domingo, 1 de septiembre de 2019

SITTAUNAM: contra la precariedad laboral y por dignificar el trabajo académico en la UNAM

 SITTAUNAM: ¿Por qué luchamos por un salario justo?  
SITTAUNAM: 
01 de septiembre de 2019. 
Recientemente se dio a conocer que nuestra Universidad ocupa ya el lugar 103 a nivel mundial1, lo cual consideramos un honor. Cabe destacar que, en el rubro de Prestigio Académico, la UNAM ocupa el lugar 40, siendo el mejor resultado de las últimas evaluaciones; sin embargo, el sueldo de un(a) profesor(a) de la UNAM2 (con 20 horas frente a grupo) equivale a la mitad de lo que percibe un(a) profesor(a), con 12 horas frente a grupo y 8 de descarga académica, de la Universidad de Sao Paulo3, la cual se encuentra en el lugar 116 a nivel mundial. 
La diferencia de salarios entre docentes, a nivel internacional, puede estar relacionada con el salario mínimo de cada país. Siguiendo con el ejemplo, en Brasil el salario mínimo es de 295 dólares mensuales, mientras que en México es de 141 dólares al mes4; sin embargo, si se consideran los sueldos de la alta burocracia las diferencias toman otro sentido. De acuerdo con el portal de transparencia de la UNAM (agosto de 2019), el Abogado General tiene un sueldo mensual de 25,625.19 pesos mensuales, a los cuales se le suma un monto de 133,244.38 pesos como parte de un rubro denominado Percepción Adicional en Dinero, con lo cual su ingreso total mensual es de 158,869.57 pesos5; o sea, recibe adicionalmente 519% de su sueldo. En tanto que un profesor de asignatura, en caso de que logre tener 28 horas (todas frente a grupo), recibe por ello $9,716 mensuales, con la posibilidad de recibir adicionalmente 26% (para profesores con estudios de licenciatura), 33% (maestría) o 40% (doctorado), como parte del Programa de Estímulos a la Productividad y al Rendimiento del Personal Académico de Asignatura (PEPASIG); más 2% por antigüedad, vale de despensa por 1,091 pesos y un complemento mensual de 184 pesos3. Mientras que, en la Universidad de Sao Paulo, un funcionario recibe máximo un sueldo6 equivalente a 77,207 pesos mexicanos y, dependiendo de su función, un adicional de hasta 16%7; es decir, cerca de la mitad de lo que recibe un funcionario de la UNAM. 
La desproporción en los salarios no es reciente, desde la década de 1970 los ingresos de los académicos se han visto reducidos, ya que los aumentos salariales negociados8 han estado por debajo de la inflación9, lo que significa que ahora l@s profesores ganamos menos. 
Fuentes consultadas: 

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