron y hasta Felipe de la Cruz, vocero de las familias, los confrontó: no nos estamos manifestando así, tranquilos. Y es que momentos antes habían vandalizado ya una treintena de negocios.
Las actividades por el quinto aniversario de la desaparición forzada de los normalistas comenzaron poco después de las 3 de la tarde, cuando un grupo de representantes de diversas organizaciones religiosas celebraron una misa para honrar la memoria de los estudiantes desaparecidos el 26 de septiembre de 2014.
En un templete instalado frente al Ángel de la Independencia, donde se colocó una mesa con un crucifijo y un cirio, leyeron diversos fragmentos de la Biblia y convocaron a los asistentes a la marcha a orar juntos para alcanzar la verdad y la justicia en el caso Iguala.
La movilización convocó a varios miles de personas (5 mil, según las autoridades capitalinas, y más de 10 mil, según los organizadores) que acompañaron a los padres y madres de los 43 en medio de consignas y gritos de apoyo. Ahí estuvieron presentes normalistas, estudiantes universitarios, sindicalistas e integrantes de organizaciones populares.
Durante el mitin en el Zócalo, los familiares de los 43 manifestaron su confianza en el presidente Andrés Manuel López Obrador, pero al mismo tiempo lo apremiaron a dar resultados con prontitud.
Es cierto, tenemos empeñada la palabra del señor Presidente, y eso a los 43 padres nos abre una esperanza muy grande, pero también les decimos que esa palabra debe ser cumplida para poder tenerle confianza, no sólo esperanza, afirmó Mario César González, padre de uno de los desaparecidos.
Es momento de ser un poco más duro con las dependencias que no quieren dar información (sobre la desaparición de los estudiantes), porque no nada más con el discurso y las buenas palabras vamos a llegar a la verdad, sino que debemos ser un poquito más contundentes con aquellas personas involucradas en los hechos, afirmó entre consignas y gritos de apoyo.
Joaquina García, madre de otro de los normalistas ausentes, asentó que las familias lo único que piden “es que se aclare dónde están nuestros hijos y que se investigue a los culpables de la verdad histórica que inventaron, que nos ha lastimado mucho”.
Los padres agradecieron la solidaridad de los ciudadanos y las organizaciones que los han acompañado. Sin ustedes no habríamos llegado hasta aquí.

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